LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

← Jubileos

Jubileos · Capítulo 41

  1. 1En el cuadragésimo quinto jubileo, en la segunda semana, en el segundo año, tomó Judá para su primogénito Er una esposa de las hijas de Aram llamada Tamar.
  2. 2Mas él la menospreció y no se llegó a ella por cuanto su madre era de las hijas de Canaán, y deseaba tomar para sí mujer del linaje de su madre; empero Judá su padre no se lo permitió.
  3. 3Y este Er, primogénito de Judá, era perverso en gran manera y el Señor le quitó la vida.
  4. 4Y dijo Judá a Onán su hermano: «Llégate a la mujer de tu hermano y cumple con ella el deber de cuñado, suscitándole descendencia a tu hermano».
  5. 5Empero sabía Onán que la descendencia no sería tenida por suya sino de su hermano solamente; y cuando entraba a la casa de la mujer de su hermano vertía en tierra la simiente, siendo esto abominable a los ojos del Señor, el cual le quitó también la vida.
  6. 6Y dijo Judá a Tamar su nuera: «Quédate viuda en casa de tu padre hasta tanto crezca Selá mi hijo, y yo te lo daré por marido».
  7. 7Y creció el mozo, mas Betsua la mujer de Judá no consintió que Selá su hijo se desposase con ella; y falleció Betsua la mujer de Judá en el quinto año de aquella semana.
  8. 8Y en el sexto año subió Judá a trasquilar sus ovejas a Timnat.
  9. 9Y dieron aviso a Tamar diciendo: «He aquí tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus rebaños»; quitóse ella sus vestidos de luto cubriéndose con un velo, y ataviada sentóse a la puerta del camino que va a Timnat.
  10. 10Y pasando Judá la vio teniéndola por ramera, y díjole: «Déjame llegarme a ti»; y consintió ella en que entrase, y llegóse a ella.
  11. 11Y díjole ella: «Dame mi salario»; mas él respondió: «Nada tengo a mano salvo el anillo que está en mi dedo, mi cordón y el báculo que tengo en mi diestra».
  12. 12Y díjole ella: «Dámelos en prenda hasta que me envíes la paga». Y él se los entregó; y concibió de él.
  13. 13Y volvióse Judá adonde estaban sus rebaños, y marchó ella a la morada de su padre.
  14. 14Y remitió Judá un cabrito por mano de su mayoral adulamita, mas no la halló; y preguntó a los hombres de aquel paraje diciendo: «¿Dónde está la ramera que se sentaba aquí junto al camino?» Y respondieron: «No ha habido aquí ramera alguna».
  15. 15Tornó entonces el mensajero refiriéndole que no la había hallado: «He preguntado a los moradores del lugar y me aseguraron que no mora ramera alguna allí». Y dijo Judá: «Quédese con ello, para que no caigamos en vergüenza y escarnio».
  16. 16Y cumplidos tres meses fue manifiesto que estaba encinta, y dieron aviso a Judá diciendo: «He aquí que Tamar tu nuera ha fornicado quedando encinta por ramería».
  17. 17Y fue Judá a la casa del padre de ella y dijo al padre y a sus hermanos: «Sacadla fuera y sea quemada con fuego, por cuanto ha acarreado ignominia sobre Israel».
  18. 18Y acaeció que cuando la sacaban envió ella a su suegro el anillo, el cordón y el báculo diciendo: «Reconoce de quién son estas prendas, pues del dueño de ellas estoy encinta».
  19. 19Y reconociólas Judá diciendo: «Más justa es Tamar que yo; por tanto no la quemaremos en el fuego».
  20. 20Y por esta causa no la dio a Selá su hijo por mujer, ni volvió a conocerla más.
  21. 21Y dio ella a luz dos hijos mellizos, Fares y Zara, en el séptimo año de esta segunda semana.
  22. 22Y cumpliéronse entonces los siete años de abundancia de los cuales habló José al Faraón.
  23. 23Y reconoció Judá que la acción que había perpetrado era torpe por haberse acostado con su nuera, juzgándolo abominable a sus ojos; y conoció que había pecado gravemente descubriendo la desnudez de su hijo, prorrumpiendo en amargo llanto y suplicando al Señor perdón por su falta.
  24. 24Y revelámosle en visión de sueños que le era perdonada su culpa por cuanto suplicó con ruegos fervientes, sin volver jamás a incurrir en tal torpeza.
  25. 25Y alcanzó clemencia por haberse apartado de su pecado y de su ignorancia, habiendo pecado en gran manera contra nuestro Dios; pues cualquiera que obrare de semejante suerte acostándose con su nuera, sea abrasado en el fuego y muera quemado por ser inmundicia y torpeza sobre él.
  26. 26Manda pues a los hijos de Israel que no toleren semejante torpeza entre ellos; pues todo varón que se acostare con su nuera o con su suegra comete infamia: quemen en el fuego al hombre que yaciera con ella y a la mujer asimismo, apartando así la ira del castigo de sobre Israel.
  27. 27Y tocante a Judá declaramos que no se habían llegado a ella sus dos primeros hijos, y por esta causa fue afirmada su simiente mediante otra vía sin ser exterminada.
  28. 28Por cuanto con rectitud de juicio intentó ejecutar el rigor del castigo conforme a la ley de Abraham dada a sus hijos, procurando Judá quemarla con fuego.