Oráculos sibilinos · Capítulo 7
- 1¡Oh Rodas, tú eres infeliz; porque primero a ti,
- 2A ti te endecharé; y tú serás la primera
- 3De las ciudades, y primero serás destruida,
- 4Despojada de hombres, mas de sustento de vida
- 5No del todo desamparada. Y tú navegarás,
- 6Delos, y serás inestable sobre las aguas;
- 7Chipre, una ola de tu resplandeciente mar
- 8Algún día te destruirá; y a ti, Sicilia,
- 9El fuego que arde dentro de ti te consumirá.
- 10Ni atendieron a las terribles y extrañas aguas de Dios.
- 11Noé, único fugitivo de entre todos los hombres, vino.
- 12Flotará la tierra, flotarán los collados, y hasta el cielo flotará,
- 13Todo será aguas y todas las cosas
- 14Serán destruidas por las aguas. Y los vientos
- 15Se detendrán y una segunda edad vendrá.
- 16¡Oh Frigia, primero arderás desde la cresta
- 17De las aguas; y primera en impiedad
- 18Negarás a Dios mismo, buscando el favor
- 19De falsos dioses, los cuales del todo destruirán
- 20A ti, desdichada, mientras ruedan muchos años.
- 21Los desventurados etíopes bajo dolores,
- 22Padeciendo cosas lamentables, a espada
- 23Serán heridos mientras se agazapan sobre la tierra.
- 24El rico Egipto, que siempre cuida de su trigo,
- 25Al cual el Nilo con sus siete corrientes caudalosas
- 26Embriaga, en intestina contienda
- 27Perecerá; y de allí los hombres impensadamente
- 28Echarán fuera a Apis, que no es dios para los hombres.
- 29¡Ay, ay de ti, Laodicea! tú,
- 30Que jamás viste a Dios, yacerás, osada;
- 31Y sobre ti se precipitará una ola del Lico.
- 32Aquel mismo que ha nacido el Dios fuerte,
- 33Que obrará muchas señales, suspenderá en el cielo
- 34Un eje en medio, y pondrá para los hombres
- 35Un grande espanto para ser visto en lo alto,
- 36Midiendo una columna con un fuego potente
- 37Cuyas gotas matarán a los linajes de los hombres
- 38Que osaron maldades. Mas un común Señor
- 39Habrá en algún tiempo, y entonces los hombres
- 40Aplacarán a Dios, mas no pondrán fin
- 41A sus infructuosos dolores. Y por la casa de David
- 42Acontecerán todas las cosas. Porque Dios mismo
- 43Le dio el poder y lo puso en su mano;
- 44Debajo de sus pies reposarán sus mensajeros,
- 45Y unos encenderán fuegos, y otros harán
- 46Aparecer ríos, y otros rescatarán ciudades,
- 47Y otros enviarán vientos. Mas además
- 48Una vida gravosa vendrá sobre muchos hombres,
- 49Entrando en sus almas y mudando los corazones humanos.
- 50Mas cuando un nuevo renuevo de una raíz
- 51Brote yemas, la creación, que a todos
- 52En otro tiempo dio abundante alimento...
- 53Y se llenará con los tiempos. Mas cuando
- 54Otros gobiernen, una estirpe de belicosos persas,
- 55Las cámaras nupciales al punto serán espantosas
- 56A causa de hechos inicuos. Porque a su propio hijo
- 57Tendrá la madre por marido; el hijo será
- 58La ruina de su madre; y con el padre
- 59Se acostará la hija y adormecerá
- 60Esta ley extraña. Mas sobre ellos después
- 61Resplandecerá el Ares romano desde muchas lanzas;
- 62Y mezclarán mucha tierra con sangre humana.
- 63Mas entonces un caudillo de Italia huirá
- 64Ante la fuerza de la lanza. Mas ellos dejarán
- 65Sobre la tierra una lanza inscrita con oro,
- 66La cual, como enseña señalada de su imperio,
- 67Los primeros adalides llevan continuamente.
- 68Y será que, cuando la inicua y malhadada
- 69Ilíon lastimosamente cumpla para todos
- 70Un sepulcro y no bodas, entonces las desposadas llorarán amargamente,
- 71Porque no conocieron a Dios, sino que siempre dieron
- 72Con atabales y címbalos estruendoso son.
