Odas de Salomón · Capítulo 17
- 1Entonces fui coronado por mi Dios, y mi corona era viva.
- 2Y fui justificado por mi Señor, pues mi salvación es incorruptible.
- 3Fui libertado de las vanidades, y no soy condenado.
- 4Mis cadenas fueron cortadas por sus manos, recibí el rostro y la semejanza de una nueva persona, y anduve en él y fui salvo.
- 5Y el pensamiento de la verdad me guio, y fui tras él y no me extravié.
- 6Y todos los que me vieron quedaron maravillados, y parecí a ellos como un extraño.
- 7Y aquel que me conoció y me exaltó, es el Altísimo en toda su perfección.
- 8Y él me glorificó por su bondad, y levantó mi entendimiento a la altura de la verdad.
- 9Y de allí él me dio el camino de sus pasos, y abrí las puertas que estaban cerradas.
- 10Y quebranté las barras de hierro, pues mis propios grillos se habían calentado y derretido delante de mí.
- 11Y nada parecía cerrado para mí, porque yo era la abertura de todo.
- 12Y fui hacia todos mis presos a fin de soltarlos; para que yo no dejase a ninguno preso o aprisionando.
- 13Y di mi conocimiento generosamente, y mi resurrección a través de mi amor.
- 14Y sembré mis frutos en corazones, y los transformé a través de mí mismo.
- 15Entonces ellos recibieron mi bendición y vivieron, y fueron reunidos a mí y fueron salvos;
- 16Porque llegaron a ser mis miembros, y yo era la Cabeza de ellos.
- 17Gloria a ti, nuestra Cabeza, oh Señor Mesías. Aleluya.