Odas de Salomón · Capítulo 16
- 1Como la ocupación del labrador es la reja del arado, y la ocupación del timonel es la dirección de la nave, así también mi ocupación es el salmo del Señor por sus himnos.
- 2Mi arte y mi servicio están en sus himnos, porque su amor nutrió mi corazón, y sus frutos él derramó en mis labios.
- 3Pues mi amor es el Señor; por eso cantaré para él.
- 4Pues soy fortalecido por sus alabanzas, y tengo fe en él.
- 5Abriré mi boca, y su Espíritu hablará a través de mí la gloria del Señor y su hermosura,
- 6La obra de sus manos, y el trabajo de sus dedos;
- 7Por la multitud de sus misericordias, y la fuerza de su Palabra.
- 8Pues la Palabra del Señor investiga lo que es invisible, y revela su pensamiento.
- 9Pues el ojo ve sus obras, y el oído oye su pensamiento.
- 10Es él quien ensanchó la tierra, y puso las aguas en el mar.
- 11Él extendió el cielo, y fijó las estrellas.
- 12Y él fijó la creación y la estableció, entonces reposó de sus obras.
- 13Y las cosas creadas corren de acuerdo con sus cursos, y obran sus obras, pues nunca pueden cesar ni fallar.
- 14Y las huestes están sujetas a su Palabra.
- 15El reservorio de luz es el sol, y el reservorio de oscuridad es la noche.
- 16Pues él hizo el sol para el día para que haya luz; pero la noche trae tinieblas sobre la faz de la tierra.
- 17Y por su porción el uno del otro ellos completan la hermosura de Dios.
- 18Y no hay nada fuera del Señor, porque él era antes de que cualquier cosa viniese a ser.
- 19Y los mundos son por su Palabra, y por el pensamiento de su corazón.
- 20Alabanza y honra a su nombre. Aleluya.