LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

← Oráculos sibilinos

Oráculos sibilinos · Capítulo 2

  1. 1Mas mientras yo mucho rogaba, Dios contuvo
  2. 2mi sabio cántico; mas también en mi pecho de nuevo
  3. 3puso la dulce voz de palabras divinas.
  4. 4Sobrecogido de pavor en todo mi cuerpo, estas cosas
  5. 5sigo; pues no sé lo que hablo,
  6. 6mas Dios me compele a proclamar cada cosa.
  7. 7Empero cuando en la tierra sobrevengan sacudimientos, fieros rayos,
  8. 8truenos y relámpagos, tempestades y funesto tizón,
  9. 9y furor de chacales y de lobos, mortandad de hombres,
  10. 10destrucción de varones y de mugientes vacas,
  11. 11cuadrúpedos ganados y laboriosas mulas,
  12. 12y cabras y ovejas; entonces el amplio campo
  13. 13quedará yermo por desamparo, y faltarán los frutos,
  14. 14y habrá venta de su libertad
  15. 15entre la mayor parte de los hombres, y saqueo de templos.
  16. 16Y aparecerá después de estas cosas, de los hombres
  17. 17la décima raza, cuando el que sacude la tierra y relampaguea
  18. 18quebrantará el celo de los ídolos y sacudirá
  19. 19al pueblo de Roma, la de siete colinas; y grandes riquezas
  20. 20perecerán, consumidas por la ígnea llama de Vulcano.
  21. 21Y entonces señales sangrientas del cielo descenderán;
  22. 22empero el mundo entero de innumerables hombres,
  23. 23enfurecidos se matarán unos a otros, y en tumulto
  24. 24enviará Dios hambres, pestilencias y rayos
  25. 25sobre los hombres que sin justicia juzgan el derecho.
  26. 26Y habrá escasez de hombres en todo el mundo,
  27. 27de tal manera que si alguno viere un rastro
  28. 28de hombre en la tierra, quedaría atónito.
  29. 29Y entonces el gran Dios que habita en los cielos
  30. 30se manifestará como Salvador de los piadosos en todas las cosas.
  31. 31Y entonces habrá paz y profunda sabiduría,
  32. 32y la tierra fructífera volverá a dar
  33. 33frutos abundantes, no dividida en partes
  34. 34ni esclavizada. Y todo puerto entonces,
  35. 35y todo abrigo, será libre para los hombres
  36. 36como en los tiempos pasados, y el descaro perecerá.
  37. 37Y entonces mostrará Dios a los mortales una gran señal:
  38. 38porque a manera de corona luciente resplandecerá una estrella,
  39. 39fulgurente, toda refulgente, desde el cielo radiante
  40. 40por no pocos días; y luego desplegará
  41. 41desde el cielo una corona de contienda para los hombres
  42. 42que luchan. Y habrá entonces de nuevo
  43. 43una magna contienda de marcha triunfal
  44. 44hacia la celestial bóveda, y será
  45. 45para todos los hombres en el mundo, y alcanzará renombre
  46. 46de inmortalidad. Y todos los pueblos
  47. 47lucharán entonces en las inmortales lides
  48. 48por espléndida victoria. Pues nadie allí
  49. 49podrá con descaro comprar una corona con plata.
  50. 50Porque a ellos el Cristo puro juzgará
  51. 51lo que es debido, y coronará a los aprobados,
  52. 52y dará a sus mártires un premio inmortal,
  53. 53a cuantos sostuvieron la batalla hasta la muerte.
  54. 54Y a los hombres castos que corren bien su carrera
  55. 55les dará el galardón incorruptible
  56. 56del premio, y a todos los hombres distribuirá
  57. 57lo que es justo, y asimismo a las naciones extranjeras
  58. 58que viven vida santa y conocen a un solo Dios.
  59. 59Y a los que respetan el matrimonio
  60. 60y se guardan lejos de los adulterios,
  61. 61a ellos ricas dádivas y esperanza eterna otorgará.
  62. 62Porque toda alma humana es don gratuito de Dios,
  63. 63y no es lícito que los hombres la mancillen con viles obras.
  64. 64No te enriquezcas injustamente, mas lleva
  65. 65vida de rectitud. Conténtate
  66. 66con lo que tienes, y apártate de lo
  67. 67que fuere de otro. No hables lo falso,
  68. 68sino cuida de todas las cosas verdaderas.