- 73Consulta el oráculo, ¡oh Colofón!;
- 74Porque un fuego grande y temible pende sobre ti.
- 75Malcasada Tesalia, la tierra ya no
- 76Te verá, ni a tus cenizas, y sola,
- 77Escapando de la tierra firme, nadarás;
- 78Así, ¡oh miserable!, serás de la guerra
- 79Melancólico desecho, habiendo caído
- 80Por caudalosos ríos y por espadas.
- 81Y tú, ¡oh miserable Corinto!, recibirás
- 82En derredor de ti al fiero Ares, desventurada,
- 83Y pereceréis los unos sobre los otros.
- 84Tiro, tú, desdichada, quedarás sola;
- 85Porque, enviudada por la flaqueza
- 86De los hombres piadosos, serás reducida a nada.
- 87¡Ay, Celesiria!, de los hombres fenicios
- 88La última fortaleza, sobre quien el salobre mar
- 89De Berito vomitando se derrama,
- 90¡Oh desdichada, no conociste a tu Dios!,
- 91Que en otro tiempo en la desembocadura del Jordán se lavó,
- 92Y el Espíritu extendió sus alas volando hacia él,
- 93El cual antes de la tierra y del cielo estrellado
- 94Era, Verbo verdadero, engendrado por su Padre,
- 95Y por el Espíritu Santo tomando carne,
- 96Presto voló a la casa de su Padre.
- 97Y para él tres torres el alto cielo
- 98Estableció, en las cuales moran los nobles guías de Dios:
- 99La esperanza, la piedad y la reverencia muy deseada,
- 100Que no se gozan en el oro ni en la plata,
- 101Sino en las reverentes obras de los hombres,
- 102Tanto en sacrificios como en rectísimos pensamientos.
- 103Y sacrificarás al inmortal
- 104Y fuerte Dios augusto, no fundiendo granos
- 105De incienso en el fuego, ni con la espada
- 106Degollando al velloso cordero, sino con todos
- 107Los que tienen tu sangre toma aves silvestres, haz oración,
- 108Y alzando los ojos al cielo, déjalas ir;
- 109Y rociarás agua sobre el fuego puro,
- 110Habiendo clamado: «Como el Padre engendró
- 111A ti, el Verbo, Padre, envié un ave,
- 112Presto mensajero de palabras, con aguas santas
- 113Rociando tu bautismo, ¡oh Verbo!, por el cual
- 114Te manifestaste en fuego».
- 115No cerrarás tu puerta cuando viniere
- 116Un extranjero a ti con necesidad de aplacar
- 117Su hambre nacida de su pobreza,
- 118Sino que tomando a aquel hombre, rocíale
- 119Con agua y ora tres veces; y a tu Dios
- 120Clama así: «No codicio riquezas;
- 121Yo, suplicante, recibí en otro tiempo públicamente
- 122A un suplicante; Padre, tú que provees, oye».
- 123Cuando hubieres orado, le darás;
- 124Y el hombre se fue después de esto...
- 125No me aflijas, ¡oh santo temor de Dios
- 126Y justo, puro por nacimiento, no esclavizado,
- 127Testificado!...
- 128Haz tú, ¡oh Padre!, que mi miserable corazón
- 129Halle quietud; a ti he mirado, a ti,
- 130Al incontaminado, a quien no hicieron manos humanas.
- 131Cerdeña, hoy poderosa, serás mudada
- 132En cenizas. Ya no serás más una isla
- 133Cuando viniere el tiempo décimo. Entre las olas
- 134Te buscarán los marineros cuando ya no existas,
- 135Y sobre ti plañirán los martines pescadores triste endecha.
- 136Escabrosa Migdonia, faro del mar
- 137De donde es duro salir, por siglos te jactarás,
- 138Y por los siglos serás del todo destruida
- 139Con viento abrasador, y delirarás con muchos males.
- 140¡Oh tierra céltica, sobre tan gran cordillera,
- 141Más allá de los inaccesibles Alpes, a ti profunda arena
- 142Te sepultará por completo; no darás
- 143Tributo más, ni trigo, ni pastizales;
- 144Y tú, siempre apartada de los pueblos,
- 145Serás desolada del todo, y cubriéndote
- 146De hielo frío pagarás por un ultraje
- 147Que no percibiste, profana.
