3 Adán y Eva · Capítulo 19
- 1Partieron Sem y Melquisedec llevando el cuerpo de Adán, guiados por el ángel de Dios que les abría camino.
- 2Caminaron todo aquel día hasta el anochecer, descansando en un paraje del camino.
- 3Pusiéronse en oración y, mientras oraban, salió una voz de dentro del féretro de Adán diciendo:
- 4¡Gloria a Dios que me formó, me infundió aliento, me hizo morir y ahora me devuelve al polvo del que fui tomado!
- 5Bendijo la voz al joven Melquisedec, diciéndole: De toda nuestra raza a ti solo escogió Dios, ungiéndote sacerdote con Su propia mano;
- 6ni infundió en el rostro de nadie Su Espíritu puro como lo infundió en ti; y me alegro, hijo mío, de que hayas sido hallado digno de tal honor de Dios.’
- 7Cesó la voz, quedando Melquisedec asombrado de escuchar a un cuerpo inánime.
- 8Mas era la virtud poderosa del Altísimo.
- 9Viendo Sem el prodigio obrado en Melquisedec, besóle en el rostro y congratulóse con gozo entrañable.
- 10En cuanto a Melquisedec, no probó alimento aquella noche por el gozo que llenaba su corazón; permaneció en pie ante el ataúd de Adán, alabando a Dios y orando hasta la mañana.
- 11Tenía quince años de edad cuando le sobrevino esta visión excelsa.
- 12Cargaron el ataúd sobre el asno y reanudaron la marcha guiados por el ángel.
- 13Y sucedió que, cuando llegaron a lugares ásperos, el ángel los sostuvo por el poder de Dios y los hizo pasar por ellos, fueran tierras o montañas.
- 14Caminaron hasta el atardecer del segundo día acampando según su usanza.
- 15Entonces Sem y Melquisedec se levantaron para orar; y, mientras oraban, he aquí que una gran luz resplandeció sobre ellos,
- 16sin que Melquisedec conociese fatiga alguna, sintiéndose gozoso como desposado en fiesta de bodas.
- 17Oraban postrados cabe el ataúd de nuestro padre Adán.
- 18Entonces salió una voz de encima del ataúd que dijo a Melquisedec y a Sem: ‘He aquí que nos acercamos al lugar que nuestro Señor nos ha señalado.’
- 19Y dijo la voz a Melquisedec: En esta tierra adonde vamos descenderá la Palabra de Dios; padecerá y será crucificada sobre el suelo donde yazgan mis restos.
- 20La coronilla de mi cabeza será lavada con Su sangre redentora; allí se obrará mi salvación y me devolverá el reino, el sacerdocio y la profecía.
- 21Enmudeció la voz por disposición de lo alto.
- 22Pasmáronse Sem y Melquisedec ante las cosas reveladas.
- 23Y Melquisedec perseveró en vela gozosa toda la noche hasta el amanecer.
- 24Cargaron el cuerpo en el asno y prosiguieron el camino con el ángel, aproximándose al paraje señalado.
- 25Entonces él se adelantó, se detuvo ante el asno y bajó por sí solo el ataúd, a diferencia de las dos ocasiones anteriores, cuando Melquisedec lo bajó del asno.
- 26Pero cuando el ataúd llegó a la roca, esta se partió en dos: allí era su lugar; y Melquisedec y Sem supieron así que era el sitio que Dios había señalado.
- 27Entonces el ángel subió de entre ellos al cielo, diciendo a Dios: ‘He aquí que el cuerpo de nuestro padre Adán ha llegado al lugar que Tú escogiste.’
- 28He consumado cuanto me fue mandado.
- 29Habló la Palabra al ángel: Desciende a Melquisedec, alienta su ánimo y mándale velar de continuo junto al cuerpo de Adán.
- 30Y cuando Sem se retire a descansar, dile a Melquisedec que vaya, tome de Sem el pan y el vino que tiene consigo y los conserve.’