Oráculos sibilinos · Capítulo 2
- 1Mas mientras yo mucho rogaba, Dios contuvo
- 2mi sabio cántico; mas también en mi pecho de nuevo
- 3puso la dulce voz de palabras divinas.
- 4Sobrecogido de pavor en todo mi cuerpo, estas cosas
- 5sigo; pues no sé lo que hablo,
- 6mas Dios me compele a proclamar cada cosa.
- 7Empero cuando en la tierra sobrevengan sacudimientos, fieros rayos,
- 8truenos y relámpagos, tempestades y funesto tizón,
- 9y furor de chacales y de lobos, mortandad de hombres,
- 10destrucción de varones y de mugientes vacas,
- 11cuadrúpedos ganados y laboriosas mulas,
- 12y cabras y ovejas; entonces el amplio campo
- 13quedará yermo por desamparo, y faltarán los frutos,
- 14y habrá venta de su libertad
- 15entre la mayor parte de los hombres, y saqueo de templos.
- 16Y aparecerá después de estas cosas, de los hombres
- 17la décima raza, cuando el que sacude la tierra y relampaguea
- 18quebrantará el celo de los ídolos y sacudirá
- 19al pueblo de Roma, la de siete colinas; y grandes riquezas
- 20perecerán, consumidas por la ígnea llama de Vulcano.
- 21Y entonces señales sangrientas del cielo descenderán;
- 22empero el mundo entero de innumerables hombres,
- 23enfurecidos se matarán unos a otros, y en tumulto
- 24enviará Dios hambres, pestilencias y rayos
- 25sobre los hombres que sin justicia juzgan el derecho.
- 26Y habrá escasez de hombres en todo el mundo,
- 27de tal manera que si alguno viere un rastro
- 28de hombre en la tierra, quedaría atónito.
- 29Y entonces el gran Dios que habita en los cielos
- 30se manifestará como Salvador de los piadosos en todas las cosas.
- 31Y entonces habrá paz y profunda sabiduría,
- 32y la tierra fructífera volverá a dar
- 33frutos abundantes, no dividida en partes
- 34ni esclavizada. Y todo puerto entonces,
- 35y todo abrigo, será libre para los hombres
- 36como en los tiempos pasados, y el descaro perecerá.
- 37Y entonces mostrará Dios a los mortales una gran señal:
- 38porque a manera de corona luciente resplandecerá una estrella,
- 39fulgurente, toda refulgente, desde el cielo radiante
- 40por no pocos días; y luego desplegará
- 41desde el cielo una corona de contienda para los hombres
- 42que luchan. Y habrá entonces de nuevo
- 43una magna contienda de marcha triunfal
- 44hacia la celestial bóveda, y será
- 45para todos los hombres en el mundo, y alcanzará renombre
- 46de inmortalidad. Y todos los pueblos
- 47lucharán entonces en las inmortales lides
- 48por espléndida victoria. Pues nadie allí
- 49podrá con descaro comprar una corona con plata.
- 50Porque a ellos el Cristo puro juzgará
- 51lo que es debido, y coronará a los aprobados,
- 52y dará a sus mártires un premio inmortal,
- 53a cuantos sostuvieron la batalla hasta la muerte.
- 54Y a los hombres castos que corren bien su carrera
- 55les dará el galardón incorruptible
- 56del premio, y a todos los hombres distribuirá
- 57lo que es justo, y asimismo a las naciones extranjeras
- 58que viven vida santa y conocen a un solo Dios.
- 59Y a los que respetan el matrimonio
- 60y se guardan lejos de los adulterios,
- 61a ellos ricas dádivas y esperanza eterna otorgará.
- 62Porque toda alma humana es don gratuito de Dios,
- 63y no es lícito que los hombres la mancillen con viles obras.
- 64No te enriquezcas injustamente, mas lleva
- 65vida de rectitud. Conténtate
- 66con lo que tienes, y apártate de lo
- 67que fuere de otro. No hables lo falso,
- 68sino cuida de todas las cosas verdaderas.
- 69No veneres en vano a los ídolos; mas al Dios
- 70incorruptible honra siempre primero,
- 71y después a tus padres. Da a cada uno lo que le es debido,
- 72y no entres en juicio injusto.
