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Sabiduría de Ahicar · Capítulo 3

  1. 11. Así habló Haiqar, y cuando terminó estos mandatos y proverbios a Nadán, hijo de su hermana, pensó que los guardaría todos, y no sabía que en lugar de eso le estaba mostrando cansancio, desprecio y burla.
  2. 22. Después de esto, Haiqar se quedó tranquilo en su casa y entregó a Nadán todos sus bienes, y los siervos, y las siervas, y los caballos, y el ganado, y todo lo demás que poseía y ganaba; y el poder de mandar y prohibir permaneció en manos de Nadán.
  3. 33. Y Haiqar reposaba en su casa, y de cuando en cuando Haiqar iba y presentaba sus respetos al rey y volvía a casa.
  4. 44. Pero cuando Nadán percibió que el poder de mandar y prohibir estaba en sus propias manos, despreció la posición de Haiqar y se burló de él, y comenzó a censurarlo siempre que aparecía, diciendo: 'Mi tío Haiqar está caduco y ya no sabe nada.'
  5. 55. Y comenzó a golpear a los siervos y a las siervas, y a vender los caballos y los camellos y a malgastar todo lo que su tío Haiqar poseía.
  6. 66. Y cuando Haiqar vio que no tenía compasión de sus siervos ni de su casa, se levantó y lo expulsó de su casa, e hizo saber al rey que él había disipado sus bienes y sus provisiones.
  7. 77. Y el rey se levantó y llamó a Nadán y le dijo: 'Mientras Haiqar viva con salud, nadie mandará sobre sus bienes, ni sobre su casa, ni sobre sus posesiones.'
  8. 88. Y la mano de Nadán fue quitada de su tío Haiqar y de todos sus bienes, y entre tanto él no entró ni salió, ni lo saludó.
  9. 99. Entonces Haiqar se arrepintió de su arduo trabajo con Nadán, hijo de su hermana, y permaneció muy triste.
  10. 1010. Y Nadán tenía un hermano menor llamado Benuzardán; entonces Haiqar lo tomó para sí en lugar de Nadán, y lo crió y lo honró con el mayor honor. Y le entregó todo lo que poseía y lo constituyó mayordomo de su casa.
  11. 1111. Ahora bien, cuando Nadán vio lo que había sucedido, fue presa de envidia y celos y comenzó a quejarse ante todos los que le preguntaban y a burlarse de su tío Haiqar, diciendo: 'Mi tío me echó de su casa y prefirió a mi hermano antes que a mí, pero si el Dios Altísimo me da poder, traeré sobre él la desgracia de ser muerto.'
  12. 1212. Y Nadán continuó meditando sobre el lazo que podría tenderle. Y después de un tiempo, Nadán reflexionó sobre esto y escribió una carta a Aquis, hijo del Sha, el Sabio, rey de Persia, diciendo lo siguiente:
  13. 1313. 'Paz y salud y poder y honra de Senaquerib, rey de Asiria y Nínive, y de su visir y secretario Haiqar para ti, ¡oh gran rey! Haya paz entre tú y yo.
  14. 1414. Y cuando esta carta llegue a ti, si te levantas y vienes con presteza a la llanura de Nisrín, y a Asiria y Nínive, te entregaré el reino sin guerra y sin batalla.'
  15. 1515. Y escribió también otra carta en nombre de Haiqar al Faraón, rey de Egipto: 'Haya paz entre ti y yo, ¡oh rey poderoso!
  16. 1616. Si en el momento en que esta carta llegue a ti te levantas y vas a Asiria y Nínive a la llanura de Nisrín, te entregaré el reino sin guerra y sin batalla.'
  17. 1717. Y la letra de Nadán era semejante a la letra de su tío Haiqar.
  18. 1818. Luego dobló las dos cartas y las selló con el sello de su tío Haiqar; las cuales estaban en el palacio del rey.
  19. 1919. Entonces fue y escribió una carta del rey para su tío Haiqar: 'Paz y salud para mi visir, mi secretario, mi canciller, Haiqar.
  20. 2020. Oh Haiqar, cuando esta carta llegue a ti, reúne a todos los soldados que están contigo, y estén perfectamente vestidos y armados, y tráelos ante mí al quinto día en la llanura de Nisrín.
  21. 2121. Y cuando me veas venir hacia ti, apresúrate y haz que el ejército se mueva contra mí como un enemigo que pelearía conmigo, pues tengo conmigo a los embajadores del Faraón, rey de Egipto, para que vean la fuerza de nuestro ejército y nos teman, pues son nuestros enemigos y nos aborrecen.'