  69. 69No veneres en vano a los ídolos; mas al Dios
  70. 70incorruptible honra siempre primero,
  71. 71y después a tus padres. Da a cada uno lo que le es debido,
  72. 72y no entres en juicio injusto.
  73. 73No deseches al pobre con iniquidad,
  74. 74ni juzgues por apariencia exterior; si con maldad
  75. 75juzgares, Dios en el porvenir te juzgará a ti.
  76. 76Evita el falso testimonio; habla la verdad.
  77. 77Guarda tu pureza virginal, y conserva
  78. 78el amor entre todos. Usa medidas justas;
  79. 79porque hermosa es la medida colmada para todos.
  80. 80No inclines la balanza a un lado, sino empareja con igualdad.
  81. 81No perjures ni por ignorancia ni de voluntad;
  82. 82aborrece Dios al perjuro por cuanto juró.
  83. 83Dádiva que provenga de obras injustas
  84. 84jamás recibas en tu mano. No hurtes la simiente;
  85. 85maldito por muchas generaciones será aquel
  86. 86que la tomó para esparcimiento de la vida.
  87. 87No te entregues a viles concupiscencias, no calumnies, ni mates.
  88. 88Da al fatigado su jornal; no aflijas
  89. 89al menesteroso. Presta socorro a los huérfanos
  90. 90y a las viudas y a los necesitados. Habla con prudencia;
  91. 91guarda bien el secreto en el corazón. No estés dispuesto
  92. 92a obrar con injusticia, ni toleres
  93. 93a los hombres injustos. Da al pobre en seguida,
  94. 94y no digas: "Ven mañana". De tu grano
  95. 95da al menesteroso con mano sudorosa.
  96. 96El que da limosna sabe prestar a Dios.
  97. 97La misericordia redime de la muerte cuando viene el juicio.
  98. 98No sacrificio, mas misericordia quiere Dios
  99. 99antes que sacrificios. Viste al desnudo,
  100. 100comparte tu pan con el hambriento, en tu casa
  101. 101recibe al desamparado y guía al ciego.
  102. 102Ten compasión del náufrago; porque incierta
  103. 103es la navegación. Al caído tiende la mano;
  104. 104y libra al varón que se halla indefenso.
  105. 105Común a todos es el padecimiento, la vida es una rueda,
  106. 106las riquezas inestables. Poseyendo hacienda, extiende
  107. 107al pobre tu mano. De lo que Dios te diere
  108. 108da también al menesteroso.
  109. 109Común es toda la vida de los hombres mortales;
  110. 110mas resulta desigual. Cuando vieres
  111. 111al pobre, jamás te burles de él con palabras,
  112. 112ni increpes duramente al hombre que fuere reprendido.
  113. 113La vida del hombre en la muerte se prueba; si hizo
  114. 114lo ilícito o lo justo, se decidirá
  115. 115cuando viniere a juicio. No entorpezcas
  116. 116tu mente con vino ni bebas en demasía.
  117. 117No comáis sangre, y absteneos de lo
  118. 118ofrecido a los ídolos. No ciñas la espada
  119. 119para matanza, sino para defensa; y ojalá no
  120. 120la usares ni sin ley ni justificadamente:
  121. 121porque si matares a un enemigo, tu mano
  122. 122contaminas. Guárdate del campo de tu prójimo,
  123. 123ni traspases sus linderos; justo es todo término,
  124. 124y dolorosa la transgresión. Útil es la posesión
  125. 125de bienes legítimos, mas de ganancias inicuas
  126. 126nada vale. No dañes fruto alguno que crezca
  127. 127en el campo. Y sean los extranjeros tenidos
  128. 128en igual honra que los ciudadanos;
  129. 129pues la hospitalidad paciente
  130. 130todos la experimentarán como huéspedes unos de otros;
  131. 131mas no sea nadie extranjero
  132. 132entre vosotros, por cuanto vosotros, ¡oh mortales!, todos
  133. 133sois de una misma sangre, y ninguna tierra tiene para los hombres
  134. 134morada segura. No desees ni pidas riquezas;
  135. 135antes bien ruega vivir con poco y no poseer
  136. 136cosa alguna injusta. El amor al lucro
  137. 137es madre de todo mal. No codicies
  138. 138oro ni plata; porque en ellos habrá
  139. 139hierro de dos filos y destructor del alma.
  140. 140Lazo continuo para los hombres son el oro
  141. 141y la plata. ¡Oro, fuente de males, de la vida
  142. 142destructor, perturbador de todas las cosas, ojalá no
  143. 143fueses para los mortales tan anhelada perdición!
