Oráculos sibilinos · Capítulo 5
- 1Mas ven, oye ahora de mí el tiempo lamentable
- 2de los hijos de Lacio. Y antes de todo,
- 3después que los reyes de Egipto fueron destruidos
- 4y la misma tierra a todos hacia abajo los llevó,
- 5y tras el ciudadano de Pela, bajo el cual
- 6todo el Oriente y el rico Occidente fueron abatidos,
- 7a quien Babilonia deshonró, y extendió
- 8para Filipo un cuerpo muerto (no de Zeus,
- 9ni de Amón cosas verdaderas fueron profetizadas),
- 10y tras aquel del linaje y de la sangre
- 11del rey Asáraco, que vino de Troya,
- 12aun aquel que hendió la violencia del fuego,
- 13y tras muitos señores, y tras hombres
- 14caros a Ares, y tras los tiernos infantes,
- 15los hijos de la fiera que se apacienta de ovejas,
- 16el primerísimo señor será, que sumará
- 17dos veces diez con la primera letra de su nombre;
- 18en guerras sobremanera poderoso será;
- 19y tendrá el signo inicial de diez;
- 20y asimismo después de él reinará
- 21uno que tiene la primera letra del alfabeto;
- 22ante él Tracia y Sicilia se postrarán,
- 23luego Menfis, Menfis arrojada de cabeza a la tierra
- 24por causa de la cobardía de los gobernantes
- 25y de una mujer no esclavizada que cae
- 26sobre la ola. Y leyes ordenará
- 27para los pueblos y pondrá todas las cosas debajo de sí;
- 28mas después de largo tiempo transmitirá
- 29su poder a otro, que tendrá
- 30trescientos por su primer signo inicial,
- 31y de un río el amado nombre,
- 32y a los persas gobernará y a Babilonia;
- 33y entonces herirá a los medos con su lanza.
- 34Luego reinará uno que tiene el signo inicial
- 35del número tres. Y después habrá un señor
- 36que tendrá por primera inicial dos veces diez;
- 37y vendrá a las aguas postreras del Océano
- 38y por Ausonia henderá la corriente refluyente.
- 39Y uno cuya marca es cincuenta será señor,
- 40temible serpiente que respira penosa guerra,
- 41que en algún tiempo extendiendo sus manos pondrá
- 42fin a su propio linaje y perturbará todas las cosas,
- 43haciendo de atleta, guiando carros,
- 44entregando a muerte y atreviéndose a innumerables cosas;
- 45y henderá el monte de dos mares
- 46y lo rociará con sangre; mas fuera de la vista
- 47desaparecerá también el hombre destructor;
- 48luego, haciéndose igual a Dios,
- 49volverá; mas Dios lo reducirá a la nada.
- 50Y tras él tres reyes serán destruidos
- 51el uno por el otro. Luego un gran destructor
- 52de hombres piadosos vendrá, a quien siete veces diez
- 53señalará con claridad. Mas de él un hijo,
- 54a quien la primera letra de trescientos manifiesta,
- 55tomará el poder. Y tras él habrá
- 56un gobernante, del signo inicial de cuatro,
- 57destructor de vidas. Luego un varón venerable
- 58del número cincuenta. Después, sucediendo a aquel
- 59que tiene la primera marca del signo inicial
- 60de trescientos, un montañés céltico,
- 61avanzando hacia la lid de la batalla,
- 62no escapará a un hado indecoroso, sino que será
- 63desgastado por la fatiga hasta la muerte; polvo extranjero,
- 64mas polvo que de la flor de Nemea tiene nombre,
- 65ocultará su cadáver. Y tras él reinará
- 66otro varón, con casco de plata adornado;
- 67y de él será el nombre de un mar;
- 68y será el mejor varón de todos
- 69y en todas las cosas discreto. Y sobre ti,
- 70el mejor de todos, por encima de todos, de cabellos oscuros,
- 71y sobre tus vástagos serán todos estos días.
- 72Tras él tres reinarán; mas el tercero
- 73en tiempo tardío empuñará el poder real.
- 74Agotada estoy, tres veces miserable,
- 75hermana de Isis, al guardar en el corazón
- 76un funesto mensaje, y un cántico inspirado
- 77de oráculos. Primero las Ménades se lanzarán
- 78en torno a las gradas de tu muy lamentado templo,
- 79y estarás en manos inicuas aquel día
- 80cuando el Nilo en algún tiempo llene toda la tierra
- 81de Egipto aun hasta dieciséis codos de hondura;
- 82lavará toda la tierra, y la regará
- 83para los mortales; y el deleite de la tierra
- 84se acallará y la gloria de su faz.
- 85¡Menfis, tú sobremanera te lamentarás sobre Egipto!
