Historia de los Recabitas · Capítulo 16
- 11. Y yo, Zósimo, supliqué de nuevo a los bienaventurados que rogasen por mí al Señor, a fin de que los árboles me recibiesen para pasarme al otro lado.
- 22. Y todos ellos clamaron al Señor, diciendo: «Oh Dios, que nos has mostrado tus maravillas e hiciste venir a nosotros a tu siervo Zósimo desde el mundo de vanidad: vuélvelo con paz a su propio lugar, y manda a estos árboles que se inclinen y tomen a tu siervo y lo posen en la otra ribera».
- 33. Y acabada la oración, al punto los árboles se inclinaron en presencia de ellos y me recibieron como antes; y hallándome asentado al otro lado del río, clamé a gran voz y dije: «Varones de justicia, que sois hermanos de los santos ángeles, concededme vuestra oración con paz, porque he aquí me aparto de vosotros».
- 44. Y haciendo oración, clamaron todos a una voz, diciendo: «Paz, paz sea contigo, hermano».