  22. 2222. Luego selló la carta y la envió a Haiqar por uno de los siervos del rey. Y tomó la otra carta que había escrito y la desplegó delante del rey y se la leyó y le mostró el sello.
  23. 2323. Y cuando el rey oyó lo que estaba en la carta, quedó turbado en gran manera y se encendió en ira grande y feroz, y dijo: '¡Ay de mi sabiduría! ¿Qué hice yo a Haiqar para que haya escrito estas cartas a mis enemigos? ¿Es esta la paga por mis beneficios hacia él?'
  24. 2424. Y Nadán le dijo: '¡No te entristezcas, oh rey! ni te enojes, sino vayamos a la llanura de Nisrín y veamos si la cosa es verdadera o no.'
  25. 2525. Entonces Nadán se levantó al quinto día y llevó al rey, a los soldados y al visir, y fueron al desierto, a la llanura de Nisrín. Y el rey miró, ¡y he aquí! Haiqar y el ejército estaban formados en orden.
  26. 2626. Y cuando Haiqar vio que el rey estaba allí, se acercó e hizo señal al ejército para moverse como en guerra y maniobrar en formación contra el rey conforme a lo ordenado en la carta, sin saber él qué hoyo le había cavado Nadán.
  27. 2727. Y cuando el rey vio la acción de Haiqar, fue presa de ansiedad, terror y perplejidad, y se encendió en gran ira.
  28. 2828. Y Nadán le dijo: '¿Viste, oh mi señor el rey, lo que este desdichado hizo? Mas no te enojes ni te entristezcas ni sufras, sino ve a tu casa y siéntate en tu trono, y yo te traeré a Haiqar atado y encadenado con grillos, y apartaré a tu enemigo de ti sin esfuerzo.'
  29. 2929. Y el rey volvió a su trono, provocado por Haiqar, y no resolvió nada aún respecto a él. Y Nadán fue a Haiqar y le dijo: 'W'allah, ¡oh tío mío! El rey verdaderamente se regocija en ti con gran gozo y te da gracias por haber hecho lo que te ordenó.
  30. 3030. Y ahora él me ha enviado a ti para que despidas a los soldados de sus deberes y vengas a él con las manos atadas a la espalda y los pies encadenados, para que los embajadores del Faraón vean esto, y el rey sea temido por ellos y por su rey.'
  31. 3131. Entonces respondió Haiqar y dijo: 'Oír es obedecer.' Y se levantó de inmediato y ató sus manos a la espalda y encadenó sus pies.
  32. 3232. Y Nadán lo llevó y fue con él al rey. Y cuando Haiqar entró en presencia del rey, se postró en tierra delante de él y deseó poder y vida perpetua al rey.
  33. 3333. Entonces dijo el rey: 'Oh Haiqar, mi secretario, el gobernador de mis asuntos, mi canciller, el gobernante de mi estado, dime qué mal te hice para que me recompensaras con este acto horrible.'
  34. 3434. Después le mostraron las cartas con su letra y su sello. Y cuando Haiqar vio esto, sus miembros temblaron y su lengua se trabó de inmediato, y fue incapaz de decir palabra por el temor; sino que bajó la cabeza hacia la tierra y quedó mudo.
  35. 3535. Y cuando el rey vio esto, tuvo por cierto que la cosa provenía de él, y al instante se levantó y ordenó que mataran a Haiqar y le cortaran la cabeza con la espada fuera de la ciudad.
  36. 3636. Así dice el narrador. Y el nombre del verdugo era Abu Samik. Y el rey le dijo: '¡Oh verdugo! levántate, ve, corta la cabeza de Haiqar a la puerta de su casa y aparta su cabeza de su cuerpo a cien codos.'
  37. 3737. Entonces Haiqar se arrodilló delante del rey y dijo: '¡Viva mi señor el rey para siempre! Y si deseas matarme, cúmplase tu deseo; y sé que no soy culpable, mas el impío ha de dar cuenta de su maldad; no obstante, ¡oh mi señor el rey! te ruego a ti y a tu clemencia, permite que el verdugo entregue mi cuerpo a mis siervos para que me entierren, y sea tu siervo tu expiación.'
  38. 3838. El rey se levantó y ordenó al verdugo que hiciese con él conforme a su deseo.
  39. 3939. Y al punto mandó a sus siervos que llevasen a Haiqar y al verdugo para darle muerte.