- 73No deseches al pobre con iniquidad,
- 74ni juzgues por apariencia exterior; si con maldad
- 75juzgares, Dios en el porvenir te juzgará a ti.
- 76Evita el falso testimonio; habla la verdad.
- 77Guarda tu pureza virginal, y conserva
- 78el amor entre todos. Usa medidas justas;
- 79porque hermosa es la medida colmada para todos.
- 80No inclines la balanza a un lado, sino empareja con igualdad.
- 81No perjures ni por ignorancia ni de voluntad;
- 82aborrece Dios al perjuro por cuanto juró.
- 83Dádiva que provenga de obras injustas
- 84jamás recibas en tu mano. No hurtes la simiente;
- 85maldito por muchas generaciones será aquel
- 86que la tomó para esparcimiento de la vida.
- 87No te entregues a viles concupiscencias, no calumnies, ni mates.
- 88Da al fatigado su jornal; no aflijas
- 89al menesteroso. Presta socorro a los huérfanos
- 90y a las viudas y a los necesitados. Habla con prudencia;
- 91guarda bien el secreto en el corazón. No estés dispuesto
- 92a obrar con injusticia, ni toleres
- 93a los hombres injustos. Da al pobre en seguida,
- 94y no digas: "Ven mañana". De tu grano
- 95da al menesteroso con mano sudorosa.
- 96El que da limosna sabe prestar a Dios.
- 97La misericordia redime de la muerte cuando viene el juicio.
- 98No sacrificio, mas misericordia quiere Dios
- 99antes que sacrificios. Viste al desnudo,
- 100comparte tu pan con el hambriento, en tu casa
- 101recibe al desamparado y guía al ciego.
- 102Ten compasión del náufrago; porque incierta
- 103es la navegación. Al caído tiende la mano;
- 104y libra al varón que se halla indefenso.
- 105Común a todos es el padecimiento, la vida es una rueda,
- 106las riquezas inestables. Poseyendo hacienda, extiende
- 107al pobre tu mano. De lo que Dios te diere
- 108da también al menesteroso.
- 109Común es toda la vida de los hombres mortales;
- 110mas resulta desigual. Cuando vieres
- 111al pobre, jamás te burles de él con palabras,
- 112ni increpes duramente al hombre que fuere reprendido.
- 113La vida del hombre en la muerte se prueba; si hizo
- 114lo ilícito o lo justo, se decidirá
- 115cuando viniere a juicio. No entorpezcas
- 116tu mente con vino ni bebas en demasía.
- 117No comáis sangre, y absteneos de lo
- 118ofrecido a los ídolos. No ciñas la espada
- 119para matanza, sino para defensa; y ojalá no
- 120la usares ni sin ley ni justificadamente:
- 121porque si matares a un enemigo, tu mano
- 122contaminas. Guárdate del campo de tu prójimo,
- 123ni traspases sus linderos; justo es todo término,
- 124y dolorosa la transgresión. Útil es la posesión
- 125de bienes legítimos, mas de ganancias inicuas
- 126nada vale. No dañes fruto alguno que crezca
- 127en el campo. Y sean los extranjeros tenidos
- 128en igual honra que los ciudadanos;
- 129pues la hospitalidad paciente
- 130todos la experimentarán como huéspedes unos de otros;
- 131mas no sea nadie extranjero
- 132entre vosotros, por cuanto vosotros, ¡oh mortales!, todos
- 133sois de una misma sangre, y ninguna tierra tiene para los hombres
- 134morada segura. No desees ni pidas riquezas;
- 135antes bien ruega vivir con poco y no poseer
- 136cosa alguna injusta. El amor al lucro
- 137es madre de todo mal. No codicies
- 138oro ni plata; porque en ellos habrá
- 139hierro de dos filos y destructor del alma.
- 140Lazo continuo para los hombres son el oro
- 141y la plata. ¡Oro, fuente de males, de la vida
- 142destructor, perturbador de todas las cosas, ojalá no
- 143fueses para los mortales tan anhelada perdición!
