Testamento de Jacob · Capítulo 2
- 1Y Dios bendijo a nuestro padre Jacob. Él dispuso para sí un lugar apartado, donde se retiraba y ofrecía sus oraciones a Dios de día y de noche, mientras los ángeles le visitaban y le guardaban y le preservaban seguros y le daban fortaleza en todo. Dios le bendijo; y su pueblo se multiplicó en gran manera en la tierra de Egipto.
- 2Porque en el tiempo en que descendió a Egipto para ver a su hijo José, su vista desfallecía a causa del continuo llanto y aflicción por su hijo José; mas después que llegó a Egipto y vio el rostro de su hijo José, volvió a ver todo con claridad.
- 3Y Jacob Israel se echó al cuello de su hijo José; saludóle con lágrimas y dijo: ‘Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro otra vez, viviendo tú aún, amado mío.’
- 4Y José gobernó todo Egipto. Jacob vivió diecisiete años en la tierra de Gosén. Envejeció en gran manera y alcanzó edad muy avanzada: guardó todos los mandamientos y anduvo siempre en el temor del Señor: y su vista desfalleció de suerte que no podía ver a nadie a causa de la extrema vejez.