  144. 144Porque las guerras, por causa tuya, y los despojos
  145. 145y homicidios vienen, y los hijos aborrecen a sus padres,
  146. 146y los hermanos y hermanas a los de su misma sangre.
  147. 147No trames engaño, ni armes tu corazón
  148. 148contra el amigo. No tengas escondido dentro
  149. 149pensamiento diverso de lo que hablas fuera;
  150. 150ni como pólipo asido a la roca mudes de color según el lugar.
  151. 151Mas con todos sé sincero, y las cosas del alma
  152. 152profiere tú. Cualquiera que deliberadamente
  153. 153comete maldad, hombre perverso es;
  154. 154mas al que lo hace por fuerza, el fin
  155. 155no declaro; empero sea recta la voluntad de cada hombre.
  156. 156No te gloríes en sabiduría, poder o riquezas;
  157. 157solo Dios es el sabio y el poderoso,
  158. 158y lleno de riquezas. No aflijas tu corazón
  159. 159con los males pasados; porque lo hecho
  160. 160jamás puede deshacerse. No sea tu mano
  161. 161precipitada, antes bien frena la fiera pasión;
  162. 162pues muchas veces al herir alguno ha cometido
  163. 163homicidio sin designio. Sea el sufrimiento
  164. 164moderado, ni excesivo ni desmedido.
  165. 165El bien desmedido no ha producido a los hombres
  166. 166lo que es de provecho. Y el mucho deleite
  167. 167conduce a apetitos desordenados. La mucha riqueza es soberbia,
  168. 168y hace al hombre crecer en violencia desenfrenada.
  169. 169La pasión vehemente, deslizándose, engendra
  170. 170demencia destructora. La ira es concupiscencia,
  171. 171y cuando es desmedida se torna en furor.
  172. 172El celo de los buenos es cosa noble,
  173. 173mas el de los viles es vil. De los malvados
  174. 174la audacia es ruinosa, mas renombre
  175. 175sigue a la de los buenos. Digno de reverencia
  176. 176es el amor virtuoso, mas el de Cipris engendra
  177. 177aumento de deshonra. El necio es llamado
  178. 178harto agradable entre sus compañeros.
  179. 179Con templanza come, bebe y conversa;
  180. 180de todas las cosas la moderación es lo mejor;
  181. 181mas la transgresión de sus límites acarrea dolor.
  182. 182No seas envidioso, ni desleal, ni ultrajador,
  183. 183ni de siniestra intención, ni engañador doloso.
  184. 184Sé sobrio y abstente de obras desvergonzadas.
  185. 185No imites lo malo, sino encomienda tú
  186. 186la venganza a la justicia; porque la persuasión es
  187. 187cosa provechosa, mas la discordia engendra discordia.
  188. 188No te fíes muy de presto antes que veas el fin.
  189. 189Esta es la contienda, estos son los galardones;
  190. 190estos son los premios; esta la puerta de la vida
  191. 191y la entrada a la inmortalidad,
  192. 192la cual Dios en los cielos para los varones más justos
  193. 193ordenó como premio de victoria;
  194. 194y por esta puerta entrarán gloriosamente
  195. 195aquellos que recibieren la corona del vencedor.
  196. 196Empero cuando esta señal apareciere por doquiera:
  197. 197niños nacidos con canas en sus sienes,
  198. 198y dolores humanos, hambres, pestilencias y guerras,
  199. 199y mutación de tiempos, y muchos lamentos llorosos;
  200. 200¡Ay, de cuántos padres en las comarcas
  201. 201llorarán los hijos y plañirán lastimeramente,
  202. 202y con mortajas enterrarán carnes y miembros en la tierra,
  203. 203madre de pueblos, con la sangre y el polvo
  204. 204contaminándose a sí mismos. ¡Oh desdichados hombres
  205. 205de la postrer generación, hacedores de maldad,
  206. 206terribles, pueriles, no entendiendo esto:
  207. 207que cuando las tribus de las mujeres no concibieren,
  208. 208el tiempo de la siega de los mortales habrá llegado!
  209. 209Cercana está la ruina cuando vengan impostores
  210. 210en vez de profetas a hablar sobre la tierra.
  211. 211Y vendrá Beliar y muchas señales
  212. 212obrará para los hombres. Y entonces de los varones santos,
  213. 213de los escogidos y fieles, habrá turbación,
  214. 214y despojo de ellos y de los hebreos.
