Testamento de Abraham · Capítulo 6
- 11. Entonces Sara, escuchando la gracia y excelencia del hablar del capitán general, conoció luego que era un ángel del Señor quien hablaba.
- 22. Hizo por tanto señas a Abraham para que saliese hacia la puerta, y le dijo: Señor mío Abraham, ¿sabes quién es este varón? Abraham respondió: No lo sé.
- 33. Sara replicó: Bien conoces, señor mío, a los tres varones venidos del cielo que hospedamos en nuestra tienda junto a la encina de Mamre, cuando sacrificaste el cabrito sin tacha y dispusiste la mesa delante de ellos.
- 44. Pues luego de comida la carne, el cabrito se levantó de nuevo y mamó de su madre con mucho gozo. ¿No sabes, señor mío Abraham, que por promesa divina nos otorgaron a Isaac como fruto del vientre? De entre aquellos tres santos varones, este es uno de ellos.
- 55. Y dijo Abraham: Oh Sara, ciertamente hablas verdad. Gloria y alabanza sean a nuestro Dios y Padre. Porque al caer la tarde, cuando lavé sus pies en la vasija, dije en mi corazón: Estos son los pies de uno de los tres varones que lavé entonces; y las lágrimas que derramó en el lebrillo se mudaron al instante en gemas preciosas.
- 66. Y sacándolas del seno de su túnica se las mostró a Sara diciendo: Si acaso no me das crédito, contempla ahora estas señales.
- 77. Y Sara, tomándolas, se postró y adoró diciendo: Gloria a Dios que nos manifiesta cosas tan estupendas y admirables. Y ten por cierto ahora, señor mío Abraham, que hay entre nosotros el anuncio de un misterio, bien sea para nuestro bien o para nuestro mal.