Odas de Salomón · Capítulo 25
- 1Fui rescatado de mis cadenas, y huí hacia ti, oh mi Dios.
- 2Porque tú eres la diestra de la salvación, y mi Ayudador.
- 3Restringiste a aquellos que se levantan contra mí, y no fueron más vistos.
- 4Porque tu rostro estaba conmigo, el cual me salvó por tu gracia.
- 5Mas fui despreciado y desechado a los ojos de muchos, y fui a sus ojos como plomo.
- 6Y adquirí fuerza de ti, y ayuda.
- 7Una lámpara pusiste para mí tanto a mi derecha como a mi izquierda, para que no hubiese en mí nada que no fuese luz.
- 8Y fui cubierto con la cobertura de tu Espíritu, y quité de mí mis vestiduras de piel.
- 9Porque tu diestra me exaltó, e hizo la enfermedad pasar de mí.
- 10Y me hice poderoso en tu verdad, y santo en tu justicia.
- 11Y todos mis adversarios tuvieron temor de mí, y llegué a ser del Señor por el nombre del Señor.
- 12Y fui justificado por su bondad, y su descanso es por todos los siglos. Aleluya.