  215. 215Y vendrá sobre ellos ira espantosa,
  216. 216cuando del oriente un pueblo de doce tribus
  217. 217viniere en busca del pueblo hermano hebreo,
  218. 218a quien el retoño asirio destruyó; y sobre estos
  219. 219perecerán naciones. Mas ellos después
  220. 220gobernarán sobre hombres sobremanera poderosos,
  221. 221a los hebreos escogidos y fieles, y los esclavizarán
  222. 222como antes, por cuanto su poderío jamás decaerá.
  223. 223El que es Altísimo sobre todos, que todo lo mira,
  224. 224habitando en el cielo, derramará sueño sobre los hombres,
  225. 225cubriendo sus párpados. ¡Oh bienaventurados siervos
  226. 226a quienes, cuando venga el Señor, hallare velando!
  227. 227Y ellos todos velan en todo tiempo y esperan
  228. 228con ojos insomnes. Porque será a la aurora,
  229. 229o a la tarde, o al mediodía; mas de cierto Él vendrá,
  230. 230y será tal como digo, ciertamente acontecerá
  231. 231a los que duermen: que desde el estrellado cielo
  232. 232las estrellas al mediodía aparecerán a todos
  233. 233con las dos lumbreras, mientras el tiempo se apresura.
  234. 234Y entonces el tisbita, arreando desde el cielo
  235. 235su carro celestial, y a la tierra
  236. 236llegando, mostrará a todo el orbe
  237. 237tres funestas señales de la vida que ha de ser destruida.
  238. 238¡Ay de todas las mujeres en aquel día
  239. 239que se hallaren encintas en el vientre!
  240. 240¡Ay de todas las que criaren tiernos párvulos!
  241. 241¡Ay de todos los que moraren sobre las olas!
  242. 242¡Ay de las mujeres que vieren aquel día!
  243. 243Porque densa tiniebla ocultará el orbe inconmensurable,
  244. 244al oriente, occidente, austro y aquilón. Y correrá entonces
  245. 245un caudaloso río de fuego ardiente desde el cielo,
  246. 246y consumirá todo lugar: la tierra, el vasto océano
  247. 247y el mar reluciente, y lagos, ríos y manantiales,
  248. 248y el cruel Hades y la bóveda celeste.
  249. 249Y las celestiales lumbreras se fundirán en una sola,
  250. 250y en figura exterior enteramente desolada.
  251. 251Porque las estrellas del cielo caerán en todos los mares.
  252. 252Y todas las almas de los hombres crujirán los dientes,
  253. 253abrasadas por la corriente de azufre y la fuerza del fuego
  254. 254en suelo voraz, y las cenizas lo cubrirán todo.
  255. 255Y entonces del mundo todos los elementos
  256. 256quedarán desiertos: aire, tierra, mar, luz, cielo, días,
  257. 257noches; y ya no volarán más en el aire
  258. 258aves sin número, ni los seres vivientes
  259. 259que nadan en el mar nadarán en modo alguno,
  260. 260ni nave cargada surcará las olas,
  261. 261ni bueyes rectamente guiados ararán el campo, ni sonido
  262. 262de vientos impetuosos; sino que Él fundirá todas las cosas
  263. 263juntamente, y entresacará lo que fuere puro.
  264. 264Mas cuando los eternos ángeles del Dios inmortal,
  265. 265Araquiel, Ramiel, Uriel, Samiel
  266. 266y Azael, ellos que saben cuántas maldades
  267. 267cualquiera hubiere cometido antes, desde la oscura tiniebla
  268. 268condujeren entonces a juicio a todas las almas de los hombres
  269. 269delante del tribunal del gran Dios
  270. 270inmortal; por cuanto incorruptible es
  271. 271Uno solo, Él mismo el Todopoderoso, Uno,
  272. 272que ha de ser juez de los mortales; y a los
  273. 273que moran abajo, entonces el Celestial
  274. 274les dará almas, espíritu y voz, y asimismo huesos
  275. 275encajados con junturas a toda suerte de carne,
  276. 276y tanto la carne como los tendones, venas y piel
  277. 277alrededor del cuerpo, y los cabellos como antaño;
  278. 278divinamente formados y por el hálito vivificados,
  279. 279los cuerpos de los que yacen en tierra un día resucitarán.
