Libro de Jaser · Capítulo 52
- 11. Y entraron en su casa y abrió cada uno su saco y he aquí el atado del dinero de cada uno estaba en su costal, aterrándose ellos y su padre en gran manera.
- 22. Y dijo Jacob a ellos: ¿Qué es esto que me habéis hecho? Envié a vuestro hermano José a saber de vuestra salud y me dijisteis: Mala bestia le devoró;
- 33. Y fue Simeón con vosotros a comprar trigo y decís que el rey de Egipto le aprisionó en la cárcel, y queréis llevar a Benjamín para causarle la muerte también haciendo descender mis canas con dolor a la sepultura por causa de Benjamín y de José su hermano.
- 44. Por tanto no descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto y él solo ha quedado, y le sobrevendrá desastre en el camino por donde fuereis como aconteció a su hermano.
- 55. Y dijo Rubén a su padre: Harás morir a mis dos hijos si no te lo devolviere y lo pusiere delante de ti; mas dijo Jacob a sus hijos: Quedaos aquí y no descendáis a Egipto, porque mi hijo no irá con vosotros a Egipto para morir como su hermano.
- 66. Y dijo Judá a ellos: Dejadle por ahora hasta que se acabe el trigo, y entonces él mismo dirá: Haced descender a vuestro hermano, cuando viere que su propia vida y la vida de su familia peligran por causa del hambre.
- 77. Y arreciaba el hambre en aquellos días por toda la tierra acudiendo las gentes a Egipto a comprar sustento por prevalecer la penuria, quedándose los hijos de Jacob en Canaán un año y dos meses hasta acabárseles el trigo.
- 88. Y aconteció que consumido el grano padecía hambre toda la familia de Jacob, y congregáronse todos los niños de los hijos de Jacob rodeando a Jacob diciéndole: Danos pan, ¿por qué moriremos todos de hambre en tu presencia?
- 99. Y oyó Jacob las palabras de los hijitos de sus hijos y lloró amargamente conmoviéndose sus entrañas, y llamó Jacob a sus hijos sentándose todos delante de él.
- 1010. Y dijo Jacob a ellos: ¿No habéis visto cómo han llorado hoy por mí vuestros niños diciendo: Danos pan, sin haberlo? Volved pues ahora y compradnos un poco de alimento.
- 1111. Y respondió Judá diciendo a su padre: Si enviares a nuestro hermano con nosotros descenderemos y compraremos trigo para ti, mas si no le enviares no descenderemos; porque ciertamente nos advirtió con rigor el rey de Egipto diciendo: No veréis mi rostro a menos que vuestro hermano esté con vosotros; pues el rey de Egipto es rey fuerte y poderoso, y si vamos sin nuestro hermano seremos muertos todos.
- 1212. ¿No sabes ni has oído que aquel rey es en extremo poderoso y sabio sin haber semejante a él en toda la tierra? He aquí hemos visto a todos los reyes de la tierra y a ninguno vimos semejante a aquel rey de Egipto; ciertamente entre todos los reyes no hay mayor que Abimelec rey de los filisteos, mas el rey de Egipto es mayor y más poderoso que él, y no es Abimelec sino como uno de sus oficiales.
- 1313. Padre, tú no has visto su palacio ni su trono ni a los servidores que están delante de él; no viste a aquel rey en su trono en su pompa y majestad real vestido de vestiduras regias con su gran corona de oro en la cabeza; no has contemplado la gloria y honra que Dios le otorgó, no habiendo semejante a él en la tierra.
- 1414. Padre, tú no viste la sabiduría, entendimiento y ciencia que Dios puso en su corazón, ni oíste su dulce voz cuando habló con nosotros.
- 1515. No sabemos, padre, quién le descubrió nuestros nombres y todo cuanto nos aconteció, mas preguntó también por ti diciendo: ¿Vive aún vuestro anciano padre y tiene salud?
- 1616. Tú no viste cómo se gobierna todo Egipto por su orden sin consultar a Faraón su señor, ni viste el pavor y respeto que infundió a todos los egipcios.
- 1717. Y cuando salimos de su presencia amenazamos hacer con Egipto como con las demás ciudades amorreas ardiendo en furor por habernos tratado de espías; mas cuando volvamos ante él caerá su terror sobre todos nosotros sin poder hablarle palabra grande ni pequeña.
- 1818. Ahora pues, padre, envía te rogamos al muchacho con nosotros y descenderemos a comprar mantenimiento para no morir de hambre; y dijo Jacob: ¿Por qué me hicisteis tanto mal diciendo al rey que teníais otro hermano? ¿Qué es esto que me habéis hecho?
- 1919. Respondió Judá a su padre Jacob: Entrega el mozo en mi mano y nos levantaremos e iremos a Egipto comprando trigo y volveremos; y si no te lo volviere trayéndolo ante ti sea yo culpable delante de ti para siempre.
- 2020. ¿No has visto a todos nuestros niños llorar de hambre ante ti sin haber qué darles? Conmuévanse tus entrañas por ellos y envía a nuestro hermano con nosotros y marcharemos.
