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Libro de Jaser · Capítulo 3

  1. 11. Y vivió Enoc sesenta y cinco años y engendró a Matusalén; y anduvo Enoc con Dios después que engendró a Matusalén sirviendo al Señor y menospreciando los malos caminos de los hombres.
  2. 22. Y hallábase el alma de Enoc entregada a la doctrina del Señor, a la sabiduría y a la inteligencia; y apartóse sabiamente de los hijos de los hombres ocultándose de ellos por muchos días.
  3. 33. Y aconteció al cabo de muchos años, mientras servía y oraba al Señor en su estancia, que un ángel del Señor le llamó desde los cielos respondiendo él: Heme aquí.
  4. 44. Y díjole: Levántate y sal de tu casa y del retiro en que te ocultas manifestándote a los hijos de los hombres, para que les enseñes el camino por donde deben andar y las obras que han de poner por obra para entrar en las sendas de Dios.
  5. 55. Levantóse entonces Enoc conforme a la palabra del Señor saliendo de su morada y de la cámara en que se hallaba retirado, y fue a los hijos de los hombres instruyéndolos en los caminos del Señor y enseñándoles las ordenanzas divinas.
  6. 66. Y mandó pregonar por doquiera que habitaban los hombres diciendo: ¿Dónde está el varón que anhela conocer los caminos del Señor y las buenas obras? Acuda a Enoc.
  7. 77. Y congregáronse todos los hijos de los hombres viniendo cuantos lo deseaban a Enoc; y reinó Enoc sobre ellos conforme a la palabra del Señor postrándose ante él y escuchando sus razones.
  8. 88. Y reposaba el espíritu de Dios sobre Enoc enseñando a todos la sabiduría divina y sus sendas, sirviendo los hombres al Señor en todos los días de Enoc acudiendo a escuchar su sabiduría.
  9. 99. Y todos los reyes y magnates con sus príncipes y jueces vinieron a Enoc enterados de su sabiduría inclinándose en su presencia y rogándole que reinase sobre ellos, a lo cual él consintió.
  10. 1010. Y juntáronse ciento treinta reyes y príncipes coronándolo por soberano quedando todos sujetos a su mando y jurisdicción.
  11. 1111. Y enseñóles Enoc sabiduría, inteligencia y los caminos del Señor asentando la paz entre ellos, gozando toda la tierra de sosiego durante la vida de Enoc.
  12. 1212. Y reinó Enoc sobre los hijos de los hombres doscientos cuarenta y tres años juzgando con equidad y justicia a su pueblo y guiándolos en los caminos del Señor.
  13. 1313. Y estas son las generaciones de Enoc: Matusalén, Eliseo y Elimelec, tres hijos; y sus hermanas eran Melca y Naama; y vivió Matusalén ochenta y siete años y engendró a Lamec.
  14. 1414. Y acaeció en el año cincuenta y seis de la vida de Lamec que falleció Adán a la edad de novecientos treinta años; y sepultáronlo sus dos hijos con Enoc y Matusalén con regia pompa en la cueva que Dios le había señalado.
  15. 1515. Y celebraron allí todos los hombres grandes lamentaciones y duelo por Adán, estableciéndose esta costumbre entre los hombres hasta el día de hoy.
  16. 1616. Y murió Adán por haber comido del árbol de la ciencia él y sus descendientes después de él conforme a lo que Dios había pronunciado.
  17. 1717. Y en el año en que murió Adán, a los doscientos cuarenta y tres años del reinado de Enoc, determinó este retirarse de nuevo de los hombres ocultándose para servir al Señor.
  18. 1818. Y apartóse Enoc mas no del todo, manteniéndose apartado tres días y mostrándose a ellos un día.
  19. 1919. Y en los tres días de retiro oraba y alababa al Señor su Dios, y en el día en que se manifestaba enseñábales las sendas del Señor respondiendo a cuanto le consultaban.
  20. 2020. Y procedió de este modo por muchos años, y después se ocultó por seis días y apareció a su pueblo un día en siete; y después de esto, una vez al mes y luego una vez al año, hasta que todos los reyes, príncipes y los hijos de los hombres le buscaban deseando nuevamente ver el rostro de Enoc y oír su palabra; mas no pudieron, por cuanto todos los hijos de los hombres temían en gran manera a Enoc y temían acercarse a él por causa del temor divino que resplandecía en su semblante; por lo cual ningún varón podía mirarlo de cerca, temiendo que fuese castigado y muriese.
