LUX VERITAS

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Tobías · Capítulo 3

  1. 11. Entonces yo, entristecido, lloré, y en mi dolor oré, diciendo:
  2. 22. Oh Señor, tú eres justo, y todas tus obras y todos tus caminos son misericordia y verdad, y juzgas con verdad y justicia para siempre.
  3. 33. Acuérdate de mí y mírame; no me castigues por mis pecados e ignorancias, ni por los pecados de mis padres, que pecaron delante de ti;
  4. 44. porque no obedecieron tus mandamientos; por eso nos entregaste al saqueo, y al cautiverio, y a la muerte, y por refrán de oprobio a todas las naciones entre las cuales estamos dispersos.
  5. 55. Y ahora tus juicios son muchos y verdaderos: haz conmigo según mis pecados y los de mis padres, porque no guardamos tus mandamientos, ni anduvimos en verdad delante de ti.
  6. 66. Ahora, pues, haz conmigo como mejor te pareciere, y manda que mi espíritu me sea quitado, para que yo sea deshecho y me torne tierra; porque me es mejor morir que vivir, pues he oído falsos oprobios y tengo mucha tristeza. Manda, pues, que yo sea ahora librado de esta angustia y vaya al lugar eterno; no apartes de mí tu rostro.
  7. 77. Aconteció el mismo día que en Ecbatana, ciudad de Media, Sara, hija de Ragüel, fue también afrentada por las criadas de su padre,
  8. 88. porque había sido dada a siete maridos, a los cuales Asmodeo, el espíritu malo, había matado antes que se juntasen con ella. ¿No sabes, le decían, que has estrangulado a tus maridos? Ya has tenido siete maridos, y de ninguno de ellos has tomado el nombre.
  9. 99. ¿Por qué nos castigas por causa de ellos? Si están muertos, vete tras ellos; nunca veamos de ti hijo ni hija.
  10. 1010. Oyendo ella estas cosas, se entristeció mucho, tanto que pensó ahorcarse; y dijo: Soy la hija única de mi padre; si hago esto, será para él un oprobio, y haré descender su vejez con tristeza al sepulcro.
  11. 1111. Entonces oró vuelta hacia la ventana, y dijo: Bendito eres tú, oh Señor Dios mío, y tu nombre santo y glorioso es bendito y honrado para siempre; alábente todas tus obras para siempre.
  12. 1212. Y ahora, oh Señor, alzo a ti mis ojos y mi rostro,
  13. 1313. y digo: Sácame de la tierra, para que no oiga más el oprobio.
  14. 1414. Tú sabes, Señor, que estoy limpia de todo pecado con varón,
  15. 1515. y que nunca manché mi nombre, ni el nombre de mi padre, en la tierra de mi cautiverio. Soy la hija única de mi padre, y él no tiene hijo que sea su heredero, ni pariente cercano, ni hijo vivo, para quien yo me guarde por esposa. Mis siete maridos ya están muertos; ¿para qué he de vivir? Mas si no te agrada que yo muera, manda que se tenga consideración de mí y se tenga compasión de mí, para que no oiga más oprobio.
  16. 1616. Así las oraciones de ambos fueron oídas delante de la majestad del gran Dios.
  17. 1717. Y Rafael fue enviado para sanar a ambos: para quitar la blancura de los ojos de Tobit, y para dar a Sara, hija de Ragüel, por mujer a Tobías, hijo de Tobit, y para atar a Asmodeo, el espíritu malo; porque ella pertenecía a Tobías por derecho de herencia. En el mismo instante volvió Tobit a su casa y entró en ella, y Sara, hija de Ragüel, bajó de su aposento.