3 Adán y Eva · Capítulo 16
- 1Cumplido el luto por Noé, un ángel de Dios se apareció a Cainán, padre de Melquisedec, y díjole en visión: ¿Me conoces?
- 2Respondió Cainán: No, mi Señor.
- 3Díjole el ángel: Soy el ángel que Dios te ha enviado para darte este mandamiento.
- 4No quebrantes la orden de Dios.
- 5Cuando Cainán oyó esto del ángel de Dios, se maravilló y le dijo: ‘¡Habla, señor mío!’
- 6Declaróle el ángel: Yo soy el ángel que llevó oro a tu padre Adán junto al huerto;
- 7yo soy el ángel que oró con Adán cuando ofreció su propia sangre en el altar.
- 8Soy el arcángel Miguel que recibió el alma del justo Abel;
- 9soy el ángel que asistió a Set cuando nació en la cueva;
- 10soy el ángel que acompañó a Enós, Cainán, Mahalaleel, Jared, Enoc, Matusalén, Lamec y Noé.
- 11Y desde que Noé reposó, asisto a su primogénito Sem.
- 12He aquí que Dios me ha enviado para tomar a tu hijo Melquisedec y llevarlo a la tierra donde reposará el cuerpo de Adán, para que sea ensalzado ante el Altísimo.
- 13No se angustie tu corazón por su partida.
- 14Cuando Cainán oyó estas palabras del ángel, se postró ante él en adoración y le dijo:
- 15¡Hágase la voluntad de Dios!
- 16He aquí que yo y mi hijo en Sus manos estamos.
- 17Haga Él lo que bien le pareciere.
- 18Este ángel se apareció a Cainán, no por la justicia y pureza de Cainán, sino por Melquisedec y por la justicia y pureza de este.
- 19Añadió el ángel: No reveles este secreto a nadie sino sólo a Sem.
- 20Y el ángel se apartó de él.