Tobías · Capítulo 2
- 11. Cuando volví a mi casa, y me fueron restituidos mi mujer Ana y mi hijo Tobías, en la fiesta de Pentecostés, que es la santa fiesta de las siete semanas, me prepararon una buena comida, y me senté a comer.
- 22. Y viendo la abundancia de manjares, dije a mi hijo: Ve y trae a cualquier pobre que hallares de entre nuestros hermanos, que se acuerde del Señor; y he aquí te espero.
- 33. Mas él volvió y dijo: Padre, uno de nuestra nación ha sido estrangulado y está echado en la plaza.
- 44. Entonces, antes de gustar manjar alguno, me levanté de un salto, y le recogí en un aposento hasta la puesta del sol.
- 55. Después volví, y me lavé, y comí mi pan con tristeza,
- 66. acordándome de aquella profecía de Amós, que dijo: Vuestras fiestas se tornarán en luto, y toda vuestra alegría en lamentación.
- 77. Por eso lloré; y después de la puesta del sol fui, abrí una fosa y le sepulté.
- 88. Mas mis vecinos se burlaban de mí y decían: Este hombre todavía no tiene miedo de que le maten por esta causa; ya huyó, y he aquí de nuevo sepulta a los muertos.
- 99. La misma noche, volviendo de la sepultura, dormí junto al muro de mi patio, estando impuro, y con el rostro descubierto.
- 1010. Y yo no sabía que había gorriones en el muro; y estando mis ojos abiertos, los gorriones dejaron caer estiércol caliente en mis ojos, y me vino una blancura sobre los ojos; y fui a los médicos, mas no me ayudaron; y Ajicar me sustentó hasta que él se fue a Elimaida.
- 1111. Y mi mujer Ana tomaba trabajos de mujer para hacer.
- 1212. Y habiéndolos entregado a sus dueños, éstos le pagaron el salario y le dieron además un cabrito.
- 1313. Y estando éste en mi casa y comenzando a balar, le dije: ¿De dónde es este cabrito? ¿No será hurtado? Devuélvelo a sus dueños, porque no es lícito comer cosa hurtada.
- 1414. Mas ella me respondió: Me fue dado de regalo, además del salario. Con todo, yo no la creí, sino que le mandé devolverlo a sus dueños; y me avergoncé de ella. Mas ella me respondió: ¿Dónde están tus limosnas y tus obras de justicia? He aquí que tú y todas tus obras sois bien conocidos.