Pistis Sofía · Capítulo 103
Aconteció entonces que, cuando Jesús terminó de decir estas palabras a sus discípulos, María se adelantó y dijo al Salvador: Señor mío, ¿será atormentado en los castigos y juicios un hombre justo, perfecto en toda justicia y sin pecado alguno, o no? ¿O será conducido al reino de los cielos o no?
2Y el Salvador respondió y dijo a María: Si un hombre justo, perfecto en toda justicia y que nunca ha cometido pecado alguno, tampoco ha recibido nunca los misterios de la Luz, cuando se acerque la hora de salir del cuerpo vendrán enseguida los receptores de uno de los grandes triples poderes, entre los cuales hay uno grande, arrebatarán su alma de las manos de los receptores retribuidores y pasarán tres días recorriendo con ella todas las criaturas del mundo.
3Después de tres días la llevarán abajo, al caos, para hacerla pasar por todos los castigos de los juicios y enviarla a todos los juicios. Los fuegos del caos no la afligirán mucho, pero sí en parte durante un breve tiempo.
4Y pronto se apiadarán de ella y la sacarán del caos para conducirla por el camino del Medio a través de todos los gobernantes. No la castigarán con sus juicios severos, pero el fuego de sus regiones la afligirá en parte. Y si la llevan a la región de Yachthanabas, el despiadado, él no podrá castigarla en sus malos juicios, pero la retendrá por un breve tiempo mientras el fuego de sus castigos la aflige en parte.
5Y de nuevo se apiadarán pronto de ella y la sacarán de sus regiones sin llevarla a los eones, para que los gobernantes de los eones no la arrebaten por la fuerza; la conducirán por el camino del sol ante la Virgen de la Luz. Ella la pondrá a prueba y la hallará libre de pecados, pero no les permitirá llevarla a la Luz, pues no tiene la señal del reino del misterio. La sellará con un sello superior y permitirá que descienda a un cuerpo en los eones de la justicia, un cuerpo apto para encontrar las señales de los misterios de la Luz y heredar para siempre el Reino de la Luz.
6Si, por el contrario, ha pecado una, dos o tres veces, será devuelto al mundo conforme al tipo de pecados que haya cometido; os hablaré de sus tipos cuando os haya explicado la expansión del universo.
7Pero en verdad, en verdad os digo: Aunque un hombre justo no haya cometido pecado alguno, no puede ser conducido al Reino de la Luz porque no tiene la señal del reino de los misterios. En una palabra, es imposible conducir las almas a la Luz sin los misterios del Reino de la Luz.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- TsedakáצְדָקָהJusticia como relación correcta y, en el judaísmo posterior, como limosna.
- JatatחַטָּאתPecado como errar el blanco: la flecha que pasa lejos de lo que debía acertar.
- YeshuáיְשׁוּעָהSalvación como rescate concreto: ser sacado del aprieto, del enemigo, de la enfermedad.
- NéfeshנֶפֶשׁAlma en el sentido de garganta, aliento, vida entera, no de espíritu suelto del cuerpo.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público