- 86porque rigiendo antaño con poderío la tierra
- 87quedarás empobrecida, de suerte que desde el cielo
- 88el Atronador mismo con gran voz clamará:
- 89«¡Oh poderosa Menfis, que te jactabas antaño
- 90grandemente sobre mortales cobardes, tú te lamentarás
- 91llena de dolor y desdichada en todo, de modo que tú
- 92misma percibirás al Dios eterno,
- 93inmortal en las nubes! ¿Dónde está entre los hombres
- 94ahora tu gran soberbia? Por cuanto tú
- 95contra mis hijos ungidos por Dios te enfureciste,
- 96e incitaste el mal contra los varones buenos,
- 97por tales cosas sufrirás el castigo
- 98de semejante manera. Ya no abiertamente
- 99habrá para ti derecho entre los bienaventurados;
- 100caída de las estrellas, no subirás al cielo.»
- 101Ahora estas cosas mandóme Dios
- 102hablar contra Egipto por última vez, cuando los hombres fueren
- 103del todo impíos. Mas ellos trabajan arduamente,
- 104aguardando los hombres malos cosas malas, la ira
- 105del Atronador inmortal en el cielo,
- 106adorando piedras y bestias en lugar de Dios,
- 107y temiendo asimismo muchas otras cosas
- 108que no tienen habla, ni entendimiento, ni poder de oír;
- 109cosas que a mí no me es lícito mencionar,
- 110cada una un ídolo, formado por manos mortales;
- 111de sus propios trabajos y presuntuosos pensamientos
- 112recibieron los hombres dioses hechos de madera y de piedra,
- 113y de bronce, y de oro y de plata, insensatos asimismo,
- 114sin vida y mudos, fundidos en el fuego
- 115los hicieron, confiando vanamente en tales cosas. . . .
- 116Tmuis y Xois están en grave angustia,
- 117y herida está la estancia de Heracles
- 118y de Zeus y de Hermes soberano. Y en cuanto a ti,
- 119¡oh Alejandría, afamada nutricia
- 120de ciudades!, la guerra no te dejará, ni la peste. . .
- 121Por tu soberbia pagarás tantas cosas
- 122cuantas antes hiciste. Silenciosa estarás
- 123por una larga edad, y el día de tu retorno. . .
- 124no más para ti fluirá suntuosa bebida. . .
- 125Porque vendrá un persa sobre tu valle,
- 126y como granizo destruirá toda la tierra,
- 127y a hombres astutos, con sangre y cadáveres. . . .
- 128Junto a sagrados altares uno de ánimo bárbaro,
- 129fuerte, lleno de sangre y furioso sin seso,
- 130con incontables muchedumbres precipitándose a la perdición.
- 131Y entonces tú, en ciudades en extremo opulentas,
- 132estarás muy fatigada. Cayendo en tierra
- 133gemirá toda el Asia por causa de los dones
- 134que coronan su cabeza con los cuales ella por ti
- 135se deleitaba. Mas, habiendo él obtenido
- 136la tierra persa por suerte, hará la guerra
- 137y matando a todo hombre destruirá toda vida,
- 138de modo que quedará para los miserables mortales
- 139una tercera parte. Mas con ágil salto él
- 140mismo se apresurará desde el Occidente, y toda la tierra
- 141sitiará y asolará. Mas cuando posea
- 142la cumbre del poder y odiosa reverencia,
- 143vendrá deseando destruir la ciudad
- 144aun de los bienaventurados. Y cierto rey
- 145enviado de parte de Dios contra él destruirá
- 146a todos los reyes poderosos y a los hombres más valientes. Y así
- 147vendrá el juicio por el Inmortal a los hombres.
- 148¡Ay, ay de ti, infeliz corazón!
- 149¿Por qué me incitas a declarar estas cosas,
- 150el doloroso dominio de Egipto sobre muchos?
- 151Ve al Oriente, a las razas de los persas
- 152que carecen de entendimiento, y muéstrales
- 153lo que es ahora y lo que ha de ser.
- 154El río Éufrates traerá
- 155un diluvio, y destruirá a los persas,
- 156iberos y babilonios
- 157y a los maságetas que se deleitan en la guerra
- 158y confían en sus arcos. Toda el Asia abrasada en llamas
- 159brillará con resplandor hacia las islas. Pérgamo,
- 160reverenciada antaño, perecerá desde sus cimientos,
- 161y Pítane entre los hombres aparecerá
- 162del todo desolada. Todo Lesbos se hundirá
- 163en el abismo, y así será destruida.
- 164Esmirna, arrojada por sus riscos, gemirá en alta voz;
- 165la que antaño fue reverenciada y afamada
- 166perecerá del todo. Los bitinios
- 167llorarán sobre su propia patria reducida
- 168a cenizas, y sobre la gran Siria,
- 169y sobre Fenicia que tiene muchas tribus.
- 170¡Ay, ay de ti, oh Licia!
- 171¡cuántos males maquina el mar
- 172contra ti, subiendo por su propia voluntad
- 173sobre la dolorosa tierra! Y embestirá
- 174con funesto terremoto y con amargas corrientes
- 175sobre la escabrosa tierra licia que antaño respiraba perfume.
- 176Y habrá para Frigia temible ira
- 177por causa del dolor por el cual vino Rea,
- 178madre de Zeus, y allí moró largo tiempo.
