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Libro de Jaser · Capítulo 60

  1. 11. Y cuando llegó el año, siendo el septuagésimo segundo año desde la bajada de los israelitas a Egipto, después de la muerte de José, Zefo, hijo de Elifaz, hijo de Esaú, huyó de Egipto, él y sus hombres, y se fueron.
  2. 22. Y vino a África, que es Dinaba, a Angeas, rey de África; y Angeas los recibió con gran honra, y puso a Zefo por capitán de su ejército.
  3. 33. Y halló Zefo gracia en los ojos de Angeas y en los ojos de su pueblo, y fue Zefo capitán del ejército de Angeas, rey de África, por muchos días.
  4. 44. Y Zefo incitó a Angeas, rey de África, a juntar todo su ejército para ir y pelear contra los egipcios y contra los hijos de Jacob, y para vengar de ellos la causa de sus hermanos.
  5. 55. Mas Angeas no quiso escuchar a Zefo para hacer esto, porque Angeas conocía la fuerza de los hijos de Jacob y lo que habían hecho a su ejército en la guerra contra los hijos de Esaú.
  6. 66. Y Zefo era en aquellos días muy grande en los ojos de Angeas y en los ojos de todo su pueblo, y continuamente los inducía a hacer guerra contra Egipto, mas ellos no lo hicieron.
  7. 77. Y aconteció que en aquellos días había en la tierra de Quitim un hombre en la ciudad de Puzimna, cuyo nombre era Uzu, y fue degeneradamente deificado por los hijos de Quitim; y murió el hombre y no tuvo hijo, sino una sola hija cuyo nombre era Jania.
  8. 88. Y la doncella era sobremanera hermosa, agraciada e inteligente; no había ninguna como ella en hermosura y sabiduría en toda la tierra.
  9. 99. Y el pueblo de Angeas, rey de África, la vio y vino y la alabó; y Angeas envió a los hijos de Quitim, y pidió tomarla para sí por mujer, y el pueblo de Quitim consintió en dársela por mujer.
  10. 1010. Y cuando los mensajeros de Angeas salían de la tierra de Quitim para hacer su viaje, he aquí que los mensajeros de Turno, rey de Bibentu, vinieron a Quitim; porque Turno, rey de Bibentu, también envió sus mensajeros para pedir a Jania para él, para tomarla para sí por mujer, porque todos sus hombres también se la habían alabado; por tanto, envió a todos sus siervos hacia ella.
  11. 1111. Y vinieron los siervos de Turno a Quitim, y pidieron que Jania fuese llevada a Turno, su rey, por mujer.
  12. 1212. Y el pueblo de Quitim les dijo: No podemos darla, porque Angeas, rey de África, deseó tomarla para sí por mujer antes que vinieseis, y convinimos que se la daríamos; y ahora, por tanto, no podemos hacer esto de despojar a Angeas de la doncella a fin de entregarla a Turno.
  13. 1313. Porque tememos en gran manera a Angeas, no sea que venga en batalla contra nosotros y nos destruya, y Turno, vuestro señor, no sea capaz de librarnos de sus manos.
  14. 1414. Y cuando los mensajeros de Turno oyeron todas las palabras de los hijos de Quitim, se volvieron a su señor y le contaron todas las palabras de los hijos de Quitim.
  15. 1515. Y los hijos de Quitim enviaron memorial a Angeas, diciendo: He aquí que Turno ha enviado por Jania para tomarla por mujer, y así le respondimos; y oímos decir que ha juntado todo su ejército para ir a la guerra contra ti, y pretende pasar por el camino de Sardoña para pelear contra tu hermano Luco, y después de esto vendrá a pelear contra ti.
  16. 1616. Y oyó Angeas las palabras de los hijos de Quitim que le enviaron en el registro, y se encendió su furor, y se levantó y juntó todo su ejército y vino por las islas del mar, por el camino de Sardoña, hasta su hermano Luco, rey de Sardoña.
