Eclesiástico · Capítulo 41
- 11. ¡Oh muerte, cuán amarga es tu memoria al hombre que vive en paz en sus posesiones, al hombre que nada tiene que le aflija y que prospera en todas las cosas; sí, al que aún puede tomar alimento!
- 22. ¡Oh muerte, acepta es tu sentencia al necesitado, y a aquel cuya fuerza desfallece, que está ya en la postrera edad y es afligido por todas las cosas, y al que desespera y ha perdido la paciencia!
- 33. No temas la sentencia de la muerte; acuérdate de los que fueron antes de ti y de los que vienen después; porque esta es la sentencia del Señor sobre toda carne.
- 44. ¿Y por qué estás contra la voluntad del Altísimo? No hay pesquisa en el sepulcro, si viviste diez, o cien, o mil años.
- 55. Los hijos de los pecadores son hijos abominables, y también los que frecuentan la morada de los impíos.
- 66. La herencia de los hijos de los pecadores perecerá, y su posteridad tendrá oprobio perpetuo.
- 77. Los hijos se quejarán del padre impío, porque serán afrentados por causa de él.
- 88. ¡Ay de vosotros, hombres impíos, que habéis dejado la ley del Dios Altísimo! Porque si os multiplicareis, será para vuestra destrucción;
- 99. y si naciereis, naceréis para maldición; y si muriereis, la maldición será vuestra porción.
- 1010. Todo lo que es de la tierra volverá a la tierra; así los impíos irán de la maldición a la destrucción.
- 1111. El llanto de los hombres es sobre sus cuerpos; mas el mal nombre de los pecadores será borrado.
- 1212. Ten cuidado de tu nombre, porque él permanecerá contigo más que mil grandes tesoros de oro.
- 1313. La buena vida tiene pocos días; mas el buen nombre permanece para siempre.
- 1414. Hijos míos, guardad la disciplina en paz; porque la sabiduría escondida y el tesoro que no se ve, ¿qué provecho hay en ambos?
- 1515. Mejor es el hombre que esconde su necedad que el hombre que esconde su sabiduría.
- 1616. Por tanto, sed vergonzosos conforme a mi palabra; porque no es bueno guardar toda vergüenza, ni es ella aprobada en todo.
- 1717. Avergüénzate de la fornicación delante del padre y de la madre, y de la mentira delante del príncipe y del poderoso;
- 1818. de la ofensa delante del juez y del gobernante; de la iniquidad delante de la congregación y del pueblo; del trato injusto delante de tu compañero y amigo;
- 1919. y del hurto, en el lugar donde peregrinas, y delante de la verdad de Dios y de su pacto; y de apoyar el codo sobre la comida; y de desdeñar el dar y el recibir;
- 2020. y del silencio delante de los que te saludan; y de mirar a una ramera;
- 2121. y de apartar tu rostro de tu pariente; o de quitar una porción o un don; o de fijar los ojos en la mujer de otro hombre;
- 2222. o de entremeterte con su sierva, y no te acerques a su lecho; o de las palabras injuriosas delante de los amigos; y después que hubieres dado, no lo eches en cara;
- 2323. o de repetir y decir otra vez lo que has oído; y de descubrir secretos.
- 2424. Así serás verdaderamente vergonzoso, y hallarás favor delante de todos los hombres.