- 144Porque las guerras, por causa tuya, y los despojos
- 145y homicidios vienen, y los hijos aborrecen a sus padres,
- 146y los hermanos y hermanas a los de su misma sangre.
- 147No trames engaño, ni armes tu corazón
- 148contra el amigo. No tengas escondido dentro
- 149pensamiento diverso de lo que hablas fuera;
- 150ni como pólipo asido a la roca mudes de color según el lugar.
- 151Mas con todos sé sincero, y las cosas del alma
- 152profiere tú. Cualquiera que deliberadamente
- 153comete maldad, hombre perverso es;
- 154mas al que lo hace por fuerza, el fin
- 155no declaro; empero sea recta la voluntad de cada hombre.
- 156No te gloríes en sabiduría, poder o riquezas;
- 157solo Dios es el sabio y el poderoso,
- 158y lleno de riquezas. No aflijas tu corazón
- 159con los males pasados; porque lo hecho
- 160jamás puede deshacerse. No sea tu mano
- 161precipitada, antes bien frena la fiera pasión;
- 162pues muchas veces al herir alguno ha cometido
- 163homicidio sin designio. Sea el sufrimiento
- 164moderado, ni excesivo ni desmedido.
- 165El bien desmedido no ha producido a los hombres
- 166lo que es de provecho. Y el mucho deleite
- 167conduce a apetitos desordenados. La mucha riqueza es soberbia,
- 168y hace al hombre crecer en violencia desenfrenada.
- 169La pasión vehemente, deslizándose, engendra
- 170demencia destructora. La ira es concupiscencia,
- 171y cuando es desmedida se torna en furor.
- 172El celo de los buenos es cosa noble,
- 173mas el de los viles es vil. De los malvados
- 174la audacia es ruinosa, mas renombre
- 175sigue a la de los buenos. Digno de reverencia
- 176es el amor virtuoso, mas el de Cipris engendra
- 177aumento de deshonra. El necio es llamado
- 178harto agradable entre sus compañeros.
- 179Con templanza come, bebe y conversa;
- 180de todas las cosas la moderación es lo mejor;
- 181mas la transgresión de sus límites acarrea dolor.
- 182No seas envidioso, ni desleal, ni ultrajador,
- 183ni de siniestra intención, ni engañador doloso.
- 184Sé sobrio y abstente de obras desvergonzadas.
- 185No imites lo malo, sino encomienda tú
- 186la venganza a la justicia; porque la persuasión es
- 187cosa provechosa, mas la discordia engendra discordia.
- 188No te fíes muy de presto antes que veas el fin.
- 189Esta es la contienda, estos son los galardones;
- 190estos son los premios; esta la puerta de la vida
- 191y la entrada a la inmortalidad,
- 192la cual Dios en los cielos para los varones más justos
- 193ordenó como premio de victoria;
- 194y por esta puerta entrarán gloriosamente
- 195aquellos que recibieren la corona del vencedor.
- 196Empero cuando esta señal apareciere por doquiera:
- 197niños nacidos con canas en sus sienes,
- 198y dolores humanos, hambres, pestilencias y guerras,
- 199y mutación de tiempos, y muchos lamentos llorosos;
- 200¡Ay, de cuántos padres en las comarcas
- 201llorarán los hijos y plañirán lastimeramente,
- 202y con mortajas enterrarán carnes y miembros en la tierra,
- 203madre de pueblos, con la sangre y el polvo
- 204contaminándose a sí mismos. ¡Oh desdichados hombres
- 205de la postrer generación, hacedores de maldad,
- 206terribles, pueriles, no entendiendo esto:
- 207que cuando las tribus de las mujeres no concibieren,
- 208el tiempo de la siega de los mortales habrá llegado!
- 209Cercana está la ruina cuando vengan impostores
- 210en vez de profetas a hablar sobre la tierra.
- 211Y vendrá Beliar y muchas señales
- 212obrará para los hombres. Y entonces de los varones santos,
- 213de los escogidos y fieles, habrá turbación,
- 214y despojo de ellos y de los hebreos.
