Eclesiástico · Capítulo 3
- 11. Oídme, hijos, a mí, vuestro padre, y haced así, para que seáis salvos.
- 22. Porque el Señor dio al padre honra sobre los hijos, y confirmó la autoridad de la madre sobre los hijos.
- 33. El que honra a su padre hace expiación por sus pecados;
- 44. y el que honra a su madre es como el que atesora.
- 55. El que honra a su padre tendrá gozo de sus propios hijos; y cuando haga su oración, será oído.
- 66. El que honra a su padre tendrá larga vida; y el que obedece al Señor será consuelo para su madre.
- 77. El que teme al Señor honrará a su padre, y servirá a sus padres como a señores.
- 88. Honra a tu padre y a tu madre de palabra y de obra, para que venga sobre ti su bendición.
- 99. Porque la bendición del padre afirma las casas de los hijos, mas la maldición de la madre arranca los cimientos.
- 1010. No te gloríes en la deshonra de tu padre; porque la deshonra de tu padre no es gloria para ti.
- 1111. Porque la gloria del hombre viene de la honra de su padre, y la madre deshonrada es oprobio para los hijos.
- 1212. Hijo mío, ampara a tu padre en su vejez, y no le entristezcas mientras viva.
- 1313. Y si le faltare el entendimiento, ten paciencia con él, y no le menosprecies cuando estés en pleno vigor.
- 1414. Porque el socorro a tu padre no será olvidado, y en lugar de los pecados te será contado para edificarte.
- 1515. En el día de tu aflicción será recordado; también tus pecados se derretirán, como el hielo en el tiempo bueno y caluroso.
- 1616. El que desampara a su padre es como un blasfemo, y el que irrita a su madre es maldito de Dios.
- 1717. Hijo mío, lleva tus negocios con mansedumbre; así serás amado del que es aprobado.
- 1818. Cuanto mayor fueres, tanto más te humilla, y hallarás gracia delante del Señor.
- 1919. Muchos están en alto puesto y tienen renombre; mas los misterios son revelados a los mansos.
- 2020. Porque el poder del Señor es grande, y es honrado por los humildes.
- 2121. No busques las cosas que son demasiado difíciles para ti, ni escudriñes las que están sobre tus fuerzas.
- 2222. Mas piensa con reverencia en lo que te es mandado; porque no te es necesario ver con tus ojos las cosas ocultas.
- 2323. No seas curioso en cosas innecesarias; porque se te han mostrado más cosas de las que los hombres entienden.
- 2424. Porque muchos son engañados por su propia opinión vana, y una sospecha mala ha trastornado su juicio.
- 2525. Sin ojos te faltará la luz; no profeses, pues, el conocimiento que no tienes.
- 2626. El corazón obstinado lo pasará mal al fin, y el que ama el peligro en él perecerá.
- 2727. El corazón porfiado será cargado de dolores, y el hombre impío amontonará pecado sobre pecado.
- 2828. En el castigo del soberbio no hay remedio; porque la planta de la maldad ha echado raíz en él.
- 2929. El corazón del prudente entenderá la parábola, y el oído atento es el deseo del sabio.
- 3030. El agua apaga el fuego ardiente, y la limosna hace expiación por los pecados.
- 3131. Y el que devuelve los beneficios se acuerda de lo que puede venir después; y cuando cayere, hallará apoyo.