1 Enoc · Capítulo 100
- 11. Y en aquellos días, en un mismo lugar, los padres juntamente con sus hijos serán heridos, y los hermanos caerán unos con otros en la muerte, hasta que los arroyos corran con su sangre.
- 22. Porque el hombre no retendrá su mano de matar a sus hijos y a los hijos de sus hijos, y el pecador no retendrá su mano de su hermano honrado; desde el alba hasta la puesta del sol se matarán unos a otros.
- 33. Y el caballo andará hasta el pecho en la sangre de los pecadores, y el carro quedará sumergido hasta su altura.
- 44. En aquellos días los ángeles descenderán a los lugares secretos y juntarán en un solo lugar a todos los que hicieron descender el pecado; y el Altísimo se levantará en aquel día del juicio para ejecutar gran juicio entre los pecadores.
- 55. Y sobre todos los justos y santos él señalará guardas de entre los santos ángeles, para guardarlos como a la niña del ojo, hasta que ponga fin a toda maldad y a todo pecado; y aunque los justos duerman un largo sueño, nada tienen que temer.
- 66. Y entonces los hijos de la tierra verán a los sabios en seguridad, y entenderán todas las palabras de este libro, y reconocerán que sus riquezas no los podrán salvar en la ruina de sus pecados.
- 77. ¡Ay de vosotros, pecadores, en el día de la fuerte angustia, vosotros que afligís a los justos y los quemáis con fuego! Seréis retribuidos conforme a vuestras obras.
- 88. ¡Ay de vosotros, obstinados de corazón, que veláis para tramar la maldad! Por tanto el temor vendrá sobre vosotros, y no habrá quien os ayude.
- 99. ¡Ay de vosotros, pecadores, a causa de las palabras de vuestra boca, y a causa de las obras de vuestras manos que vuestra impiedad ha obrado! En llamas ardientes, que queman peor que el fuego, arderéis.
- 1010. Y ahora sabed que él inquirirá de los ángeles acerca de vuestras obras en el cielo, y del sol, y de la luna, y de las estrellas, acerca de vuestros pecados, porque sobre la tierra ejecutáis juicio sobre los justos.
- 1111. Y convocará para testificar contra vosotros a toda nube, y niebla, y rocío, y lluvia; porque todos serán detenidos por causa de vosotros de descender sobre vosotros, y se acordarán de vuestros pecados.
- 1212. Y ahora dad presentes a la lluvia, para que no sea detenida de descender sobre vosotros, ni tampoco el rocío, cuando haya recibido de vosotros oro y plata, para que descienda.
- 1313. Cuando la escarcha y la nieve con su frío, y todas las tormentas de nieve con todas sus plagas caigan sobre vosotros, en aquellos días no podréis estar en pie delante de ellas.