Pistis Sofía · Capítulo 61
Aconteció entonces que, habiendo oído Jesús estas palabras, dijo: "Bien has dicho, María, bienaventurada, que heredarás todo el Reino de la Luz."
2Al punto María, la madre de Jesús, también se adelantó y dijo: "Señor mío y Salvador mío, dame mandato para que yo también repita esta palabra."
3Jesús dijo: "A aquel cuyo espíritu es entendido no se lo impido, sino que le insto aún más a declarar el pensamiento que le mueve. Ahora, pues, María, madre mía según la carne, en quien he morado, mándote que hables tú también el pensamiento de este discurso."
4Respondió María y dijo: "Señor mío, tocante a la palabra que tu poder profetizó mediante David: 'La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. La verdad brotó de la tierra, y la justicia miró desde los cielos',—así profetizó tu poder en otro tiempo acerca de ti. Cuando eras niño, antes que el espíritu viniese sobre ti, hallándote en una viña con José, vino el espíritu de lo alto y vino a mí en mi casa, semejante a ti; y no le conocí, mas pensé que fueses tú.
5Y el espíritu me dijo: '¿Dónde está Jesús, mi hermano, para que me encuentre con él?' Y cuando me hubo dicho esto, quedé perpleja y creí que era un fantasma para tentarme. Así que le así y le até al pie de la cama en mi casa, hasta que fui a vosotros, a ti y a José en el campo, y os hallé en la viña, donde José apuntalaba las vides.
6Aconteció, pues, que al oírme hablar esta palabra a José, comprendiste lo dicho, regocijástete y dijiste: '¿Dónde está él, para que le vea? De lo contrario le aguardo en este lugar'. Y aconteció que, oyendo José que decías estas palabras, quedó sobrecogido.
7Y descendimos juntos, entramos en la casa y hallamos al espíritu atado a la cama. Y miramos a ti y a él, y te hallamos semejante a él. Y aquel que estaba atado a la cama fue desatado; tomóte en sus brazos y te besó, y tú asimismo le besaste.
8Os hicisteis uno solo. Esta es, pues, la palabra y su solución. La 'misericordia' es el espíritu que ha descendido de la altura por el Primer Misterio, porque ha tenido piedad del linaje de los hombres y envió su espíritu para perdonar los pecados del mundo entero, para que recibiesen los misterios y heredasen el Reino de la Luz. La 'verdad', por otra parte, es el poder que moró conmigo.
9Habiendo salido de Barbelo, se tornó cuerpo material para ti, y ha hecho pregón tocante a la región de la Verdad. La 'justicia' es tu espíritu, que trajo los misterios de lo alto para darlos al linaje humano. La 'paz', por otra parte, es el poder que moró en tu cuerpo material según el mundo, el cual bautizó a los hombres hasta hacerlos extraños al pecado y ponerlos en paz con tu espíritu, para que estuviesen en paz con las emanaciones de la Luz; esto es, 'La misericordia y la verdad se besaron'.
10Como dice: 'La verdad brotó de la tierra',—la 'verdad' es tu cuerpo material que brotó de mí conforme al mundo de los hombres, y ha hecho pregón concerniente a la región de la Verdad. Y asimismo como dice: 'La justicia miró desde los cielos',—la 'justicia' es el poder que miró desde la altura, el cual dará los misterios de la Luz al linaje de los hombres, de suerte que sean justos y buenos, y hereden el Reino de la Luz."
11Aconteció entonces que, oyendo Jesús estas palabras que su madre María habló, dijo: "Bien dicho, lindamente, María."
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- JésedחֶסֶדLa lealtad amorosa de quien no abandona; traducida como misericordia, benignidad o bondad.
- TsedakáצְדָקָהJusticia como relación correcta y, en el judaísmo posterior, como limosna.
- JatatחַטָּאתPecado como errar el blanco: la flecha que pasa lejos de lo que debía acertar.
- YeshuáיְשׁוּעָהSalvación como rescate concreto: ser sacado del aprieto, del enemigo, de la enfermedad.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público