  280. 280Y entonces Uriel, arcángel poderoso, quebrantará
  281. 281los cerrojos de severo y perdurable diamante
  282. 282que, monstruosos, cierran las puertas de bronce del Hades;
  283. 283al punto las derribará, y llevará a juicio
  284. 284a todas las figuras que padecieron gran tormento,
  285. 285principalmente a los espectros de los titanes nacidos de antiguo,
  286. 286y a los gigantes, y a cuantos el diluvio anegó,
  287. 287y a todos los que perecieron en los mares procelosos,
  288. 288y a cuantos sirvieron de banquete a las fieras,
  289. 289a los reptiles y a las aves; a todos estos en multitud
  290. 290convocará Uriel ante el tribunal;
  291. 291y asimismo a aquellos a quienes el fuego devorador de carne
  292. 292destruyó en su llama, aun a estos recogerá
  293. 293y los pondrá ante el tribunal de Dios.
  294. 294Y cuando el alto y tronante Señor de los Ejércitos,
  295. 295poniendo fin al hado, resucitare a los muertos,
  296. 296se siente en su trono celestial, y afirme firmemente
  297. 297la gran columna, entonces en medio de las nubes
  298. 298Cristo, que es en Sí mismo incorruptible,
  299. 299vendrá hacia el Incorruptible
  300. 300en gloria con santos ángeles, y se sentará
  301. 301a la diestra en el gran tribunal
  302. 302para juzgar la vida de los piadosos y el camino
  303. 303de los impíos. Y Moisés, el gran amigo
  304. 304del Altísimo, vendrá revestido de carne;
  305. 305asimismo el gran Abraham vendrá,
  306. 306Isaac y Jacob, Josué, Daniel,
  307. 307Elías, Habacuc y Jonás, y
  308. 308aquellos a quienes mataron los hebreos. Mas Él destruirá
  309. 309a los hebreos después de Jeremías, a todos
  310. 310los que han de ser juzgados en el tribunal,
  311. 311para que reciban digno pago
  312. 312y paguen por todo lo que cada uno hizo en la vida mortal.
  313. 313Y entonces pasarán todos por la corriente abrasadora
  314. 314de fuego inextinguible; empero todos los justos
  315. 315serán salvos; y los impíos además
  316. 316perecerán por todos los siglos, todos cuantos hicieron
  317. 317maldades en lo pasado, y cometieron homicidios,
  318. 318y cuantos en ello fueron cómplices,
  319. 319mentirosos y ladrones, y asoladores de hogares,
  320. 320astutos y terribles, y parásitos,
  321. 321y quebrantadores del matrimonio que vierten palabras viles,
  322. 322espantosos, lascivos, desaforados e idólatras;
  323. 323y todos los que abandonaron al gran Dios inmortal,
  324. 324se hicieron blasfemos, dañaron a los piadosos,
  325. 325destruyendo la fe y matando a los hombres justos;
  326. 326y todos los que con descaro engañoso
  327. 327y doblez de ánimo se entrometen como presbíteros
  328. 328y reverendos ministros, que a sabiendas
  329. 329dan juicios injustos, cediendo a palabras falsas,
  330. 330más dañinos que los leopardos y los lobos
  331. 331y más viles; y cuantos son sobremanera soberbios,
  332. 332y los usureros, que acumulan ganancias sobre ganancias
  333. 333y dañan en todo a huérfanos y viudas;
  334. 334y todos los que dan a las viudas y a los huérfanos
  335. 335el fruto de obras inicuas, y cuantos echan
  336. 336en cara al dar de sus propios fatigosos afanes;
  337. 337y todos los que desampararon a sus padres en la vejez,
  338. 338no retribuyéndoles en nada, ni rindiendo
  339. 339a sus padres el deber filial; y cuantos
  340. 340fueron desobedientes y contra sus progenitores
  341. 341hablaron palabra dura; y todos los que recibieron prendas
  342. 342y después las negaron; y todos los siervos
  343. 343que se alzaron contra sus señores; y asimismo
  344. 344los que licenciosamente contaminaron la carne;
  345. 345y todos los que desataron la cinta de la doncella
  346. 346para ayuntamiento secreto; y cuantos procuraron
  347. 347abortos, y todos los que arrojaron a sus propios hijos
  348. 348ilícitamente; y los hechiceros
  349. 349y las hechiceras con ellos; y a estos la ira
  350. 350del celestial e inmortal Dios empujará
  351. 351contra una columna, donde alrededor
  352. 352en círculo fluirá un inquieto torrente de fuego;
  353. 353y los ángeles inmortales del Dios imperecedero,
  354. 354que siempre es, los atarán con lazos perpetuos
  355. 355en cadenas de fuego flameante, y desde arriba
  356. 356los castigarán a todos con azotes espantosamente;
  357. 357y en el Gehena, en la lobreguez de la noche,
  358. 358serán arrojados bajo muchas bestias horrendas
  359. 359del Tártaro, donde la oscuridad es inmensa.