- 148Roma de fiero corazón, tú hacia el Olimpo
- 149Lanzarás relámpagos tras las lanzas macedónicas;
- 150Mas Dios te hará del todo ignorada,
- 151Cuando a los ojos parecieres permanecer
- 152Mucho más firme. Entonces a ti clamaré tales cosas.
- 153Pereciendo clamarás entonces y hervirás
- 154En dolor; por segunda vez a ti, ¡oh Roma!,
- 155Otra vez por segunda vez he de hablarte.
- 156Y ahora por ti, ¡oh miserable Siria!,
- 157Lamento amargamente con compasivo llanto.
- 158¡Oh tebanos mal aconsejados!, un mal sonido
- 159Está sobre vosotros mientras las flautas emiten sus sones;
- 160Porque para vosotros tocará la trompeta un siniestro son,
- 161Y veréis destruida toda la tierra.
- 162¡Ay, ay de ti, desdichada!;
- 163¡Ay, ay de ti, mar de perverso intento!
- 164Serás del todo devorado por el fuego,
- 165Y destruirás pueblos con tu salmuera.
- 166Porque habrá en la tierra tan voraz fuego
- 167Que correrá como agua, y destruirá
- 168Toda la tierra. Incendiará los collados,
- 169Quemará los ríos y agotará las fuentes.
- 170El mundo se trastornará mientras los hombres
- 171Vayan pereciendo. Y entonces los desdichados,
- 172Gravemente quemados, mirarán al cielo tejido
- 173No con estrellas, sino con fuego. No prestamente
- 174Serán hechos perecer, sino que consumiéndose
- 175Debajo de la carne y ardiendo en el espíritu
- 176Por largos siglos de años, sabrán que la ley de Dios
- 177Es siempre difícil de poner a prueba y que no puede
- 178Ser burlada; y entonces la tierra, tomada por fuerza,
- 179Atreviéndose a cuanto dios admitió
- 180En sus altares, engañada, se convertirá en humo
- 181A través del aire mudado; y padecerán
- 182Grande tormento los que por ganancia profetizaren
- 183Cosas vergonzosas, sustentando el tiempo perverso.
- 184Y los hebreos que se cubrieron con las vellosas pieles
- 185De ovejas resultarán falsos, linaje en el cual
- 186Ninguno obtuvo porción por heredad,
- 187Sino que hablando meras palabras sobre dolores,
- 188Son avaros, los cuales mudarán su rumbo de vida
- 189Y no extraviarán a los justos, que de todo corazón
- 190Con toda fidelidad aplacan a su Dios.
- 191Mas en la tercera suerte de años que giran,
- 192Siendo el octavo el primero, aparecerá otro mundo.
- 193La noche será del todo... larga y sin luz.
- 194Y entonces se difundirá el hedor terrible
- 195Del azufre, mensajero de homicidios,
- 196Cuando fueren muertos de noche y por el hambre.
- 197Entonces un entendimiento puro engendrará Dios en los hombres,
- 198Y afirmará el linaje como era
- 199En el principio; ya nadie más
- 200Abrirá hondo surco con corvo arado, ni dos bueyes
- 201Guiados derechos hundirán el hierro; ni habrá
- 202Viñas ni espigas de trigo; mas todos comerán
- 203Juntos el rocío del maná con blancos dientes.
- 204Y entonces entre ellos Dios también estará,
- 205Y les enseñará como me ha enseñado a mí,
- 206La desdichada. Porque ¡cuántas cosas malas
- 207Hice con conocimiento en otro tiempo, y cuántas cosas
- 208Sin advertir también inicuamente cometí!
- 209Innumerables fueron mis lechos, mas de ningún lazo nupcial
- 210Hubo cuidado; y yo, del todo infiel, traje
- 211A todos fiero juramento. Despedí
- 212A los necesitados y entre los principales fui
- 213A tal cañada y no guardé la palabra de Dios.
- 214Por tanto el fuego me consumió y me roerá;
- 215Porque no viviré para siempre, mas un tiempo
- 216De aflicción me destruirá, cuando para mí
- 217Los hombres junto a la orilla del mar
- 218Construyan un sepulcro, y me maten con piedras;
- 219Porque habiéndome acostado con mi padre, un amado hijo
- 220Le presenté. ¡Heridme, heridme todos!;
- 221Porque así viviré y fijaré mis ojos en el cielo.