Eclesiástico · Capítulo 43
- 11. La soberbia de la altura, el firmamento claro, la hermosura del cielo con su glorioso aspecto;
- 22. el sol, cuando aparece, anunciando en su nacimiento un instrumento maravilloso, obra del Altísimo.
- 33. Al mediodía abrasa la tierra; ¿y quién podrá soportar su ardor?
- 44. El hombre que sopla el horno está en obras de calor; mas el sol quema los montes tres veces más; exhalando vapores de fuego y lanzando rayos resplandecientes, oscurece los ojos.
- 55. Grande es el Señor que lo hizo; y a su mandato corre apresuradamente.
- 66. Hizo también la luna, para servir en su tiempo, para señalar los tiempos y por señal del mundo.
- 77. De la luna viene la señal de las fiestas, luz que mengua en su plenitud.
- 88. El mes se llama por su nombre, creciendo maravillosamente en su mudanza, siendo instrumento de los ejércitos de lo alto, resplandeciendo en el firmamento del cielo;
- 99. la hermosura del cielo, la gloria de las estrellas, ornamento que alumbra en los lugares más altos del Señor.
- 1010. Al mandato del Santo estarán en su orden, y nunca desfallecerán en sus vigilias.
- 1111. Mira el arco iris, y alaba al que lo hizo; muy hermoso es en su resplandor.
- 1212. Él rodea el cielo con un círculo glorioso, y las manos del Altísimo lo han encorvado.
- 1313. Por su mandato hace caer la nieve apresuradamente, y envía velozmente los relámpagos de su juicio.
- 1414. Por esto se abren los tesoros, y las nubes vuelan como aves.
- 1515. Por su gran poder afirma las nubes, y las piedras de granizo son quebradas en pedazos.
- 1616. A su vista los montes son sacudidos, y por su voluntad sopla el viento del sur.
- 1717. El ruido del trueno hace temblar la tierra; así también la tempestad del norte y el torbellino; como aves que vuelan esparce la nieve, y su caída es como el posarse de las langostas.
- 1818. El ojo se maravilla de la hermosura de su blancura, y el corazón se asombra de su lluvia.
- 1919. También derrama sobre la tierra la escarcha como sal, y congelada, queda sobre la punta de estacas agudas.
- 2020. Cuando sopla el frío viento del norte y el agua se congela en hielo, reposa sobre toda reunión de aguas, y viste el agua como de una coraza.
- 2121. Devora los montes, y quema el desierto, y consume la hierba como fuego.
- 2222. El remedio presente de todo es una niebla que viene presto; un rocío que viene después del calor refresca.
- 2323. Por su consejo aplaca el abismo, y planta en él islas.
- 2424. Los que navegan en el mar cuentan sus peligros; y cuando lo oímos con nuestros oídos, nos maravillamos de ello.
- 2525. Porque allí hay obras extrañas y maravillosas, variedad de toda suerte de animales y de ballenas creadas.
- 2626. Por él el fin de ellas tiene próspero suceso, y por su palabra todas las cosas subsisten.
- 2727. Podemos hablar mucho, y aun así quedarnos cortos; por tanto, en suma, él es todo.
- 2828. ¿Cómo podremos engrandecerle? Porque él es grande sobre todas sus obras.
- 2929. El Señor es terrible y muy grande, y maravilloso es su poder.
- 3030. Cuando glorificareis al Señor, ensalzadle cuanto pudiereis, porque aun así él excederá mucho; y cuando le ensalzareis, emplead todas vuestras fuerzas y no os canséis, porque nunca podréis llegar bastante lejos.
- 3131. ¿Quién le ha visto, para que nos lo cuente? ¿Y quién puede engrandecerle como él es?
- 3232. Aún hay escondidas cosas mayores que estas, porque solo hemos visto unas pocas de sus obras.
- 3333. Porque el Señor hizo todas las cosas, y a los piadosos dio la sabiduría.