1 Clemente · Capítulo 36
- 1Este es el camino, amados, en el cual encontramos nuestra salvación: Jesucristo, el sumo sacerdote de nuestras ofrendas, el guardián y ayudador de nuestra debilidad.
- 2Por él miramos fijamente a las alturas de los cielos; por él vemos reflejada la faz inmaculada y sublime de Dios.
- 3Por él los ojos de nuestro corazón fueron abiertos; por él nuestra mente vacía y oscurecida brota hacia la luz.
- 4Por él el Señor quiso que gustásemos el conocimiento inmortal. Siendo el resplandor de su majestad, él es muy superior a los ángeles.