Historia de los Recabitas · Capítulo 17
- 11. Entonces oré al Señor, y vino a mí una tempestad de viento y me recibió en sus alas, y me llevó hasta el lugar donde me halló sentado, y allí me dejó con paz.
- 22. Y alzando la voz el viento me dijo: «Bendito eres tú, Zósimo, porque fuiste contado con los bienaventurados».
- 33. Y la bestia del desierto, cuyo nombre es camello, vino y me recibió sobre su cerviz, y me llevó ochenta y cinco jornadas, y me puso en el lugar donde me halló orando, y me dejó con paz, llorando y diciendo: «Bendito seas tú, Zósimo, por haber sido contado con los bienaventurados».