- 215Y vendrá sobre ellos ira espantosa,
- 216cuando del oriente un pueblo de doce tribus
- 217viniere en busca del pueblo hermano hebreo,
- 218a quien el retoño asirio destruyó; y sobre estos
- 219perecerán naciones. Mas ellos después
- 220gobernarán sobre hombres sobremanera poderosos,
- 221a los hebreos escogidos y fieles, y los esclavizarán
- 222como antes, por cuanto su poderío jamás decaerá.
- 223El que es Altísimo sobre todos, que todo lo mira,
- 224habitando en el cielo, derramará sueño sobre los hombres,
- 225cubriendo sus párpados. ¡Oh bienaventurados siervos
- 226a quienes, cuando venga el Señor, hallare velando!
- 227Y ellos todos velan en todo tiempo y esperan
- 228con ojos insomnes. Porque será a la aurora,
- 229o a la tarde, o al mediodía; mas de cierto Él vendrá,
- 230y será tal como digo, ciertamente acontecerá
- 231a los que duermen: que desde el estrellado cielo
- 232las estrellas al mediodía aparecerán a todos
- 233con las dos lumbreras, mientras el tiempo se apresura.
- 234Y entonces el tisbita, arreando desde el cielo
- 235su carro celestial, y a la tierra
- 236llegando, mostrará a todo el orbe
- 237tres funestas señales de la vida que ha de ser destruida.
- 238¡Ay de todas las mujeres en aquel día
- 239que se hallaren encintas en el vientre!
- 240¡Ay de todas las que criaren tiernos párvulos!
- 241¡Ay de todos los que moraren sobre las olas!
- 242¡Ay de las mujeres que vieren aquel día!
- 243Porque densa tiniebla ocultará el orbe inconmensurable,
- 244al oriente, occidente, austro y aquilón. Y correrá entonces
- 245un caudaloso río de fuego ardiente desde el cielo,
- 246y consumirá todo lugar: la tierra, el vasto océano
- 247y el mar reluciente, y lagos, ríos y manantiales,
- 248y el cruel Hades y la bóveda celeste.
- 249Y las celestiales lumbreras se fundirán en una sola,
- 250y en figura exterior enteramente desolada.
- 251Porque las estrellas del cielo caerán en todos los mares.
- 252Y todas las almas de los hombres crujirán los dientes,
- 253abrasadas por la corriente de azufre y la fuerza del fuego
- 254en suelo voraz, y las cenizas lo cubrirán todo.
- 255Y entonces del mundo todos los elementos
- 256quedarán desiertos: aire, tierra, mar, luz, cielo, días,
- 257noches; y ya no volarán más en el aire
- 258aves sin número, ni los seres vivientes
- 259que nadan en el mar nadarán en modo alguno,
- 260ni nave cargada surcará las olas,
- 261ni bueyes rectamente guiados ararán el campo, ni sonido
- 262de vientos impetuosos; sino que Él fundirá todas las cosas
- 263juntamente, y entresacará lo que fuere puro.
- 264Mas cuando los eternos ángeles del Dios inmortal,
- 265Araquiel, Ramiel, Uriel, Samiel
- 266y Azael, ellos que saben cuántas maldades
- 267cualquiera hubiere cometido antes, desde la oscura tiniebla
- 268condujeren entonces a juicio a todas las almas de los hombres
- 269delante del tribunal del gran Dios
- 270inmortal; por cuanto incorruptible es
- 271Uno solo, Él mismo el Todopoderoso, Uno,
- 272que ha de ser juez de los mortales; y a los
- 273que moran abajo, entonces el Celestial
- 274les dará almas, espíritu y voz, y asimismo huesos
- 275encajados con junturas a toda suerte de carne,
- 276y tanto la carne como los tendones, venas y piel
- 277alrededor del cuerpo, y los cabellos como antaño;
- 278divinamente formados y por el hálito vivificados,
- 279los cuerpos de los que yacen en tierra un día resucitarán.