  21. 2121. Y todos los reyes y príncipes determinaron congregar a los hijos de los hombres e ir adonde estaba Enoc, pensando que todos podrían hablar con él en el momento que se manifestase entre ellos; y así lo hicieron.
  22. 2222. Y saliendo Enoc congregáronse todos oyendo las palabras del Señor y aprendiendo sabiduría, aclamando en reverencia: ¡Viva el rey! ¡Viva el rey!
  23. 2323. Y aconteció algún tiempo después, mientras Enoc enseñaba los caminos de Dios a los príncipes y reyes, que un ángel del Señor le llamó desde el cielo comunicándole que sería llevado a lo alto para reinar sobre los hijos de Dios cual reinara sobre los hombres.
  24. 2424. Y oyéndolo Enoc congregó a todos los moradores de la tierra enseñándoles sabiduría e instrucción divina, diciendo: He sido llamado a subir al cielo y no sé el día en que he de partir.
  25. 2525. Ahora pues os enseñaré sabiduría y justicia antes de partir para que sepáis cómo conduciros sobre la tierra viviendo en rectitud; y así lo hizo.
  26. 2626. Instruyóles en la ciencia y en el temor divino prescribiéndoles estatutos y juicios para guardar en la tierra, concertando la paz y enseñándoles la vida eterna mientras moraba con ellos.
  27. 2727. Y hallándose los hombres en su compañía alzaron sus ojos y vieron la semejanza de un corcel majestuoso que descendía del cielo caminando por los aires;
  28. 2828. y refiriéndoselo a Enoc díjoles él: Por causa mía desciende este caballo a la tierra, pues ha llegado la hora de partir de entre vosotros y no me veréis más.
  29. 2929. Y descendió el caballo parándose delante de Enoc viéndolo cuantos con él estaban.
  30. 3030. Y mandó Enoc pregonar: ¿Dónde está el varón que se goza en conocer las sendas del Señor su Dios? Venga hoy a Enoc antes de que sea quitado.
  31. 3131. Y todos los hijos de los hombres se reunieron y fueron adonde estaba Enoc en aquel día; y todos los reyes de la tierra juntamente con sus príncipes y consejeros permanecieron con él en aquel día; y Enoc enseñó entonces sabiduría y conocimiento a los hijos de los hombres dándoles instrucción divina; y mandóles que sirviesen al Señor y anduviesen en sus caminos todos los días de sus vidas, continuando en concertar la paz entre ellos.
  32. 3232. Y levantándose subió sobre el corcel partiendo en pos de él unos ochocientos mil varones que le acompañaron una jornada de camino.
  33. 3333. Y al segundo día díjoles: Volveos a vuestras tiendas, no sea que perezcáis; retirándose algunos en tanto otros prosiguieron seis jornadas de camino advirtiéndoles Enoc cada día que se tornasen mas no consintieron.
  34. 3434. Y al sexto día los que perseveraban trabáronse de él diciendo: Adondequiera que fueres iremos contigo; vive el Señor que sólo la muerte nos apartará de ti.
  35. 3535. Y viendo su porfía cesó de disuadirlos y continuaron en pos de él sin querer volver atrás.
  36. 3636. Y tornados los reyes contaron los hombres que habían seguido a Enoc; y en el séptimo día ascendió Enoc al cielo en un torbellino con carros y caballos de fuego.
  37. 3737. Y al octavo día enviaron los reyes a inquirir por los varones que acompañaron a Enoc en el paraje de su ascensión.
  38. 3838. Y todos aquellos reyes fueron a aquel paraje hallando la tierra allí cubierta de nieve, y sobre la nieve yacían grandes bloques de hielo; y dijo el uno al otro: Venid, rompamos la nieve para ver, no sea que los hombres que perseveraron con Enoc estén muertos hallándose bajo los bloques de hielo; y buscáronle diligentemente mas no pudieron hallarlo, por cuanto él había subido a los cielos.