- 179El mar trastornará a la raza de los centauros
- 180y a la nación bárbara, y debajo de la tierra
- 181arrebatará la tierra lapitea.
- 182El río de profundos remolinos y hondo raudal,
- 183Peneo, destruirá la tierra tesalia,
- 184arrebatando a los hombres de la tierra. Erídano
- 185(fingiendo antaño llevar figuras de bestias).
- 186A la Hélade tres veces desdichada llorarán los poetas,
- 187cuando uno de Italia hiere el cuello
- 188del istmo, rey poderoso de la poderosa Roma,
- 189hombre hecho igual a Dios, a quien dicen
- 190engendraron Zeus mismo y la augusta Hera;
- 191él, procurando con su voz del todo armoniosa
- 192aplauso por sus dulces cantos, quitará la vida
- 193juntamente con su propia y desdichada madre a muchos hombres.
- 194De Babilonia huirá el señor temible
- 195y desvergonzado a quien todos los mortales y los mejores hombres
- 196abominan; porque a muchos mató y puso manos
- 197en el vientre; contra sus mujeres pecó
- 198y de hombres manchados de sangre había sido formado.
- 199Y vendrá a los monarcas de los medos
- 200y persas, los primeros a quienes amó y a quienes
- 201dio renombre, mientras con aquellos hombres impíos
- 202acechaba contra una nación no deseada;
- 203y se apoderó del templo hecho por Dios,
- 204y a los ciudadanos y al pueblo que entraba,
- 205cuya alabanza con justicia canté, quemó;
- 206pues cuando este hombre apareció, la creación entera
- 207fue conmovida y los reyes perecieron, mas empero el poder
- 208permaneció entre ellos, y destruyeron por completo
- 209la gran ciudad y al pueblo justo.
- 210Mas cuando en el cuarto año resplandezca una gran estrella,
- 211la cual sola dominará toda la tierra
- 212por causa del honor, que primeramente fue asignado
- 213al soberano Posidón; entonces una gran estrella vendrá
- 214desde el cielo al temible mar y quemará
- 215el vasto abismo, y a la misma Babilonia,
- 216y a la tierra de Italia, por causa de la cual
- 217perecieron muchos varones santos y fieles
- 218de entre los hebreos y un pueblo verdadero.
- 219Serás puesta entre los mortales malos
- 220para sufrir males, mas permanecerás
- 221del todo desolada edades enteras por ti misma,
- 222aborreciendo tu suelo; porque tuviste deseo
- 223de hechicerías, adulterios hubo contigo
- 224y trato carnal ilícito con donceles,
- 225¡oh ciudad perversa, afeminada, injusta,
- 226desdichada sobre todas! ¡Ay, ay!
- 227¡Oh ciudad de la tierra latina, inmunda
- 228en todas las cosas, Ménade que se regocija en serpientes!,
- 229sobre tus riberas como viuda te sentarás
- 230y el río Tíber hará lamentación por ti,
- 231por ti, su consorte, que tienes corazón manchado de sangre
- 232y alma impía. ¿Acaso no entendiste
- 233lo que Dios puede hacer, y lo que él determina?
- 234Mas tú dijiste: «Sola soy, y a mí nadie
- 235me saqueará.» Mas ahora Dios, que para siempre es,
- 236a ti y a todos los tuyos destruirá, y en aquella tierra
- 237no permanecerá ya tu estandarte,
- 238como antaño, cuando el Dios poderoso recibía
- 239tus honores. Queda sola, oh inicua,
- 240y mezclada con fuego ardiente habita
- 241en el Hades la tierra tártara y sin ley.
- 242Y ahora otra vez, oh Egipto, lamento
- 243tu ciega ilusión; Menfis, primera en aflicciones,
- 244serás llena de muertos; en ti
- 245las pirámides proferirán una voz despiadada.
- 246¡Oh Pitón, que con justicia fuiste llamada antaño
- 247la ciudad doble!, calla por los siglos,
- 248para que ceses de la maldad.
- 249Temeraria en maldades, tesoro de fatigas,
- 250Ménade muy plañidera, que sufres penosos males,
- 251muy llorosa, viuda permanecerás
- 252por todo el tiempo. Llegaste a ser llena de años
- 253mientras tú sola gobernabas sobre el mundo;
- 254mas cuando el blanco vestido Barca en derredor de sí
- 255se pusiere sobre aquello que está profanado,
- 256¡ojalá no fuese yo ni hubiese nacido!
- 257¡Oh Tebas, dónde está tu gran fuerza! Un varón fiero
- 258degollará al pueblo; mas tú, desdichada,
- 259asiéndote de tu oscuro vestido llorarás sola,
- 260y harás expiación por todas las cosas
- 261que antaño con alma desvergonzada
- 262perpetraste. Ellos también verán
- 263llanto por causa de obras ilícitas.
- 264Y un varón poderoso de los etíopes
- 265trastornará a Siena; por su fuerza
- 266indios morenos ocuparán Teuquira.
