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Escrituras y Manuscritos

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Eclesiástico · Capítulo 34

  1. 11. Las esperanzas del hombre falto de entendimiento son vanas y falsas, y los sueños ensalzan a los necios.
  2. 22. El que hace caso de sueños es como el que ase una sombra y corre tras el viento.
  3. 33. La visión de los sueños es la semejanza de una cosa con otra, como la semejanza de un rostro con un rostro.
  4. 44. De una cosa inmunda, ¿qué se puede purificar? Y de lo que es falso, ¿qué verdad puede venir?
  5. 55. Las adivinaciones, y los agüeros, y los sueños son vanos; y el corazón imagina, como el corazón de la mujer que está de parto.
  6. 66. Si no fueren enviados del Altísimo en tu visitación, no pongas en ellos tu corazón.
  7. 77. Porque los sueños han engañado a muchos, y fallaron los que en ellos pusieron su confianza.
  8. 88. La ley será hallada perfecta sin mentiras, y la sabiduría es perfección para la boca fiel.
  9. 99. El hombre que ha viajado sabe muchas cosas, y el que tiene mucha experiencia declarará la sabiduría.
  10. 1010. El que no tiene experiencia sabe poco; mas el que ha viajado está lleno de prudencia.
  11. 1111. Cuando viajé, vi muchas cosas, y entiendo más de lo que puedo expresar.
  12. 1212. Muchas veces estuve en peligro de muerte; con todo, fui librado a causa de estas cosas.
  13. 1313. El espíritu de los que temen al Señor vivirá; porque su esperanza está en aquel que los salva.
  14. 1414. El que teme al Señor no temerá ni se asustará, porque él es su esperanza.
  15. 1515. ¡Bienaventurada el alma del que teme al Señor! ¿A quién mira él? ¿Y quién es su fortaleza?
  16. 1616. Porque los ojos del Señor están sobre los que le aman; él es su poderosa protección y fuerte amparo, defensa contra el calor y cubierta contra el sol del mediodía, preservación contra el tropiezo y socorro contra la caída.
  17. 1717. Él levanta el alma y alumbra los ojos; da salud, vida y bendición.
  18. 1818. El que sacrifica de cosa injustamente adquirida, su ofrenda es ridícula; y los dones de los injustos no son aceptos.
  19. 1919. El Altísimo no se agrada de las ofrendas de los impíos, ni se aplaca por el pecado con la multitud de los sacrificios.
  20. 2020. El que trae una ofrenda de los bienes de los pobres hace como quien mata al hijo delante de los ojos de su padre.
  21. 2121. El pan de los necesitados es su vida; el que los defrauda de él es hombre de sangre.
  22. 2222. El que quita el sustento a su prójimo le mata; y el que defrauda al jornalero de su salario es derramador de sangre.
  23. 2323. Cuando uno edifica y otro derriba, ¿qué provecho tienen sino el trabajo?
  24. 2424. Cuando uno ora y otro maldice, ¿de cuál oirá el Señor la voz?
  25. 2525. El que se lava después de tocar un cuerpo muerto, si lo toca otra vez, ¿de qué le vale su lavamiento?
  26. 2626. Así es el hombre que ayuna por sus pecados y vuelve a hacer lo mismo; ¿quién oirá su oración? ¿O de qué le aprovecha su humillación?