Eclesiástico · Capítulo 4
- 11. Hijo mío, no defraudes al pobre de su sustento, y no hagas esperar mucho los ojos del necesitado.
- 22. No entristezcas al alma hambrienta, ni irrites al hombre en su angustia.
- 33. No añadas más aflicción al corazón atribulado, y no tardes en dar al necesitado.
- 44. No deseches la súplica del afligido, ni apartes tu rostro del pobre.
- 55. No apartes tus ojos del necesitado, y no le des ocasión de maldecirte;
- 66. porque si te maldice en la amargura de su alma, su oración será oída por el que le hizo.
- 77. Hazte amar de la congregación, e inclina la cabeza ante el grande.
- 88. No te pese inclinar tu oído al pobre, y respóndele con mansedumbre y con palabras amigas.
- 99. Libra al que padece injusticia de la mano del opresor, y no seas flojo cuando te sientes a juzgar.
- 1010. Sé como un padre para los huérfanos, y como un marido para su madre; así serás como hijo del Altísimo, y él te amará más que tu madre.
- 1111. La sabiduría ensalza a sus hijos y acoge a los que la buscan.
- 1212. El que la ama, ama la vida, y los que madrugan a buscarla serán llenos de gozo.
- 1313. El que la retiene firmemente heredará gloria, y dondequiera que ella entre, el Señor bendecirá.
- 1414. Los que la sirven ministrarán al Santo, y a los que la aman el Señor los ama.
- 1515. El que le presta oído juzgará a las naciones, y el que la atiende habitará seguro.
- 1616. Si alguno se confía a ella, la heredará, y su descendencia la poseerá.
- 1717. Porque al principio andará con él por caminos torcidos, y traerá sobre él miedo y temor, y le atormentará con su disciplina, hasta que pueda confiar en su alma y le pruebe por sus leyes.
- 1818. Entonces volverá a él por el camino recto, y le consolará, y le mostrará sus secretos.
- 1919. Mas si él se desviare, ella le desamparará y le entregará a su propia ruina.
- 2020. Observa la ocasión y guárdate del mal; y no te avergüences cuando se trata de tu alma.
- 2121. Porque hay una vergüenza que trae pecado, y hay una vergüenza que es gloria y gracia.
- 2222. No hagas acepción de personas contra tu alma, y no te dejes caer por respeto a nadie.
- 2323. Y no dejes de hablar cuando hay ocasión de hacer el bien, y no escondas tu sabiduría en su hermosura.
- 2424. Porque por la palabra se conoce la sabiduría, y la instrucción por la palabra de la lengua.
- 2525. En ninguna manera hables contra la verdad, sino avergüénzate del error de tu ignorancia.
- 2626. No te avergüences de confesar tus pecados, y no fuerces el curso del río.
- 2727. No te hagas siervo de un hombre necio, ni hagas acepción de la persona del poderoso.
- 2828. Lucha por la verdad hasta la muerte, y el Señor peleará por ti.
- 2929. No seas apresurado en la lengua, y flojo y negligente en tus obras.
- 3030. No seas como un león en tu casa, ni furioso entre tus siervos.
- 3131. No esté tu mano extendida para recibir y cerrada cuando debes devolver.