1 Enoc · Capítulo 62
- 11. Y así el Señor mandó a los reyes, y a los poderosos, y a los ensalzados, y a los que moran en la tierra, y dijo: Abrid vuestros ojos y alzad vuestros cuernos, si sois capaces de reconocer al Escogido.
- 22. Y el Señor de los Espíritus le sentó en el trono de su gloria, y el espíritu de justicia fue derramado sobre él, y la palabra de su boca mata a todos los pecadores, y todos los injustos son destruidos de delante de su rostro.
- 33. Y en aquel día se levantarán todos los reyes y los poderosos, y los ensalzados y los que dominan la tierra, y verán y reconocerán cómo él se sienta en el trono de su gloria, y la justicia es juzgada delante de él, y ninguna palabra mentirosa es hablada delante de él.
- 44. Entonces vendrá sobre ellos dolor, como sobre la mujer que está de parto, que tiene dolor al dar a luz, cuando su hijo entra en la boca del vientre, y tiene dolor al dar a luz.
- 55. Y una parte de ellos mirará a la otra, y quedarán aterrados, y quedarán de semblante abatido, y el dolor los asirá, cuando vean a aquel Hijo del Hombre sentado en el trono de su gloria.
- 66. Y los reyes, y los poderosos, y todos los que poseen la tierra bendecirán, y glorificarán, y ensalzarán al que gobierna sobre todas las cosas, que estaba escondido.
- 77. Porque desde el principio el Hijo del Hombre estaba escondido, y el Altísimo le guardó en la presencia de su poder, y le reveló a los escogidos.
- 88. Y la congregación de los escogidos y santos será sembrada, y todos los escogidos estarán delante de él en aquel día.
- 99. Y todos los reyes, y los poderosos, y los ensalzados, y los que gobiernan la tierra caerán delante de él sobre sus rostros, y adorarán, y pondrán su esperanza en aquel Hijo del Hombre, y le harán petición y suplicarán misericordia de sus manos.
- 1010. Con todo, aquel Señor de los Espíritus los apremiará de tal manera que saldrán apresuradamente de su presencia, y sus rostros se llenarán de vergüenza, y las tinieblas se harán más profundas sobre sus rostros.
- 1111. Y él los entregará a los ángeles para castigo, para ejecutar venganza sobre ellos, porque han oprimido a sus hijos y a sus escogidos.
- 1212. Y serán un espectáculo para los justos y para sus escogidos; ellos se regocijarán sobre ellos, porque la ira del Señor de los Espíritus reposa sobre ellos, y su espada está embriagada de su sangre.
- 1313. Y los justos y escogidos serán salvos en aquel día, y nunca más desde entonces verán el rostro de los pecadores e injustos.
- 1414. Y el Señor de los Espíritus permanecerá sobre ellos, y con aquel Hijo del Hombre comerán, y se acostarán, y se levantarán por los siglos de los siglos.
- 1515. Y los justos y escogidos se habrán levantado de la tierra, y habrán dejado de tener el semblante abatido. Y habrán sido vestidos con vestiduras de gloria,
- 1616. y estas serán las vestiduras de la vida de parte del Señor de los Espíritus; y vuestras vestiduras no envejecerán, ni vuestra gloria pasará delante del Señor de los Espíritus.