Eclesiástico · Capítulo 42
- 11. De estas cosas no te avergüences, y no hagas acepción de personas para pecar por ello:
- 22. de la ley del Altísimo y de su pacto; y del juicio para justificar al impío;
- 33. de hacer cuentas con tus compañeros y los de tu camino; o de la dádiva de la herencia de los amigos;
- 44. de la exactitud de la balanza y de las pesas; o de ganar mucho o poco;
- 55. y de la venta indiferente de los mercaderes; de la mucha corrección de los hijos; y de hacer sangrar el costado del siervo malo.
- 66. La guarda segura es buena donde hay mujer mala; y cierra con llave donde hay muchas manos.
- 77. Entrega todas las cosas por número y peso; y pon por escrito todo lo que das y lo que recibes.
- 88. No te avergüences de instruir al ignorante y al necio, y al muy anciano que contiende con los jóvenes; así serás verdaderamente instruido y aprobado de todos los hombres que viven.
- 99. El padre vela por la hija cuando nadie lo sabe, y el cuidado de ella le quita el sueño: cuando es joven, para que no pase la flor de su edad; y casada, para que no sea aborrecida;
- 1010. en su virginidad, para que no sea deshonrada y quede encinta en la casa de su padre; y teniendo marido, para que no se porte mal; y cuando es casada, para que no sea estéril.
- 1111. Guarda con vigilancia segura a la hija desvergonzada, no sea que te haga objeto de burla para tus enemigos, y refrán en la ciudad, y oprobio entre el pueblo, y te avergüence delante de la multitud.
- 1212. No mires la hermosura de cualquier persona, y no te sientes en medio de las mujeres.
- 1313. Porque de los vestidos sale la polilla, y de las mujeres la maldad.
- 1414. Mejor es la rudeza del hombre que la mujer cortés; la mujer, digo, que trae vergüenza y oprobio.
- 1515. Ahora me acordaré de las obras del Señor, y contaré las cosas que he visto: en las palabras del Señor están sus obras.
- 1616. El sol que alumbra mira todas las cosas, y su obra está llena de la gloria del Señor.
- 1717. El Señor no dio poder a los santos para contar todas sus obras maravillosas, que el Señor Todopoderoso estableció firmemente, para que todo lo que existe fuese afirmado para su gloria.
- 1818. Él escudriña el abismo y el corazón, y considera sus astutos designios; porque el Señor conoce todo lo que se puede conocer, y contempla las señales del mundo.
- 1919. Él declara las cosas pasadas y las venideras, y descubre las huellas de las cosas escondidas.
- 2020. Ningún pensamiento se le escapa, ni palabra alguna le está escondida.
- 2121. Él adornó las excelentes obras de su sabiduría, y es de eternidad en eternidad; a él nada se le puede añadir, ni puede ser disminuido, y no tiene necesidad de consejero alguno.
- 2222. ¡Oh, cuán deseables son todas sus obras! Y esto, para que el hombre lo vea aun en una centella.
- 2323. Todas estas cosas viven y permanecen para siempre, para todos los usos, y todas le obedecen.
- 2424. Todas las cosas son dobles, una contra otra; y él nada hizo imperfecto.
- 2525. Una cosa afirma el bien de la otra; ¿y quién se hartará de contemplar su gloria?