  360. 360Empero cuando hayan sido muchos los castigos
  361. 361ejecutados sobre todos los de corazón perverso,
  362. 362todavía después una rueda de fuego
  363. 363de un gran río los rodeará en torno,
  364. 364por cuanto pusieron su afán en obras perversas.
  365. 365Y entonces aquí unos y allá otros, padres,
  366. 366niños pequeños, madres y criaturas de pecho, con lágrimas
  367. 367lamentarán su tristísima suerte. Ni consuelo de lágrimas
  368. 368habrá para ellos, ni lastimera voz será oída
  369. 369de los que gimen acá y acullá;
  370. 370mas consumidos largo tiempo bajo el oscuro y húmedo Tártaro,
  371. 371a gran voz clamarán; y retribuirán
  372. 372en lugares malditos tres veces más que toda
  373. 373la mala obra que hicieron, abrasados con copioso fuego;
  374. 374y todos ellos, consumidos por rabiosa sed
  375. 375y hambre, en angustia crujirán los dientes,
  376. 376y llamarán hermosa a la muerte, mas la muerte huirá
  377. 377de ellos. Porque ni la muerte ni la noche
  378. 378les darán jamás reposo. Y muchas cosas en vano
  379. 379pedirán al Dios que reina en las alturas,
  380. 380y entonces Él volverá manifiestamente su rostro
  381. 381lejos de ellos. Porque Él a los hombres extraviados
  382. 382dio, en siete edades para arrepentimiento, señales
  383. 383por mano de una virgen inmaculada.
  384. 384Mas a los otros, a cuantos fueron caros las obras rectas y bellas,
  385. 385y la piedad y los pensamientos justísimos,
  386. 386los ángeles, llevándolos a través de la corriente encendida,
  387. 387los conducirán a la luz y a una vida exenta de congoja,
  388. 388donde se halla la senda inmortal del gran Dios,
  389. 389y tres fuentes: de miel, de vino y de leche.
  390. 390Y tierra igual para todos, no dividida
  391. 391por muros ni vallados, frutos más copiosos
  392. 392dará entonces espontáneamente, y el tenor
  393. 393de vida será común y la riqueza indivisa.
  394. 394Porque allí ya no habrá pobre ni rico,
  395. 395tirano ni esclavo, ni grande ni pequeño,
  396. 396ni reyes ni caudillos; todos semejantes en común.
  397. 397Ya nadie dirá en modo alguno: "La noche ha llegado",
  398. 398ni "el mañana viene", ni "el ayer ya fue";
  399. 399ni habrá muchos días de afanosa inquietud,
  400. 400ni primavera, ni invierno, ni ardor del estío,
  401. 401ni otoño será, ni matrimonio, ni aun muerte,
  402. 402ni ventas, ni compras, ni ocaso del sol,
  403. 403ni amanecer; porque un largo día hará Dios.
  404. 404Y a los piadosos otorgará el Dios omnipotente
  405. 405e incorruptible otra gracia,
  406. 406cuando rogaren al Dios incorruptible:
  407. 407que permita a los hombres del fuego voraz
  408. 408y de la angustia inextinguible ser librados;
  409. 409y esto hará Él. Porque en lo venidero Él
  410. 410los arrebatará de la incansable llama, a otro lugar
  411. 411los trasladará, y por causa de su propio pueblo
  412. 412los enviará a otra vida eterna
  413. 413juntamente con los inmortales, en el campo Eliseo,
  414. 414donde se mueven las dilatadas olas de la laguna
  415. 415del perenne y profundo Aqueronte.
  416. 416¡Ay, mísera mujer de mí!
  417. 417¿Qué seré yo en aquel día? porque pequé,
  418. 418ocupándome neciamente en todas las cosas,
  419. 419sin cuidar del lazo conyugal ni del juicio recto;
  420. 420antes aun en la casa de mi rico marido
  421. 421cerré la puerta al menesteroso; y en lo pasado
  422. 422a sabiendas perpetré cosas ilícitas.
  423. 423Mas, ¡oh Salvador!, aunque cometí torpezas,
  424. 424rescátame Tú de mis verdugos,
  425. 425a mí, mujer sin vergüenza. Y te ruego ahora:
  426. 426hazme reposar un poco de mi canto,
  427. 427¡santo Dador del maná, Rey del excelso reino!