3 Adán y Eva · Capítulo 18
- 1Fuese el ángel a Sem hijo de Noé y díjole: Levántate y toma el cuerpo de Adán como te lo encomendó tu padre;
- 2toma contigo a Melquisedec y partid sin demora al lugar señalado por Dios.
- 3Al clarear el día, preparó Sem una hermosa arqueta y ocultóla junto al arca grande.
- 4Aparejó pan, vino y víveres, fue a casa de Cainán y pidió que viniese Melquisedec.
- 5Entonces Cainán comenzó a contarle todo lo que el ángel le había dicho y le entregó de buen grado a su hijo Melquisedec.
- 6Díjole Sem a Cainán: Guarda este secreto rigurosamente.
- 7Entonces Sem llevó a Melquisedec; los dos aparejaron un asno y fueron al arca.
- 8Carecían de llave para abrirla, pues Noé la había cerrado con cerrojo al salir.
- 9Llegados ante ella, deliberaban cómo abrir la puerta.
- 10Acercóse Sem a la entrada e instó a Melquisedec a franquearla en nombre del Dios grande.
- 11Entonces Melquisedec llegó a la puerta cuando oyó la voz de Sem, tomó el candado y al instante se abrió la puerta.
- 12Pero una voz clamó desde dentro del arca: ‘Alégrate, sacerdote del Dios Altísimo, pues has sido considerado digno de asumir el sacerdocio de Dios, el primero creado por Él en el mundo.’
- 13Aquella voz provenía del Espíritu Santo.
- 14Reconocióla Melquisedec al sentir su hálito en el rostro y por la abundante gracia que le asistía.
- 15Entonces se maravilló y dijo a Sem: ‘Señor mío, lo sé por el aliento en mi rostro, aunque no vi forma alguna ni oí voz que me hablara; pues no vi a nadie.’
- 16Esta voz augusta proviene del cuerpo de nuestro padre Adán.
- 17Sem temblaba atónito sin acertar palabra.
- 18Pero mientras se maravillaban ante la puerta del arca, vino la Palabra de Dios y dijo: ‘Yo soy quien te hizo sacerdote e infundió de Mi Espíritu en ti.’
- 19Tú eres Mi justo sacerdote, digno de portar el cuerpo de Adán a quien formé e infundí aliento de vida.
- 20Yo lo hice rey, sacerdote y profeta en la creación.
- 21Entra el primero y traslada su cuerpo venerable.
- 22Entró Melquisedec y postróse adorando cabe el cuerpo de nuestro padre Adán;
- 23bendíjose en él y sacólo en hombros ayudado por el arcángel Miguel.
- 24Entró también Sem y sacó el oro, el incienso y la mirra, colocándolo todo en la arqueta labrada junto al cuerpo de Adán, la cual cerraron luego.
- 25Y volvieron a clausurar la puerta del arca, dejándola asegurada como al principio.