Qué es y de dónde procede
Atenágoras de Atenas fue un filósofo cristiano que escribió hacia el año 177 una Legación en favor de los cristianos, dirigida a los emperadores Marco Aurelio y Cómodo. Se le atribuye también este tratado Sobre la resurrección de los muertos, aunque algunos especialistas discuten si es suyo. Se conserva en griego, y su estilo, cuidado y filosófico, lo acerca a los apologistas del siglo II.
Qué contiene
El texto responde a las objeciones que los paganos y algunos cristianos ponían a la resurrección de la carne. Una de ellas era que los cuerpos destruidos, comidos por animales o dispersados, no se pueden recomponer. Atenágoras argumenta a partir del poder y la sabiduría de Dios creador, que puede reunir lo que se ha dispersado, y del sentido de la vida humana: el hombre está hecho de alma y de cuerpo, y por eso el destino final debe implicar a ambos, con un juicio que dé a cada uno lo que merece.
Cómo leerlo hoy
Es un buen ejemplo de cómo los cristianos del siglo II defendían una creencia que sonaba extraña a un mundo educado en la filosofía griega, donde se prefería la inmortalidad del alma a la resurrección del cuerpo. El razonamiento es más filosófico que bíblico, y por eso ayuda a ver la forma en que se hablaba a los lectores cultos. No es un texto apócrifo, sino patrístico, y se incluye en este acervo como testimonio del cristianismo antiguo.
Para seguir leyendo
Para la resurrección en el Nuevo Testamento, lee 1 Corintios 15 y Lucas 24. Para otros textos antiguos que la defienden, consulta la Epístola de los Apóstoles y 2 Macabeos, capítulo 7. Para otras defensas dirigidas a los emperadores, lee las Apologías de Justino y la de Arístides.
Fuentes
- W. R. Schoedel (ed.), Athenagoras: Legatio and De Resurrectione, Oxford Early Christian Texts (Oxford: Clarendon Press, 1972).