Eclesiástico · Capítulo 32
- 11. Si fueres hecho maestresala de un banquete, no te ensalces, sino sé entre ellos como uno de los demás; cuida de ellos con diligencia, y así siéntate.
- 22. Y cuando hubieres hecho todo tu oficio, toma tu lugar, para que te alegres con ellos y recibas una corona por el buen orden del banquete.
- 33. Habla tú, que eres el mayor, porque te conviene, mas con juicio sano; y no estorbes la música.
- 44. No derrames palabras donde hay un músico, y no muestres sabiduría fuera de tiempo.
- 55. Un concierto de música en un banquete de vino es como un sello de carbunclo engastado en oro.
- 66. Como un sello de esmeralda engastado en obra de oro, así es la melodía de la música con el vino agradable.
- 77. Habla, joven, si hubiere necesidad de ti; y aun así, solamente cuando fueres preguntado dos veces.
- 88. Sea breve tu hablar, comprendiendo mucho en pocas palabras; sé como quien sabe y, con todo, calla la lengua.
- 99. Si estuvieres entre los grandes, no te hagas igual a ellos; y cuando los ancianos estuvieren presentes, no uses muchas palabras.
- 1010. Antes del trueno va el relámpago, y delante del hombre vergonzoso irá el favor.
- 1111. Levántate a tiempo y no seas el postrero; mas vete a tu casa sin tardanza.
- 1212. Allí recréate y haz lo que quisieres; mas no peques con palabra soberbia.
- 1313. Y por estas cosas bendice al que te hizo y te colmó de sus bienes.
- 1414. El que teme al Señor recibirá su disciplina, y los que le buscan temprano hallarán favor.
- 1515. El que busca la ley será lleno de ella; mas el hipócrita se escandalizará en ella.
- 1616. Los que temen al Señor hallarán el juicio, y encenderán la justicia como una luz.
- 1717. El hombre pecador no acepta reprensión, sino que halla una excusa según su voluntad.
- 1818. El hombre de consejo será considerado; mas el extraño y soberbio no se intimida con el temor, aun cuando por sí mismo obró sin consejo.
- 1919. Nada hagas sin consejo; y después de hecho, no te arrepientas.
- 2020. No andes por camino donde puedas caer, y no tropieces entre las piedras.
- 2121. No te fíes de un camino llano.
- 2222. Y guárdate de tus propios hijos.
- 2323. En toda buena obra confía en tu propia alma; porque esto es guardar los mandamientos.
- 2424. El que cree en el Señor atiende al mandamiento; y el que confía en él nunca saldrá peor.