Epístola de Bernabé · Capítulo 1
- 1Saludos, hijos e hijas, en el nombre del Señor que nos amó, en paz.
- 2Grandes y ricos son los designios de Dios acerca de vosotros; me regocijo sobremanera por vuestras almas bienaventuradas y gloriosas.
- 3¡Tan hondamente arraigada está en vosotros la gracia del don espiritual que habéis recibido!
- 4Por esto me gozo todavía más en mí mismo, con la esperanza de ser salvo.
- 5Porque verdaderamente veo en vosotros el Espíritu derramado sobre vosotros de la abundante fuente del Señor.
- 6De esta suerte, la contemplación de vuestra presencia, tan anhelada, me llenó de asombro.
- 7Persuadido de esto, y consciente de que al hablar entre vosotros comprendo muchas cosas.
- 8Porque el Señor ha caminado juntamente conmigo en la senda de la justicia.