Libro de Jaser · Capítulo 61
- 11. Y aconteció en aquel tiempo que Faraón, rey de Egipto, mandó a todo su pueblo que le edificasen un palacio fuerte en Egipto.
- 22. Y mandó también a los hijos de Jacob que ayudasen a los egipcios en la edificación; e hicieron los egipcios un palacio hermoso y elegante para morada real, y habitó en él y renovó su gobierno y reinó con seguridad.
- 33. Y Zabulón, hijo de Jacob, murió en aquel año, que es el septuagésimo segundo año de la bajada de los israelitas a Egipto; y murió Zabulón de edad de ciento y catorce años, y fue puesto en un ataúd y entregado en manos de sus hijos.
- 44. Y en el septuagésimo quinto año murió su hermano Simeón; era de edad de ciento y veinte años cuando murió, y también fue puesto en un ataúd y entregado en manos de sus hijos.
- 55. Y Zefo, hijo de Elifaz, hijo de Esaú, capitán del ejército de Angeas, rey de Dinaba, aún seducía diariamente a Angeas para que se preparase para la batalla para pelear contra los hijos de Jacob en Egipto; mas Angeas no estaba dispuesto a hacerlo, porque sus siervos le habían contado todo el poder de los hijos de Jacob, lo que habían hecho con ellos en su batalla con los hijos de Esaú.
- 66. Y estaba Zefo en aquellos días incitando diariamente a Angeas para pelear contra los hijos de Jacob en aquellos días.
- 77. Y después de algún tiempo dio oídos Angeas a las palabras de Zefo y consintió en pelear contra los hijos de Jacob en Egipto; y ordenó Angeas a todo su pueblo, pueblo numeroso como la arena que está a la ribera del mar, y tomó la resolución de ir a Egipto a la batalla.
- 88. Y entre los siervos de Angeas había un joven de quince años, cuyo nombre era Balaam, hijo de Beor; y el joven era muy sabio y entendido en el arte de la hechicería.
- 99. Y dijo Angeas a Balaam: Conjura por nosotros, te ruego, mediante la hechicería, para que sepamos quién prevalecerá en esta batalla a la cual ahora nos disponemos.
- 1010. Y mandó Balaam que le trajesen cera, e hizo imagen de carros y jinetes representando al ejército de Angeas y al ejército de Egipto, y los puso en las aguas diestramente preparadas que tenía para aquel propósito; y tomó en su mano ramas de mirtos, y ejercitó su astucia, y se juntó a ellos sobre el agua; y se le aparecieron en el agua las figuras semejantes a los ejércitos de Angeas cayendo delante de las figuras semejantes a los egipcios y a los hijos de Jacob.
- 1111. Y contó Balaam esto a Angeas; y se desesperó Angeas y no se armó para descender a Egipto a la batalla, sino que se quedó en su ciudad.
- 1212. Y cuando Zefo, hijo de Elifaz, vio que Angeas desistía de salir a la batalla contra los egipcios, huyó Zefo de Angeas de África, y se fue y vino a Quitim.
- 1313. Y todo el pueblo de Quitim lo recibió con gran honra, y lo alquilaron para pelear sus batallas de continuo; y enriqueció Zefo en gran manera en aquellos días; mas las tropas del rey de África aún se esparcían en aquellos días, y los hijos de Quitim se juntaron y fueron al monte Cuptizia por causa de las tropas de Angeas, rey de África, que venían sobre ellos.
- 1414. Y acaeció un día que Zefo perdió una novilla, y fue a buscarla y la oyó bramar por la montaña.
- 1515. Y fue Zefo y vio, y he aquí había una gran cueva al pie de la montaña, y había una gran piedra allí a la entrada de la cueva; y quebrantó Zefo la piedra y entró en la cueva, y miró, y he aquí una gran bestia devoraba el buey: de en medio hacia arriba parecía un hombre, y de en medio hacia abajo parecía una bestia; y se levantó Zefo contra la bestia y la mató con sus espadas.
- 1616. Y los moradores de Quitim oyeron esto, y se regocijaron en gran manera, y dijeron: ¿Qué haremos a este hombre que mató esta bestia que devoraba nuestro ganado?
- 1717. Y se congregaron todos ellos para consagrarle un día en el año, y llamaron su nombre Zefo conforme a su nombre, y le traían ofrendas de libación de año en año en aquel día, y le traían presentes.
- 1818. En aquel tiempo enfermó Jania, hija de Uzu, mujer del rey Angeas; y sintió Angeas fuertemente su enfermedad, y sus príncipes también; y dijo Angeas a sus sabios: ¿Qué haré con Jania y cómo la sanaré de su enfermedad? Y sus sabios le dijeron: Porque el aire de nuestra tierra no es como el aire de la tierra de Quitim, ni nuestra agua como el agua de ellos, por eso la reina ha enfermado.
- 1919. Porque por la mudanza del aire y del agua cayó enferma, y también porque en su tierra no bebía sino el agua que venía de Purma, que sus antepasados habían conducido por puentes.
- 2020. Y mandó Angeas a sus siervos, y le trajeron en naves las aguas de Purma que pertenecían a Quitim; y pesaron aquellas aguas con todas las aguas de la tierra de África, y hallaron aquellas aguas más livianas que las aguas de África.
- 2121. Y vio esto Angeas, y mandó a todos sus príncipes que juntasen los canteros por millares y por decenas de millares, y cortaron piedras innumerables; y vinieron los constructores y edificaron un acueducto sobremanera fuerte, y transportaron la fuente del agua desde la tierra de Quitim hasta África; y eran aquellas aguas para Jania la reina y para todo su servicio, para beber y cocer, para lavar y bañarse en ella, y también para regar con ella todas las simientes de donde se obtiene alimento, y todos los frutos de la tierra.
- 2222. Y mandó el rey que trajesen de la tierra de Quitim en grandes naves, y trajeron también piedras para edificar con ellas; y edificaron los constructores palacios para Jania la reina, y fue la reina sanada de su enfermedad.
- 2323. Y a la vuelta del año, continuaban viniendo las tropas de África a la tierra de Quitim para saquear según su costumbre; y oyó Zefo hijo de Elifaz el rumor de ellas, y dio orden acerca de ellas y peleó contra ellas, y huyeron de delante de él, y libró de ellas a la tierra de Quitim.
- 2424. Y vieron los hijos de Quitim la valentía de Zefo; y determinaron los hijos de Quitim y pusieron a Zefo por rey sobre ellos, y vino a ser rey sobre ellos; y mientras él reinó fueron a sojuzgar a los hijos de Tubal y todas las islas comarcanas.
- 2525. Y su rey Zefo iba a la cabeza de ellos, y pelearon contra Tubal y las islas, y los sojuzgaron; y cuando volvieron de la batalla, le renovaron el reino, y le edificaron un palacio muy grande para morada real y asiento suyo, e hiciéronle un gran trono; y reinó Zefo sobre toda la tierra de Quitim y sobre la tierra de Italia cincuenta años.