1 Clemente · Capítulo 34
- 1El buen trabajador recibe el pan de su trabajo con confianza; el perezoso y negligente no osa mirar al que lo empleó.
- 2Es necesario, por tanto, que estemos prestos para hacer el bien, pues todo viene de él.
- 3Porque él nos advierte de antemano: He aquí el Señor viene, y su recompensa está delante de su faz, para pagar a cada uno según su obra.
- 4Él nos exhorta a que creamos en él de todo corazón y no seamos perezosos o negligentes en cualquier buena obra.