- 280Y entonces Uriel, arcángel poderoso, quebrantará
- 281los cerrojos de severo y perdurable diamante
- 282que, monstruosos, cierran las puertas de bronce del Hades;
- 283al punto las derribará, y llevará a juicio
- 284a todas las figuras que padecieron gran tormento,
- 285principalmente a los espectros de los titanes nacidos de antiguo,
- 286y a los gigantes, y a cuantos el diluvio anegó,
- 287y a todos los que perecieron en los mares procelosos,
- 288y a cuantos sirvieron de banquete a las fieras,
- 289a los reptiles y a las aves; a todos estos en multitud
- 290convocará Uriel ante el tribunal;
- 291y asimismo a aquellos a quienes el fuego devorador de carne
- 292destruyó en su llama, aun a estos recogerá
- 293y los pondrá ante el tribunal de Dios.
- 294Y cuando el alto y tronante Señor de los Ejércitos,
- 295poniendo fin al hado, resucitare a los muertos,
- 296se siente en su trono celestial, y afirme firmemente
- 297la gran columna, entonces en medio de las nubes
- 298Cristo, que es en Sí mismo incorruptible,
- 299vendrá hacia el Incorruptible
- 300en gloria con santos ángeles, y se sentará
- 301a la diestra en el gran tribunal
- 302para juzgar la vida de los piadosos y el camino
- 303de los impíos. Y Moisés, el gran amigo
- 304del Altísimo, vendrá revestido de carne;
- 305asimismo el gran Abraham vendrá,
- 306Isaac y Jacob, Josué, Daniel,
- 307Elías, Habacuc y Jonás, y
- 308aquellos a quienes mataron los hebreos. Mas Él destruirá
- 309a los hebreos después de Jeremías, a todos
- 310los que han de ser juzgados en el tribunal,
- 311para que reciban digno pago
- 312y paguen por todo lo que cada uno hizo en la vida mortal.
- 313Y entonces pasarán todos por la corriente abrasadora
- 314de fuego inextinguible; empero todos los justos
- 315serán salvos; y los impíos además
- 316perecerán por todos los siglos, todos cuantos hicieron
- 317maldades en lo pasado, y cometieron homicidios,
- 318y cuantos en ello fueron cómplices,
- 319mentirosos y ladrones, y asoladores de hogares,
- 320astutos y terribles, y parásitos,
- 321y quebrantadores del matrimonio que vierten palabras viles,
- 322espantosos, lascivos, desaforados e idólatras;
- 323y todos los que abandonaron al gran Dios inmortal,
- 324se hicieron blasfemos, dañaron a los piadosos,
- 325destruyendo la fe y matando a los hombres justos;
- 326y todos los que con descaro engañoso
- 327y doblez de ánimo se entrometen como presbíteros
- 328y reverendos ministros, que a sabiendas
- 329dan juicios injustos, cediendo a palabras falsas,
- 330más dañinos que los leopardos y los lobos
- 331y más viles; y cuantos son sobremanera soberbios,
- 332y los usureros, que acumulan ganancias sobre ganancias
- 333y dañan en todo a huérfanos y viudas;
- 334y todos los que dan a las viudas y a los huérfanos
- 335el fruto de obras inicuas, y cuantos echan
- 336en cara al dar de sus propios fatigosos afanes;
- 337y todos los que desampararon a sus padres en la vejez,
- 338no retribuyéndoles en nada, ni rindiendo
- 339a sus padres el deber filial; y cuantos
- 340fueron desobedientes y contra sus progenitores
- 341hablaron palabra dura; y todos los que recibieron prendas
- 342y después las negaron; y todos los siervos
- 343que se alzaron contra sus señores; y asimismo
- 344los que licenciosamente contaminaron la carne;
- 345y todos los que desataron la cinta de la doncella
- 346para ayuntamiento secreto; y cuantos procuraron
- 347abortos, y todos los que arrojaron a sus propios hijos
- 348ilícitamente; y los hechiceros
- 349y las hechiceras con ellos; y a estos la ira
- 350del celestial e inmortal Dios empujará
- 351contra una columna, donde alrededor
- 352en círculo fluirá un inquieto torrente de fuego;
- 353y los ángeles inmortales del Dios imperecedero,
- 354que siempre es, los atarán con lazos perpetuos
- 355en cadenas de fuego flameante, y desde arriba
- 356los castigarán a todos con azotes espantosamente;
- 357y en el Gehena, en la lobreguez de la noche,
- 358serán arrojados bajo muchas bestias horrendas
- 359del Tártaro, donde la oscuridad es inmensa.