- 267Pentápolis, un hombre de gran fuerza
- 268te quemará entera. ¡Líbia toda en lágrimas,
- 269quién explicará tus locuras! Y Cirene,
- 270¿quién de los mortales llorará con piedad
- 271por ti? No cesarás aun hasta el tiempo
- 272de tu destrucción en tu aborrecible gemido.
- 273Entre los bretones y entre los galos,
- 274ricos en oro, el Océano bramará con estruendo
- 275lleno de mucha sangre; porque cosas malas
- 276hicieron a los hijos de Dios, cuando un rey
- 277de los sidonios, un fenicio, guió
- 278un poderoso ejército galo desde Siria;
- 279y él te degollará a ti misma, Rávena,
- 280y hacia la degollina guiará el camino.
- 281¡Oh indios y etíopes de gran corazón,
- 282temed juntamente!; porque cuando con estos el curso
- 283de Capricornio y Tauro en los Gemelos
- 284serpenteare cerca del medio del cielo,
- 285saliendo entonces Virgo, y en torno a su frente
- 286ciñéndose un cinto el sol guiare todo el cielo,
- 287descenderá hacia la tierra
- 288una gran conflagración en lo alto del aire,
- 289y una nueva naturaleza en las estrellas belicosas,
- 290de modo que toda la tierra de los etíopes
- 291perecerá en medio de fuego y gemidos.
- 292Y llora tú, Corinto, la triste destrucción
- 293que hay en ti; pues cuando con hilos flexibles
- 294las Parcas, tres hermanas, hilando en lo alto
- 295guíen a aquel que huye con astucia contra la voz
- 296del istmo, hasta que todos miren hacia él
- 297que antaño cortó la roca con bronce dúctil,
- 298él también destruirá y herirá tu tierra,
- 299como ha sido señalado. Porque a él
- 300dio Dios fuerza para cumplir lo que no pudo
- 301ninguno de los reyes anteriores juntos.
- 302Y primero cortando con hoz las raíces
- 303de tres cabezas dará alimento en exceso
- 304a otros, de suerte que reyes inmundos comerán
- 305la carne de sus padres. Porque para todos los hombres
- 306matanza y terrores están guardados
- 307por causa de la gran ciudad y del pueblo justo
- 308preservado a través de todo el tiempo, a quien la Providencia ensalzó.
- 309¡Oh tú, inconstante y mal aconsejada,
- 310cercada de funestos hados, para la humanidad
- 311a la vez principio y gran fin de aflicción, —
- 312de la doliente creación y de la parte
- 313restaurada de nuevo, — guía insolente
- 314de maldades, y para los hombres gran maldición!, ¿quién
- 315de los mortales te deseó? ¿Quién no ha sido
- 316amargado desde dentro? Derribado en ti
- 317un rey perdió su honrada vida. Malamente
- 318dispusiste todas las cosas y desvaneciste
- 319todo lo hermoso, y por ti han sido cambiados
- 320los bellos órdenes del mundo. En contienda con nosotros quizá
- 321presentaste estas cosas inestables;
- 322y ¿cómo dices: «Yo te persuadiré»,
- 323y «Si en algo me inculpas, habla»?
- 324Hubo antaño entre los hombres la brillante luz del sol,
- 325esparciéndose el rayo común de los profetas;
- 326palabra que destilaba miel, deleitosa bebida para todos los hombres,
- 327apareció y creció, y el día amaneció para todos.
- 328Por causa de esto, tú de estrecha mente,
- 329guía de los mayores males, espada
- 330y quebranto vendrán en aquel día. Para la humanidad
- 331a la vez principio y gran fin de aflicción, —
- 332de la doliente creación y de la parte
- 333restaurada de nuevo, — oye, oh maldición de los hombres,
- 334el amargo oráculo intolerable.
- 335Mas cuando la tierra persa se mantenga alejada
- 336de guerra, de peste y de gemidos, en aquel día
- 337una estirpe divina de bienaventurados judíos celestiales
- 338elevará oración, los cuales habitarán en derredor
- 339de la ciudad de Dios en las partes medias de la tierra,
- 340y aun tan lejos como Jope edificando en derredor
- 341un gran muro lo elevarán a lo alto
- 342hasta las oscuras nubes. Ya no más la trompeta
- 343sonará fragor de batalla, ni por manos enloquecidas de enemigos
- 344serán talados; sino que alzarán
- 345sus trofeos por una edad de hombres perversos.
- 346Y vendrá otro de nuevo desde el cielo, un varón
- 347preeminente, cuyas manos en árbol fructífero
- 348el más noble de los hebreos extendió,
- 349quien en un tiempo hizo detenerse al sol
- 350cuando habló con bella palabra y santos labios.
- 351No contristes más tu alma dentro del pecho
- 352por causa de la espada, rico hijo de Dios,
- 353flor anhelada solo por él, hermosa luz
- 354y noble ramo, renuevo muy amado,
- 355¡apacible Judea, ciudad hermosa!
