1 Clemente · Capítulo 35
- 1¡Cuán benditos y maravillosos son los dones de Dios! ¡Vida en inmortalidad, esplendor en justicia, verdad en franqueza, fe en confianza, continencia en santidad!
- 2Y todas estas cosas caen bajo nuestro entendimiento. ¿Cuáles son entonces las cosas preparadas para los que esperan? El Creador y Padre de los siglos, el Todo-Santo, sólo él conoce su grandeza y belleza.
- 3Esforcémonos, por tanto, para ser hallados en el número de los que le esperan, a fin de participar de las promesas.
- 4¿Y cómo será esto? Si nuestra mente estuviere fija fielmente en Dios.