El Pastor de Hermas · Capítulo 66
- 1Después de unos días, le vi en la misma llanura donde también había visto a los pastores, y me dijo: '¿Qué buscas?' 'Aquí estoy, Señor,' dije yo, 'para que me declares estas cosas.'
- 2'Es menester que tú seas afligido,' dijo él, 'no yo.' '¿Por qué, Señor,' dije yo, 'debo ser afligido? ¿Acaso no he andado en tus mandamientos?'
- 3'Es necesario para ti,' dijo él, 'ser afligido, para que ellos (tu casa) también puedan arrepentirse. Pues si tú no fueres afligido, ellos no podrán arrepentirse.'
- 4'Mas yo te digo,' dijo él, 'que si fueres afligido, el Señor tendrá misericordia de ti y de tu casa, y te dará fuerzas.'
- 5'Y el Señor enviará sobre ti tribulaciones, hasta que se arrepientan. Mas ahora, ten paciencia, y el Señor te socorrerá.'
- 6'Y yo estaré contigo, y no te dejaré, hasta que hayas cumplido tu arrepentimiento y el de tu casa. Mas ahora, guarda mis mandamientos, y serás bienaventurado.'