- 356Inspirada por himnos. No más el pie inmundo
- 357de los griegos hará fiesta en derredor de tu tierra,
- 358los cuales tuvieron en su pecho mente sin ley;
- 359mas a ti hijos gloriosos te honrarán en gran manera,
- 360y serán expertos en cánticos y en lenguas santas,
- 361con sacrificios de toda especie y con oraciones
- 362honradas de Dios. Todos los que soportan las fatigas
- 363de leve tribulación y los justos tendrán
- 364mayor abundancia de lo que es del todo hermoso;
- 365mas los impíos, que enviaron al cielo palabras inicuas,
- 366cesarán de hablar los unos contra los otros,
- 367y se esconderán hasta que el mundo sea transformado.
- 368Y habrá una lluvia de fuego resplandeciente
- 369desde las nubes; y los mortales no segarán más
- 370el hermoso trigo de la tierra; todo quedará sin sembrar
- 371y sin labrar, hasta que los hombres mortales conozcan
- 372al Señor de todas las cosas, al Dios inmortal
- 373que existe para siempre, y no veneren más
- 374cosas mortales, ni a perros ni nidos de buitres,
- 375ni las cosas que Egipto enseñó a engrandecer
- 376con bocas mudas y labios torpes. Mas todas estas cosas
- 377la santa tierra de los únicos hombres piadosos
- 378producirá: de la peña que gotea miel
- 379un raudal, y de una fuente leche celestial
- 380fluirá para todos los justos; porque en un solo Dios,
- 381un solo Padre, que solo es glorioso,
- 382teniendo gran piedad y fe esperaron.
- 383Mas ¿por qué me otorga la mente sabia estas cosas?
- 384Y ahora a ti, desventurada Asia, con lástima
- 385te lloro, y a la raza de los jonios,
- 386y a los carios y a los lidios ricos en oro.
- 387¡Ay, ay de ti, oh Sardis! y ¡ay
- 388de Trales muy amada! ¡ay, ay,
- 389Laodicea, ciudad hermosa!
- 390Así serás derribada por terremotos
- 391y arruinada, y asimismo reducida a polvo.
- 392Y a la sombría Asia . . . .
- 393el templo de Artemisa asentado en Éfeso . . .
- 394por simas y terremotos caerá de golpe.
- 395Algún día en el temible mar, como las tempestades
- 396anegan las naves. Y la trastornada Éfeso
- 397clamará en alta voz, lamentándose junto a sus riberas,
- 398y buscará su templo que ya no es.
- 399Y entonces airado el Dios incorruptible,
- 400que mora en las alturas, arrojará rayos del cielo
- 401abajo sobre la cabeza del que es inmundo.
- 402Y en lugar de invierno habrá
- 403en aquel día verano. Y para los hombres mortales
- 404habrá entonces gran aflicción; porque el que truena
- 405destruirá del todo a todos los hombres desvergonzados
- 406y con sus truenos y con llamas de relámpago
- 407y rayos ardientes a los hombres de mala voluntad,
- 408y así destruirá a los impíos,
- 409de modo que quedarán sobre la tierra
- 410cuerpos muertos más numerosos que la arena.
- 411Porque Esmirna también, llorando a su Licurgo,
- 412llegará hasta las puertas de Éfeso,
- 413y ella misma perecerá aún más.
- 414Y la insensata Cime con sus corrientes inspiradas,
- 415derribada por manos de hombres impíos, injustos
- 416y desalmados, hacia el cielo ni siquiera
- 417proferirá una palabra; mas permanecerá
- 418muerta en las corrientes cimeas. Y entonces ellos
- 419juntamente llorarán, aguardando calamidades.
- 420El pueblo tosco de Cime y su tribu desvergonzada,
- 421teniendo una señal, conocerán por qué se afanaron.
- 422Y entonces, cuando hayan deplorado su tierra
- 423reducida a cenizas, junto al Erídano
- 424será Lesbos para siempre destruida.
- 425¡Ay, Corcira, ciudad hermosa!,
- 426¡ay de ti!, cesa de tu disipación.
- 427Tú también, Hierápolis, única tierra
- 428colmada de riquezas, lo que anhelaste tener
- 429tendrás, a saber, una tierra de muchas lágrimas,
- 430por cuanto te ensañaste contra una tierra junto a
- 431las corrientes del Termodonte. Trípolis arrimada a las peñas,
- 432junto a las aguas del Meandro, a ti
- 433por el nocturno oleaje bajo la ribera,
- 434la ira de Dios y su providencia destruirán del todo.
- 435No me lleves, dispuesta, a la vecina tierra
- 436de Febo; algún día un rayo
- 437destruirá desde lo alto a la delicada Mileto,
- 438porque se asió del canto astuto de Febo
- 439y del sabio cuidado y del prudente consejo de los hombres.
- 440Padre de todos, sé propicio a la tierra
- 441de Judá, bien nutrida, rica en frutos, grande,
- 442a fin de que veamos tus juicios.
- 443Porque tú, oh Dios, con bondad miraste
- 444a esta tierra primero para que pareciese ser
- 445tu don de gracia para todos los hombres mortales
- 446y para guardar firmemente lo que Dios puso a su cuidado.