- 2121. ¿Cómo se manifestará la misericordia del Señor con nuestros padres si dudas diciendo que el rey de Egipto tomará a tu hijo? ¡Vive el Señor que no le dejaré hasta ponerle delante de ti! Ruega por nosotros al Señor que nos sea propicio para hallar gracia delante del rey de Egipto y de sus siervos, pues si no nos hubiésemos detenido ya habríamos vuelto segunda vez con tu hijo.
- 2222. Y dijo Jacob a sus hijos: Confío en el Señor Dios que os libre y os dé gracia en los ojos del rey de Egipto y en los ojos de todos sus hombres.
- 2323. Ahora pues levantaos e id a aquel varón llevando en vuestras manos un presente de lo mejor de la tierra presentándolo ante él, y el Dios Omnipotente os dé misericordia delante de él para que os suelte a vuestro hermano Benjamín y a Simeón.
- 2424. Y levantáronse todos los hombres y tomaron a su hermano Benjamín, llevando consigo un rico presente de lo mejor del país y doble cantidad de dinero en sus manos.
- 2525. Y mandó Jacob rigurosamente a sus hijos tocante a Benjamín diciendo: Guardadle con cuidado en el camino por donde fuereis y no os apartéis de él ni en el camino ni en Egipto.
- 2626. Y levantóse Jacob de entre sus hijos y extendió sus manos orando al Señor por causa de sus hijos diciendo: Oh Señor Dios del cielo y de la tierra, acuérdate de Tu pacto con nuestro padre Abraham y con mi padre Isaac y trata benignamente a mis hijos no entregándolos en mano del rey de Egipto; hazlo te ruego por Tu misericordia librando a todos mis hijos del poder egipcio devolviéndoles a sus dos hermanos.
- 2727. Y todas las mujeres de los hijos de Jacob y sus niños alzaron sus ojos al cielo llorando delante del Señor clamando a Él para que librase a sus padres de mano del rey de Egipto.
- 2828. Y escribió Jacob una carta para el rey de Egipto y entrególa en mano de Judá y de sus hijos para el rey de Egipto diciendo:
- 2929. De tu siervo Jacob hijo de Isaac, hijo de Abraham el hebreo, príncipe de Dios, al rey poderoso y sabio, revelador de secretos, rey de Egipto: paz.
- 3030. Sepa mi señor el rey de Egipto que el hambre nos aflige en la tierra de Canaán, y he enviado a mis hijos a ti para comprar algún mantenimiento para nuestro sustento.
- 3131. Pues mis hijos me han cercado, y yo siendo muy anciano no puedo ver con mis ojos por haberse oscurecido con la edad y por el continuo llanto de cada día por mi hijo José que perdí; y mandé a mis hijos que no entrasen por una misma puerta al llegar a Egipto a causa de los moradores de la tierra.
- 3232. Y mandéles asimismo que buscasen a mi hijo José por Egipto por si le hallaban, e hiciéronlo así, mas tú los tuviste por espías de la tierra.
- 3333. ¿No hemos oído de ti que declaraste el sueño de Faraón hablándole verdad? ¿Cómo pues no conociste en tu sabiduría si mis hijos eran o no espías?
- 3434. Ahora pues, señor mío y rey, he aquí he enviado a mi hijo delante de ti según dijiste a mis hijos; ruégote que pongas tus ojos sobre él hasta que me sea devuelto en paz con sus hermanos.
- 3535. ¿Acaso no sabes o no has oído lo que nuestro Dios hizo a Faraón cuando tomó a mi abuela Sara, y lo que hizo a Abimelec rey de los filisteos por su causa, y lo que nuestro padre Abraham hizo a los reyes de Elam derrotándolos a todos con unos pocos siervos?
- 3636. ¿Y no sabes lo que mis dos hijos Simeón y Leví hicieron a las ciudades de los amorreos destruyéndolas por causa de su hermana Dina?
- 3737. Y por su hermano Benjamín se consolaron de la pérdida de su hermano José; ¿qué harán pues por él si vieren que mano alguna prevalece contra él?
- 3838. ¿No sabes, oh rey de Egipto, que el poder de Dios está con nosotros y que Dios oye siempre nuestras oraciones sin desampararnos en ningún tiempo?
- 3939. Y cuando mis hijos me contaron lo que habías hecho con ellos no clamé al Señor contra ti, pues habrías perecido con tus hombres antes que viniese mi hijo Benjamín delante de ti; mas consideré que estando mi hijo Simeón en tu casa usarías de piedad con él y por eso no lo hice contra ti.
- 4040. Ahora pues he aquí mi hijo Benjamín va a ti con mis hijos; cuídale y pon tus ojos sobre él, y pondrá Dios sus ojos sobre ti y sobre todo tu reino.
- 4141. He aquí te he manifestado cuanto hay en mi corazón y mis hijos van a ti con su hermano; mira la faz de toda la tierra por amor de ellos y devuélvelos en paz juntamente con sus hermanos.
- 4242. Y entregó Jacob la carta a sus hijos a cargo de Judá para entregarla al rey de Egipto.