Jubileos · Capítulo 24
- 1Y aconteció después de la muerte de Abraham que bendijo el Señor a Isaac su hijo; y partió este de Hebrón marchando a morar junto al Pozo de la Visión en el primer año de la tercera semana de este jubileo, habitando allí por espacio de siete años.
- 2Y en el primer año de la cuarta semana comenzó a haber hambre en la tierra, además del primer hambre que hubo en los días de Abraham.
- 3Y guisó Jacob un potaje de lentejas, y vino Esaú del campo fatigado y con gran hambre; y dijo a Jacob su hermano: «Dame a comer de ese potaje bermejo». Mas Jacob le respondió: «Véndeme hoy tu primogenitura, y yo te daré tres panes juntamente con este potaje de lentejas».
- 4Y pensó Esaú en su corazón: «He aquí me voy a morir; ¿de qué me servirá entonces la primogenitura?» Y dijo a Jacob: «Yo te la cedo».
- 5Y replicó Jacob: «Júramelo en este mismo día»; y él se lo juró.
- 6Dio entonces Jacob a Esaú su hermano pan y guisado de lentejas; y comió hasta saciarse, menospreciando Esaú su primogenitura; por lo cual fue llamado el nombre de Esaú Edom, a causa del potaje bermejo que Jacob le dio por precio de su primogenitura.
- 7Y pasó Jacob a ser el primogénito, descendiendo Esaú de su dignidad.
- 8Y arreciaba el hambre sobre la comarca, y salió Isaac con ánimo de descender a Egipto en el segundo año de esta semana, mas llegó a Gerar adonde estaba Abimelec rey de los filisteos.
- 9Y apareciósele el Señor diciéndole: «No desciendas a la tierra de Egipto; mora en la tierra que yo te diré, y peregrina en ella; yo seré contigo y te colmaré de bendiciones.
- 10Porque a ti y a tu descendencia otorgaré todas estas tierras, confirmando el juramento que juré a Abraham tu padre; y multiplicaré tu linaje como las estrellas del firmamento, dando a tus descendientes todas estas regiones.
- 11Y en tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto tu padre obedeció mi voz y guardó mis preceptos, mis mandamientos, mis estatutos, mis juicios y mi santa alianza. Ahora pues, escucha mi voz y habita en esta tierra».
- 12Y habitó él en Gerar tres semanas de años.
- 13Y mandó Abimelec tocante a él y a cuantos le acompañaban diciendo: «Cualquiera que tocare a este varón o a lo suyo, de cierto morirá».
- 14Y prosperaba Isaac en medio de los filisteos teniendo copiosas posesiones de bueyes, ovejas, camellos, asnos y muchedumbre grande de siervos.
- 15Y sembró en aquella tierra de los filisteos cosechando aquel año al ciento por uno; e hizo el Señor grande a Isaac en sobremanera, teniéndole envidia los filisteos.
- 16Y todos los pozos que habían cavado los siervos de Abraham en vida de su padre, los filisteos los habían cegado tras la muerte de Abraham llenándolos de tierra.
- 17Y dijo Abimelec a Isaac: «Apártate de nuestro lado, porque te has hecho mucho más fuerte que nosotros»; y partió Isaac de allí en el primer año de la séptima semana, asentando sus tiendas en el valle de Gerar.
- 18Y abrió de nuevo los pozos de agua que cavaron los criados de su padre Abraham y que cegaron los filisteos tras la muerte de Abraham, poniéndoles los mismos nombres con que su padre los había nombrado.
- 19Y cavaron los pastores de Isaac en el valle hallando un manantial de aguas vivas; mas contendieron los pastores de Gerar con los de Isaac diciendo: «Nuestras son las aguas»; por lo cual llamó Isaac al pozo Esek, que es Contienda, por cuanto contendieron contra ellos.
- 20Y abrieron otro pozo y riñeron también por él, llamando su nombre Sitna, que es Enemistad; y partió de allí cavando otro pozo por el cual no riñeron, poniéndole por nombre Rehobot, que es Anchura, diciendo Isaac: «Ahora el Señor nos ha dado anchura y prosperaremos en la tierra».
- 21Y subió de allí al Pozo del Juramento en el primer año de la primera semana del cuadragésimo cuarto jubileo.
- 22Y apareciósele el Señor aquella misma noche en la luna nueva del primer mes, diciéndole: «Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas porque yo soy contigo, y te bendeciré multiplicando tu linaje como la arena de la tierra por amor de mi siervo Abraham».
- 23Y reedificó allí un altar que Abraham su padre había levantado primero, e invocó el nombre del Señor ofreciendo sacrificios al Dios de Abraham su padre.
- 24Y cavaron allí un pozo hallando aguas corrientes.
- 25Y cavaron los siervos de Isaac otro pozo y no hallaron agua; vinieron entonces a referírselo a Isaac diciendo: «No hallamos agua»; y dijo Isaac: «He jurado en este día a los filisteos que todo esto nos era dado».
- 26Y llamó a aquel paraje Pozo del Juramento, por cuanto allí juró pacto a Abimelec y a Ahuzat su amigo y a Ficol general de su ejército.
- 27Y reconoció Isaac que aquel día juró con estrechez mantener la paz con ellos.
- 28Y maldijo Isaac aquel día a los filisteos diciendo: «Malditos sean los filisteos en el día de la indignación y del furor de entre todas las gentes; póngalos Dios por escarnio, maldición y objeto de ira en manos de los pecadores gentiles y bajo el poder de Quitim; y cuantos escaparen del cuchillo de Quitim, talados sean por la nación de los justos en juicio debajo del cielo; pues serán enemigos y adversarios de mis hijos por todas sus generaciones sobre la tierra.
- 29Y no quede de ellos residuo ni se salve alma alguna en el día del furor de la justicia; pues para ruina, asolamiento y desarraigo de la tierra es toda la raza de los filisteos, sin que quede a estos caftoreos memoria ni descendencia en la redondez de la tierra.
- 30Pues aunque subiere a las alturas de los cielos, de allá será derribado; y aunque se engrandeciere sobre el suelo, de allí será arrancado; y aunque se escondiere entre las naciones, también de allí será desarraigado; y si descendiere hasta los abismos del infierno, allí también su condenación será tremenda y carecerá de sosiego y paz.
- 31Y si fuere aprehendido por mano de los que buscan su alma, sea muerto en el camino, sin que quede de él nombre ni linaje en todo el orbe, pues con maldición sempiterna será exterminado».
- 32Y así queda consignado y esculpido tocante a él en las tablas celestes, para que así se ejecute en el día del juicio talándolo para siempre de la tierra.