- 447Las obras tres veces desdichadas de los tracios
- 448anhelo ver, y el muro entre dos mares
- 449arrastrado por el polvo a lo largo bajo la niebla,
- 450a manera de río para los peces que nadan.
- 451¡Oh desventurado Helesponto!, algún día un hijo
- 452de los asirios echará un yugo
- 453sobre ti; la batalla de los tracios viene
- 454y despojará tu fortaleza. Y gobernará
- 455sobre la tierra de Macedonia
- 456un rey de Egipto, y un clima bárbaro
- 457consumirá la fuerza de los capitanes. Los lidios
- 458y los gálatas, y los panfilios
- 459con los pisidios, todos apercibidos para la guerra,
- 460en masa suscitarán maligna contienda.
- 461¡Tres veces desdichada Italia!, quedarás
- 462del todo desolada, sin ser llorada, en tierra floreciente,
- 463por aguijón mortal para perecer enteramente.
- 464Y algún día en lo alto del ancho cielo
- 465como bramido de trueno se oirá la voz de Dios.
- 466Y las inextinguibles llamas del mismo sol
- 467no serán más, ni la brillante luz
- 468de la luna volverá a ser en el tiempo postrero,
- 469cuando Dios fuere el soberano. Y densas tinieblas
- 470habrá sobre toda la tierra, y hombres ciegos,
- 471y fieras malignas y aflicción; aquel día durará
- 472mucho tiempo, de modo que los hombres verán que Dios
- 473mismo es el Señor, el supervisor de todo
- 474delante del cielo. Y entonces él mismo
- 475no se compadecerá de los hombres hostiles, que sacrifican
- 476sus rebaños de corderos, ovejas, becerros y cabras,
- 477y toros mugientes de cuernos dorados, ofreciéndolos
- 478a Hermes sin vida y a dioses de piedra.
- 479Mas sea la ley de la sabiduría vuestra guía
- 480y la gloria de los justos; no sea que algún día
- 481el Dios incorruptible, airado, destruya
- 482a cada linaje de hombres y a la tribu desvergonzada de la vida;
- 483conviene que amen fielmente
- 484al Padre, el Dios sabio que existe para siempre.
- 485En el tiempo postrero, al menguante de la luna,
- 486se encenderá por el mundo una guerra
- 487y será conducida con astucia y con engaño.
- 488Y desde los confines de la tierra vendrá,
- 489huyendo, y meditando cosas duras en su mente,
- 490un varón matricida, el cual a toda tierra
- 491sojuzgará y sobre todas las cosas se enseñoreará,
- 492y verá todas las cosas con mayor astucia que todos los hombres;
- 493y aquello por causa de lo cual él mismo fue muerto
- 494arrebatará en seguida. Y destruirá
- 495a muchos hombres y a grandes tiranos, y abrasará
- 496a todos ellos, como ningún otro jamás hizo,
- 497y levantará a los que están atemorizados
- 498por causa de emulación. Y desde el Occidente
- 499mucha guerra vendrá a los hombres, y la sangre correrá
- 500cuesta abajo hasta convertirse en torrentes de hondos remolinos.
- 501Y en las llanuras de Macedonia
- 502se destilará la ira y prestará socorro desde el Occidente,
- 503mas para el rey ruina. Y un viento
- 504de invierno soplará entonces sobre la tierra,
- 505y la llanura se llenará otra vez de maligna guerra.
- 506Porque fuego lloverá desde los llanos celestiales
- 507sobre los mortales, y con él sangre, agua, fulgor
- 508de relámpago, densa oscuridad, noche en el cielo,
- 509y desolación en la guerra y niebla sobre la matanza,
- 510y estas cosas juntas destruirán a todos los reyes
- 511y a los varones más ilustres. Así se hará cesar
- 512entonces la lástima destructora de la guerra.
- 513Y nadie combatirá más con espadas, ni con hierro,
- 514ni aun con dardos, cosas que ya no volverán
- 515a ser lícitas. Mas el pueblo sabio tendrá paz,
- 516los que quedaron habiendo hecho prueba de la maldad,
- 517para que al fin fuesen colmados de gozo.
- 518¡Matricidas!, dejad vuestra desvergüenza
- 519y vuestra osadía hacedora de mal, que en la antigüedad
- 520dispusisteis ilícitamente torpe lecho con niños,
- 521y pusisteis como rameras a doncellas antes puras
- 522en lupanares por violencia y por castigo
- 523y por afanosa indecencia.
- 524Porque en ti la madre con su hijo sostuvo
- 525trato ilícito, y la hija fue
- 526con su propio padre desposada por esposa;
- 527y en ti los reyes su boca desventurada
- 528han contaminado, y en ti los hombres perversos
- 529hallaron lecho con bestias. ¡Enmudece en silencio,
- 530oh ciudad perversa y de todos llorada, entregada
- 531a disolución!; pues por ti las doncellas vírgenes
- 532no cuidarán ya del fuego divino
- 533del leño sagrado que dulcemente se sustenta;
- 534delante de ti fue una casa muy amada de antiguo
- 535extinguida, cuando vi la segunda casa
- 536derribada de cabeza y anegada de fuego
- 537por mano impía, casa siempre floreciente,
- 538templo vigilante de Dios, erigido por sus santos
- 539y siendo para siempre indestructible,
- 540esperado por el alma y por el cuerpo mismo.
