3 Adán y Eva · Capítulo 17
- 1Aquella misma noche vino el ángel de Dios a Melquisedec mientras yacía en su lecho.
- 2Apareciósele en figura de mancebo semejante a él, tocóle en el costado y despertólo del sueño.
- 3Al despertar, levantóse Melquisedec y vio la estancia colmada de luz y un ser celestial en pie.
- 4Sobrecogióse de espanto, pues jamás había contemplado apariciones de ángeles.
- 5Mas el ángel disipó su temor ungiéndole la cabeza y el pecho, pues era joven de corazón perfecto, y díjole:
- 6‘No temas; soy un ángel de Dios, y Él me ha enviado a ti con este mensaje para que lo cumplas ante Dios.’
- 7Inquirió Melquisedec: ¿Cuál es esa misión, Señor mío?
- 8Díjole el ángel: Has de marchar con el cuerpo de nuestro padre Adán al centro de la tierra, ministrando como sacerdote ante él;
- 9y servirás a Dios, quien te escogió desde tu niñez como estirpe bendita.
- 10Preguntó Melquisedec: ¿Quién llevará el cuerpo de nuestro padre Adán y a mí consigo hasta el centro de la tierra?
- 11Respondió el ángel: Sem, el hijo de Noé, abuelo de tu padre.
- 12Fortaleció luego el ángel su ánimo y díjole con ternura:
- 13No confíes estas palabras secretas a nadie fuera de Sem, para que no cunda la voz,
- 14y se aferren al cuerpo de Adán y no permitan que vaya a la tierra adonde Dios ordenó llevarlo.
- 15Y el ángel se apartó de él.