Testamento de Isaac · Capítulo 3
- 11. Y Jacob los oyó hablar, mas no dijo nada. Y nuestro padre Isaac dijo al ángel con corazón contristado: ¿Qué haré con la lumbre de mis ojos, mi amado hijo Jacob? Porque temo lo que Esaú pueda hacer con él; tú bien conoces el estado de las cosas.
- 22. El ángel le dijo: 'Mi amado Isaac, si todas las naciones de la tierra se juntasen, no podrían reducir a nada las bendiciones pronunciadas sobre Jacob. Cuando tú lo bendijiste, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo lo bendijeron; y Miguel, y Gabriel, y todos los ángeles, y todas las potestades celestiales, y los espíritus de todos los justos, y tu padre Abraham respondieron: Amén.
- 33. La espada, por tanto, no tocará su cuerpo; sino que será tenido en grande honra, y crecerá, y se extenderá por todas partes, y de él saldrán doce tronos.' Y nuestro padre Isaac dijo al ángel: 'Gran consuelo me has dado, mas no lo sepa Jacob, no sea que se angustie.'
- 44. El ángel le dijo: 'Mi amado Isaac, bienaventurado todo varón justo que sale del cuerpo; bienaventurados los que se encuentran con Dios. ¡Ay, ay, ay, tres veces ay del pecador que nació en este mundo, porque grandes tormentos vendrán sobre él!
- 55. Isaac, amado de Dios, da estas instrucciones a tus hijos, y los mandamientos que tu padre te dio. No encubras nada a Jacob, para que él las escriba por ordenanzas para las generaciones que vendrán en pos de ti, y los que aman a Dios puedan ordenar su vida conforme a ellas.
- 66. Y disponte para que pueda llevarte con gozo, sin tardanza. La paz de mi Señor, la cual él me dio, os la doy a vosotros; y me voy a Aquel que me envió.'