- 541Porque no sin ritos de sepultura
- 542alabará el hombre a Dios desde la tierra invisible,
- 543ni artífice sabio labró entre ellos una piedra,
- 544ni tuvo temor del oro, engaño del mundo
- 545y de las almas; antes bien al Padre poderoso, Dios
- 546de todas las cosas por Dios inspiradas, reverenció
- 547con santas ofrendas y hermosas hecatombes.
- 548Mas ahora un rey invisible e impío
- 549con grande multitud y con varones renombrados
- 550se levantó en poder y derribó su morada
- 551y la dejó sin edificar. Mas él mismo,
- 552cuando puso pie en la tierra inmortal,
- 553asoló el suelo. Y tal señal nunca más
- 554fue obrada en los hombres, de modo que pareció
- 555que otros habrían de destruir la gran ciudad.
- 556Porque vino de los llanos celestiales un varón,
- 557uno bienaventurado, con un cetro en su mano,
- 558el cual Dios le dio, y gobernó bien todas las cosas,
- 559y a todos los buenos restituyó
- 560las riquezas que los hombres anteriores habían arrebatado.
- 561Y muchas ciudades con abundante fuego tomó
- 562desde sus cimientos, y puso a fuego
- 563las poblaciones de los mortales que antes obraron mal,
- 564y tornó a aquella ciudad, a la cual Dios amaba,
- 565más resplandeciente que las estrellas, el sol y la luna;
- 566y estableció el orden, y una santa casa
- 567encarnada hizo, pura, en gran manera hermosa, y erigió
- 568en muchos estadios una torre grande y sin medida,
- 569tocando las nubes mismas y visible a todos,
- 570para que todos los santos y todos los hombres justos
- 571viesen la gloria del Dios eterno,
- 572visión tan largamente anhelada. El sol naciente
- 573y el ocaso del día cantaban alabanzas a Dios.
- 574Porque no hay ya entonces cosas temibles
- 575para los míseros mortales, ni adulterios,
- 576ni amor torpe con mancebos, ni homicidio,
- 577ni alboroto, sino contienda de justicia en todo.
- 578Es el tiempo postrero de los santos cuando Dios
- 579cumple estas cosas, el excelso Tronador,
- 580fundador del templo más magnífico.
- 581¡Ay, ay de ti, oh Babilonia!,
- 582célebre por tu trono de oro y por tus sandalias doradas,
- 583reino de muchos años y del mundo
- 584única señora, que fuiste grande en tiempo antiguo
- 585y ciudad de todas las ciudades, tú nunca más
- 586reposarás en montes de oro ni junto a las riberas
- 587del Éufrates; serás abatida
- 588por ruina de terremoto. Mas los terribles partos
- 589te hicieron padecer todas las cosas. Retén firmemente
- 590tu habla bárbara, impura raza caldea;
- 591no preguntes ni tengas afán de cómo guiarás
- 592a los persas ni de cómo gobernarás a los medos;
- 593pues por causa de tu señorío,
- 594que tuviste, enviando rehenes a Roma
- 595y sirviendo a Asia, tú que en otro tiempo
- 596te creías asimismo reina, vendrás
- 597al juicio de tus adversarios,
- 598por causa de los cuales has sufrido cosas perniciosas;
- 599y darás en lugar de palabras torcidas
- 600amarga vejación a los enemigos.
- 601Y en el tiempo postrero el mar quedará seco
- 602y las naves no navegarán más hacia Italia,
- 603y la gran Asia entonces, del todo desventurada,
- 604será agua, y Creta será una llanura.
- 605Y Chipre soportará grande miseria
- 606y Pafos llorará un espantoso destino,
- 607de tal manera que aun Salamina, gran ciudad,
- 608se verá sumida en grande calamidad;
- 609y ahora la tierra seca será infructuosa arena
- 610sobre la orilla. Y no pocas langostas
- 611destruirán enteramente la tierra chipriota.
- 612Mirando a Tiro, mortales condenados, lloraréis.
- 613Fenicia, terrible ira te está reservada,
- 614hasta que caigas en despreciable ruina,
- 615de modo que aun las Sirenas verdaderamente se lamenten.
- 616En la quinta generación, cuando la ruina
- 617de Egipto haya cesado, acontecerá
- 618que reyes desvergonzados se unirán juntamente,
- 619y tribus de panfilios acamparán
- 620en Egipto; y en Macedonia,
- 621y en Asia y en medio de los libios,
- 622habrá en el polvo una guerra que enloquece al mundo,
- 623sobremanera sangrienta, a la cual el rey de Roma
- 624y los gobernantes de Occidente harán cesar.