- 360Empero cuando hayan sido muchos los castigos
- 361ejecutados sobre todos los de corazón perverso,
- 362todavía después una rueda de fuego
- 363de un gran río los rodeará en torno,
- 364por cuanto pusieron su afán en obras perversas.
- 365Y entonces aquí unos y allá otros, padres,
- 366niños pequeños, madres y criaturas de pecho, con lágrimas
- 367lamentarán su tristísima suerte. Ni consuelo de lágrimas
- 368habrá para ellos, ni lastimera voz será oída
- 369de los que gimen acá y acullá;
- 370mas consumidos largo tiempo bajo el oscuro y húmedo Tártaro,
- 371a gran voz clamarán; y retribuirán
- 372en lugares malditos tres veces más que toda
- 373la mala obra que hicieron, abrasados con copioso fuego;
- 374y todos ellos, consumidos por rabiosa sed
- 375y hambre, en angustia crujirán los dientes,
- 376y llamarán hermosa a la muerte, mas la muerte huirá
- 377de ellos. Porque ni la muerte ni la noche
- 378les darán jamás reposo. Y muchas cosas en vano
- 379pedirán al Dios que reina en las alturas,
- 380y entonces Él volverá manifiestamente su rostro
- 381lejos de ellos. Porque Él a los hombres extraviados
- 382dio, en siete edades para arrepentimiento, señales
- 383por mano de una virgen inmaculada.
- 384Mas a los otros, a cuantos fueron caros las obras rectas y bellas,
- 385y la piedad y los pensamientos justísimos,
- 386los ángeles, llevándolos a través de la corriente encendida,
- 387los conducirán a la luz y a una vida exenta de congoja,
- 388donde se halla la senda inmortal del gran Dios,
- 389y tres fuentes: de miel, de vino y de leche.
- 390Y tierra igual para todos, no dividida
- 391por muros ni vallados, frutos más copiosos
- 392dará entonces espontáneamente, y el tenor
- 393de vida será común y la riqueza indivisa.
- 394Porque allí ya no habrá pobre ni rico,
- 395tirano ni esclavo, ni grande ni pequeño,
- 396ni reyes ni caudillos; todos semejantes en común.
- 397Ya nadie dirá en modo alguno: "La noche ha llegado",
- 398ni "el mañana viene", ni "el ayer ya fue";
- 399ni habrá muchos días de afanosa inquietud,
- 400ni primavera, ni invierno, ni ardor del estío,
- 401ni otoño será, ni matrimonio, ni aun muerte,
- 402ni ventas, ni compras, ni ocaso del sol,
- 403ni amanecer; porque un largo día hará Dios.
- 404Y a los piadosos otorgará el Dios omnipotente
- 405e incorruptible otra gracia,
- 406cuando rogaren al Dios incorruptible:
- 407que permita a los hombres del fuego voraz
- 408y de la angustia inextinguible ser librados;
- 409y esto hará Él. Porque en lo venidero Él
- 410los arrebatará de la incansable llama, a otro lugar
- 411los trasladará, y por causa de su propio pueblo
- 412los enviará a otra vida eterna
- 413juntamente con los inmortales, en el campo Eliseo,
- 414donde se mueven las dilatadas olas de la laguna
- 415del perenne y profundo Aqueronte.
- 416¡Ay, mísera mujer de mí!
- 417¿Qué seré yo en aquel día? porque pequé,
- 418ocupándome neciamente en todas las cosas,
- 419sin cuidar del lazo conyugal ni del juicio recto;
- 420antes aun en la casa de mi rico marido
- 421cerré la puerta al menesteroso; y en lo pasado
- 422a sabiendas perpetré cosas ilícitas.
- 423Mas, ¡oh Salvador!, aunque cometí torpezas,
- 424rescátame Tú de mis verdugos,
- 425a mí, mujer sin vergüenza. Y te ruego ahora:
- 426hazme reposar un poco de mi canto,
- 427¡santo Dador del maná, Rey del excelso reino!