  17. 1717. Y Niblos, hijo de Luco, oyó que su tío Angeas venía, y salió a su encuentro con un gran ejército, y le besó y le abrazó; y dijo Niblos a Angeas: Cuando preguntes a mi padre por su bienestar, cuando yo vaya contigo a pelear contra Turno, pídele que me ponga por capitán de su ejército. Y Angeas hizo así, y vino a su hermano y su hermano salió a su encuentro, y le preguntó por su bienestar.
  18. 1818. Y preguntó Angeas a su hermano Luco por su bienestar, y que pusiese a su hijo Niblos por capitán de su ejército; y Luco lo hizo así. Y Angeas y su hermano Luco se levantaron y fueron hacia Turno a la batalla, y había con ellos un gran ejército y un pueblo numeroso.
  19. 1919. Y vinieron en naves, y llegaron a la provincia de Astoras; y he aquí que Turno vino hacia ellos, porque él iba a Sardoña y pretendía destruirla y después pasar de allí hacia Angeas para pelear contra él.
  20. 2020. Y Angeas y Luco, su hermano, hallaron a Turno en el valle de Canopia, y la batalla fue recia y poderosa entre ellos en aquel lugar.
  21. 2121. Y la batalla fue muy dura sobre Luco, rey de Sardoña, y cayó todo su ejército, y también Niblos, su hijo, cayó en aquella batalla.
  22. 2222. Y su tío Angeas mandó a sus siervos, e hicieron un ataúd de oro para Niblos y lo pusieron en él; y de nuevo trabó Angeas batalla contra Turno, y Angeas fue más fuerte que él, y lo mató, y a todo su pueblo hirió a filo de espada; y vengó Angeas la causa de Niblos, hijo de su hermano, y la causa del ejército de su hermano Luco.
  23. 2323. Y cuando murió Turno, se debilitaron las manos de los que sobrevivieron a la batalla, y huyeron delante de Angeas y de Luco, su hermano.
  24. 2424. Y Angeas y su hermano Luco los persiguieron hasta el camino que está entre Álfano y Roma, e hirieron a todo el ejército de Turno a filo de espada.
  25. 2525. Y Luco, rey de Sardoña, mandó a sus siervos que hiciesen un ataúd de bronce y que pusiesen en él el cuerpo de su hijo Niblos, y lo sepultaron en aquel lugar.
  26. 2626. Y edificaron sobre él una torre alta allí en el camino, y llamaron su nombre conforme al nombre de Niblos hasta el día de hoy; y también sepultaron allí en aquel lugar a Turno, rey de Bibentu, con Niblos.
  27. 2727. Y he aquí que en el camino entre Álfano y Roma está el sepulcro de Niblos de un lado y el sepulcro de Turno del otro, y una calzada entre ellos hasta el día de hoy.
  28. 2828. Y cuando Niblos fue sepultado, volvió Luco su padre con su ejército a su tierra de Sardoña; y Angeas, su hermano, rey de África, fue con su pueblo a la ciudad de Bibentu, que es la ciudad de Turno.
  29. 2929. Y los moradores de Bibentu oyeron de su fama y temieron en gran manera delante de él, y salieron a su encuentro con llanto y con ruegos; y rogaron los moradores de Bibentu a Angeas que no los matase ni destruyese su ciudad; y él lo hizo así, por cuanto Bibentu era en aquel tiempo tenida por una de las ciudades de los hijos de Quitim; por tanto no destruyó la ciudad.
  30. 3030. Mas desde aquel día en adelante las tropas del rey de África iban a Quitim para despojarla y saquearla; y siempre que iban, Zefo, el capitán del ejército de Angeas, iba con ellos.
  31. 3131. Y aconteció después de esto que Angeas se volvió con su ejército y llegaron a la ciudad de Puzimna; y tomó Angeas de allí por mujer a Jania, hija de Uzu, y la trajo a su ciudad en África.