- 625Cuando la invernal tormenta descienda a manera de nieve,
- 626estando helados el gran río y los vastos lagos,
- 627incontinenti una raza bárbara abrirá camino
- 628hacia la tierra asiática y destruirá
- 629a la raza de los temibles tracios, difíciles de domar.
- 630Y entonces los mortales, alimentándose sin ley,
- 631devorarán a sus padres, consumidos por el hambre,
- 632y tragarán las entrañas. Y las bestias del campo
- 633devorarán de todas las casas el manjar de las mesas,
- 634y ellas y las aves devorarán a todos los mortales.
- 635El océano de cuerpos muertos se llenará
- 636desde el río y se enrojecerá con carne y sangre
- 637de los insensatos. Entonces tal debilidad
- 638habrá sobre la tierra, de modo que el número de los hombres
- 639podrá ser visto y contada la medida de las mujeres.
- 640Y la temible raza gemirá por innumerables cosas
- 641al fin, cuando el sol se ponga para no salir más,
- 642sino para quedar sumergido en las olas del Océano;
- 643porque contempló la maldad inmunda
- 644de muchos mortales. Y una noche sin luna
- 645cercará con espanto la inmensidad del cielo,
- 646y no pequeña niebla ocultará las quebradas del mundo
- 647por segunda vez; mas después la luz de Dios
- 648guiará a los hombres buenos, que cantaron loor a Dios.
- 649¡Isis, tres veces desdichada diosa!, tú sola
- 650quedarás sobre las aguas del Nilo,
- 651Ménade errante y fuera de sí sobre las arenas
- 652del Aqueronte, y no quedará más
- 653memoria de ti sobre toda la faz de la tierra.
- 654Y tú asimismo, Serapis, que estás asentado
- 655sobre muchas piedras relucientes, como ruina inmensa
- 656yacerás en el tres veces desdichado Egipto.
- 657Mas aquellos a quienes el amor de Egipto llevó hacia ti
- 658te llorarán amargamente; pero los que pusieron
- 659la razón incorruptible en su pecho,
- 660y que alabaron a Dios, sabrán que no eres nada.
- 661Y algún día un varón vestido de lino,
- 662un sacerdote, dirá: «Venid, levantemos para Dios
- 663un templo hermoso y verdadero; venid, mudemos
- 664la temible ley de nuestros antepasados,
- 665por causa de la cual no entendieron
- 666que estaban haciendo a dioses de piedra y de barro
- 667procesiones y solemnes ritos religiosos.
- 668Volvamos nuestras almas, dando loor a Dios
- 669el incorruptible, que es él mismo Padre,
- 670el Eterno, el Señor de todas las cosas,
- 671el Verdadero, el Rey, Padre que sustenta la vida,
- 672el Dios poderoso que existe para siempre».
- 673Y entonces habrá un templo grande y puro
- 674en Egipto, y el pueblo hecho por Dios
- 675traerá a él sus sacrificios.
- 676Y a ellos Dios dará vida incorruptible.
- 677Mas cuando los etíopes, abandonando
- 678a las tribus desvergonzadas de los tribalios,
- 679cultiven su Egipto, comenzarán entonces
- 680su vileza, para que las cosas postreras
- 681acontezcan todas. Porque ellos derribarán
- 682el templo excelso de la tierra de Egipto;
- 683y Dios hará llover sobre la tierra terrible ira
- 684en medio de ellos, de modo que todos los impíos
- 685y todos los insensatos perezcan. Y nunca más
- 686habrá misericordia alguna en aquella tierra,
- 687porque no guardaron lo que Dios les otorgó.
- 688Vi la amenaza del Sol resplandeciente
- 689entre las estrellas, y en el resplandor del relámpago
- 690la terrible ira de la Luna; las estrellas estaban de parto
- 691con batalla; y Dios las entregó a la contienda.
- 692Porque largas llamas de fuego se rebelaron contra el Sol;
- 693Lucero pisando sobre el lomo de Leo
- 694comenzó la lid; y el doble cuerno de la Luna
- 695mudó su forma; Capricornio hirió la cerviz de Tauro;
- 696y Tauro arrebató a Capricornio
- 697el día que retornaba. Orión no quiso ya más
- 698sufrir su yugo; la suerte de Géminis
- 699mudó Virgo en Aries; no brillaron más
- 700las Pléyades; Draco desconoció su cinto;
- 701hacia la faja de Leo descendió Piscis.
- 702Cáncer no permaneció, porque temió a Orión;
- 703Escorpión retrocedió sobre el temible Leo;
- 704y de la llama del Sol Sirio se escurrió;
- 705y la fuerza del gran astro resplandeciente
- 706Acuario encendió. El mismo Urano
- 707se levantó, hasta sacudir a los combatientes;
- 708y estando encendido en ira los derribó a la tierra.
- 709Entonces prestamente derribados sobre las aguas
- 710del Océano, pusieron a fuego toda la tierra;
- 711y el alto cielo quedó sin estrella alguna.