  40. 4040. Y cuando Haiqar estuvo seguro de que moriría, envió aviso a su esposa y le dijo: 'Sal a mi encuentro, y haya contigo mil doncellas, y vístelas con ropas de púrpura y seda para que lloren por mí antes de mi muerte.
  41. 4141. Y prepara una mesa para el verdugo y para sus siervos. Y mezcla abundante vino, para que beban.'
  42. 4242. Y ella hizo todo lo que él le ordenó. Y era ella muy sabia, inteligente y prudente, reuniendo en sí toda cortesía y doctrina posibles.
  43. 4343. Y cuando llegaron los soldados del rey y el verdugo, hallaron la mesa dispuesta, el vino y manjares exquisitos, y comenzaron a comer y beber hasta quedar saciados y embriagados.
  44. 4444. Entonces Haiqar llamó al verdugo aparte de la compañía y dijo: 'Oh Abu Samik, ¿no sabes que cuando Sarhadum el rey, padre de Senaquerib, quiso matarte, yo te tomé y te escondí en cierto lugar hasta que la ira del rey menguó y preguntó por ti?
  45. 4545. Y cuando te traje a su presencia, él se alegró contigo; acuérdate ahora del bien que te hice.
  46. 4646. Y sé que el rey se arrepentirá por mí y se enfurecerá en gran manera por causa de mi ejecución.
  47. 4747. Pues no soy culpable, y cuando tú me presentes delante de él en su palacio, tendrás gran dicha y sabrás que Nadán, hijo de mi hermana, me engañó e hizo esta maldad conmigo, y el rey se dolerá de haberme muerto; y ahora tengo un subterráneo en el jardín de mi casa y nadie lo sabe.
  48. 4848. Escóndeme en él con conocimiento de mi esposa. Y tengo un esclavo en la prisión que merece morir.
  49. 4949. Sácalo y vístelo con mis ropas y ordena a los siervos que, estando ebrios, lo maten. No sabrán a quién están matando.
  50. 5050. Y arroja su cabeza a cien codos de su cuerpo, y entrega su cuerpo a mis siervos para que lo entierren. Y habrás guardado conmigo un gran tesoro.'
  51. 5151. Y entonces el verdugo hizo como Haiqar le había ordenado, y fue al rey y le dijo: '¡Viva tu cabeza para siempre!'
  52. 5252. Luego la esposa de Haiqar le llevaba al escondite, cada semana, lo necesario para su sustento, y nadie lo sabía excepto ella misma.
  53. 5353. Y la noticia fue divulgada, repetida y esparcida por todas partes de cómo Haiqar, el Sabio, fue ejecutado y murió, y todo el pueblo de aquella ciudad lloró por él.
  54. 5454. Y lloraron y dijeron: '¡Ay de ti, oh Haiqar! ¡Y por tu saber y tu prudencia! ¡Cuán triste por ti y por tu sabiduría! ¿Dónde se hallará otro semejante a ti? ¿Y dónde habrá un hombre tan inteligente, tan sabio, tan diestro en gobernar que sea como tú para ocupar tu lugar?'
  55. 5555. Mas el rey estaba arrepentido por Haiqar, y su arrepentimiento de nada le valía.
  56. 5656. Entonces llamó a Nadán y le dijo: 'Ve y lleva a tus amigos contigo y haz luto y llanto por tu tío Haiqar, y laméntate por él según la costumbre, honrando su memoria.'
  57. 5757. Pero cuando Nadán, el insensato, el ignorante y despiadado, fue a la casa de su tío, no lloró, ni se entristeció, ni se lamentó, sino que reunió hombres disolutos y sin corazón y comenzó a comer y beber.
  58. 5858. Y Nadán comenzó a prender a las siervas y a los siervos pertenecientes a Haiqar, a atarlos, torturarlos y herirlos con crueles azotes.
  59. 5959. Y no respetó a la esposa de su tío, quien lo había criado como a su propio hijo, sino que pretendía que cayese en pecado con él.
  60. 6060. Mas Haiqar, metido en el subterráneo, oía el llanto de sus siervos y vecinos, y alababa al Dios Altísimo, el Misericordioso, y daba gracias, y oraba continuamente al Dios Altísimo.
  61. 6161. Y el verdugo venía de vez en cuando a Haiqar mientras estaba en el escondite; y Haiqar le agradecía, y él lo consolaba y deseaba su liberación.
  62. 6262. Y cuando se supo en otros países que Haiqar, el Sabio, había muerto, todos los reyes se entristecieron y menospreciaron al rey Senaquerib, y lamentaron a Haiqar, el descifrador de enigmas.