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Jubileos · Capítulo 40

  1. 1Y acaeció en aquellos días que soñó el Faraón dos sueños en una sola noche acerca de una gran hambre que asolaría toda la comarca; y despertando de su sueño mandó llamar a todos los agoreros e intérpretes que había en Egipto con todos sus sabios, refiriéndoles sus dos sueños sin que ninguno fuese capaz de descifrarlos.
  2. 2Acordóse entonces el maestresala de José haciendo mención de él al rey, el cual mandó sacarlo apresuradamente de la prisión presentándose José a declarar los dos sueños ante su presencia.
  3. 3Y expuso ante el Faraón que ambos sueños eran uno mismo, diciéndole: «Vienen siete años de colmada abundancia sobre toda la tierra de Egipto, a los cuales sucederán siete años de hambre implacable cual jamás se conoció sobre el orbe.
  4. 4Provea pues ahora el Faraón en toda la tierra de Egipto graneros públicos, para que acumulen provisiones de grano en cada ciudad durante los años de la abundancia, asegurando el sustento para los siete años de carestía; a fin de que no perezca la comarca por el rigor de la penuria».
  5. 5Y plugo la propuesta al Faraón hallando José gracia y favor ante sus ojos; y dijo el Faraón a sus magnates: «¿Acaso podremos hallar varón tan sabio y prudente cual este, en quien reposa el espíritu del Señor?»
  6. 6Y constituyólo segundo en todo su reino otorgándole señorío sobre todo el país de Egipto, y mandó que subiese en su segunda carroza real.
  7. 7Y vistiólo de ricas vestiduras de lino finísimo poniendo un collar de oro en su cerviz, proclamando delante de él: «Abrec», colocando su anillo regio en su mano haciéndolo gobernador de toda su casa y ensalzándole con majestad, diciendo: «Solamente en el trono seré yo mayor que tú».
  8. 8Y gobernó José sobre toda la tierra de Egipto amado de todos los próceres del Faraón, de sus cortesanos y de cuantos despachaban los negocios del rey; por cuanto procedía con entera integridad sin que hubiese en él altivez ni soberbia, no haciendo acepción de personas ni recibiendo sobornos, sino juzgando con equidad y justicia a todos los moradores de la tierra.
  9. 9Y reposaba el país de Egipto en paz en presencia del Faraón por causa de José, porque el Señor era con él colmándolo de favor y misericordia por todas las edades delante de cuantos le trataban o tenían noticia de su renombre; hallándose el reino del Faraón en cumplido orden, sin que hubiese Satanás ni perturbador alguno.
  10. 10Y llamó el rey el nombre de José Zafnat-panea, y dióle por esposa a Asenat hija de Potifera sacerdote de Heliópolis, príncipe y mayordomo mayor.
  11. 11Y era José de edad de treinta años cuando se presentó delante del Faraón.
  12. 12Y en aquel mismo tiempo falleció Isaac. Y acaeció según lo que José había manifestado en la interpretación de los dos sueños, sucediéndose siete años de extraordinaria fecundidad en toda la comarca de Egipto produciendo la tierra al ciento y aun a ochocientas medidas por una.
  13. 13Y allegó José grano en abundancia en cada ciudad hasta colmar los graneros, en tal muchedumbre que cesaron de contarlo y medirlo por ser infinito su número.