Eclesiástico · Capítulo 33
- 11. Ningún mal acontecerá al que teme al Señor; mas en la tentación él le librará otra vez.
- 22. El hombre sabio no aborrece la ley; mas el que es hipócrita en ella es como una nave en la tempestad.
- 33. El hombre entendido confía en la ley, y la ley le es fiel como un oráculo.
- 44. Prepara lo que has de decir, y así serás oído; y ordena la instrucción, y entonces responde.
- 55. El corazón del necio es como la rueda de un carro, y sus pensamientos son como un eje que gira.
- 66. El caballo semental es como un amigo burlador; relincha debajo de todo el que lo monta.
- 77. ¿Por qué un día excede al otro, si toda la luz de cada día del año viene del sol?
- 88. Por el conocimiento del Señor fueron distinguidos, y él mudó las estaciones y las fiestas.
- 99. A algunos de ellos hizo días solemnes y los santificó, y a algunos de ellos hizo días comunes.
- 1010. Y todos los hombres son del polvo, y Adán fue creado de la tierra.
- 1111. Con mucho conocimiento el Señor los dividió, e hizo diversos sus caminos.
- 1212. A algunos de ellos bendijo y ensalzó, y a algunos de ellos santificó y puso cerca de sí; mas a algunos de ellos maldijo y abatió, y los quitó de sus lugares.
- 1313. Como el barro está en la mano del alfarero, para formarlo a su gusto, así el hombre está en la mano del que lo hizo, para darle según mejor le pareciere.
- 1414. El bien está puesto contra el mal, y la vida contra la muerte; así el piadoso contra el pecador, y el pecador contra el piadoso.
- 1515. Mira, pues, todas las obras del Altísimo; son de dos en dos, una contra otra.
- 1616. Desperté el postrero de todos, como el que rebusca tras los vendimiadores; por la bendición del Señor prosperé, y pisé mi lagar como un vendimiador.
- 1717. Considerad que no trabajé para mí solo, sino para todos los que buscan la instrucción.
- 1818. Oídme, oh grandes del pueblo, y escuchad con vuestros oídos, oh gobernantes de la congregación.
- 1919. No des a tu hijo y a tu mujer, a tu hermano y a tu amigo, poder sobre ti mientras vivieres, y no des tus bienes a otro, para que no te arrepientas y tengas que suplicar por ellos otra vez.
- 2020. Mientras vivieres y tuvieres aliento en ti, no te entregues a nadie.
- 2121. Porque mejor es que tus hijos te busquen, que quedar tú a merced de la cortesía de ellos.
- 2222. En todas tus obras guarda para ti la preeminencia; no dejes mancha en tu honra.
- 2323. En el tiempo en que acabares tus días y terminares tu vida, reparte tu herencia.
- 2424. Forraje, vara y cargas son para el asno; y pan, corrección y trabajo para el siervo.
- 2525. Si pusieres a tu siervo a trabajar, hallarás descanso; mas si le dejares ocioso, buscará la libertad.
- 2626. El yugo y la collera doblan el cuello; así son las torturas y los tormentos para el siervo malo.
- 2727. Mándale a trabajar, para que no esté ocioso; porque la ociosidad enseña mucho mal.
- 2828. Ponle a trabajar, como le conviene; si no fuere obediente, ponle grillos más pesados.
- 2929. Mas no seas excesivo con nadie, y nada hagas sin discreción.
- 3030. Si tienes un siervo, sea él para ti como tú mismo, porque lo compraste por precio.
- 3131. Si tienes un siervo, trátale como a hermano; porque tienes necesidad de él como de tu propia alma; si le tratares mal y huyere de ti, ¿por qué camino irás a buscarle?