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Libro de Jaser · Capítulo 51

  1. 11. Y oyó después Jacob que había grano en Egipto, y llamó a sus hijos para que fuesen a Egipto a comprar trigo por cuanto prevalecía también sobre ellos el hambre; y llamó a sus hijos diciendo:
  2. 22. He aquí he oído que hay trigo en Egipto y toda la gente de la tierra va allá a comprar; ahora pues, ¿por qué os miráis los unos a los otros? Descended también vosotros a Egipto y compradnos de allí un poco de trigo entre los que acuden para que no muramos.
  3. 33. Y escucharon los hijos de Jacob la voz de su padre y levantáronse para descender a Egipto a fin de comprar trigo entre los demás que allá iban.
  4. 44. Y mandóles Jacob su padre diciendo: Cuando entrareis en la ciudad no entréis todos juntos por una misma puerta a causa de los moradores de la tierra.
  5. 55. Y salieron los hijos de Jacob y fueron a Egipto, e hicieron los hijos de Jacob todo cuanto su padre les había mandado; mas no envió Jacob a Benjamín diciendo: No sea que le acontezca algún desastre en el camino como a su hermano; y salieron diez de los hijos de Jacob.
  6. 66. Y estando los hijos de Jacob en camino dolióles el corazón por lo que habían hecho a José y hablábanse unos a otros diciendo: Sabemos que nuestro hermano José descendió a Egipto; ahora pues busquémosle dondequiera que fuéremos, y si le halláremos rescatarémoslo de su amo por precio, y si no por fuerza, y moriremos por él.
  7. 77. Y convinieron los hijos de Jacob en esto esforzándose por causa de José para librarle de mano de su amo; y vinieron los hijos de Jacob a Egipto, y acercándose a Egipto apartáronse unos de otros y entraron por diez puertas de Egipto, asentando los porteros sus nombres en aquel día y trayéndolos a José por la noche.
  8. 88. Y leyó José los nombres de mano de los porteros de la ciudad y halló que sus hermanos habían entrado por diez puertas de la ciudad; y mandó José en aquel tiempo pregonar por toda la tierra de Egipto diciendo:
  9. 99. Salid todos vosotros, guardas de los almacenes, y cerrad todos los graneros de trigo dejando solamente uno abierto para que los que vinieren compren en él.
  10. 1010. E hiciéronlo así todos los oficiales de José en aquel tiempo cerrando todas las tiendas y dejando solo una abierta.
  11. 1111. Y entregó José los nombres escritos de sus hermanos al encargado del granero abierto diciéndole: A cualquiera que viniere a comprar trigo pregúntale su nombre, y cuando vinieren hombres con estos nombres préndelos y envíalos; e hízolo así.
  12. 1212. Y habiendo entrado los hijos de Jacob en la ciudad juntáronse en la ciudad para buscar a José antes de comprar trigo.
  13. 1313. Y fueron por los barrios de las rameras y buscaron a José en las casas de las rameras por tres días pensando que José frecuentaría aquellos lugares por ser mozo muy hermoso y de bello parecer, y buscaron los hijos de Jacob a José por tres días mas no pudieron hallarle.
  14. 1414. Y el hombre encargado del almacén cotejaba los nombres que José le había entregado y no los hallaba.
  15. 1515. Y envió a José diciendo: Han pasado estos tres días y aquellos hombres cuyos nombres me diste no han venido; y envió José siervos a buscar a los hombres por todo Egipto para traerlos ante José.
  16. 1616. Y fueron los siervos de José y recorrieron Egipto mas no los hallaron, y fueron a Gosén y no estaban allí, y fueron a la ciudad de Ramesés y no los encontraron.
  17. 1717. Y envió José aun dieciséis siervos a buscar a sus hermanos, y esparciéronse por los cuatro extremos de la ciudad, y entraron cuatro de los criados en la casa de las meretrices hallando allí a los diez varones buscando a su hermano.
  18. 1818. Y prendiéronlos aquellos cuatro hombres y trajéronlos delante de él, y postráronse rostro en tierra ante él; y estaba José sentado en su trono en su palacio vestido de vestiduras principescas, con una gran corona de oro sobre su cabeza, rodeado de todos sus hombres valientes.
  19. 1919. Y miraron los hijos de Jacob a José y parecióles maravillosa su presencia, hermosura y dignidad de rostro, e inclináronse de nuevo rostro en tierra delante de él.
  20. 2020. Y vio José a sus hermanos y conociólos, mas ellos no le conocieron por ser José grande sobremanera a sus ojos y por tanto no le reconocieron.
  21. 2121. Y hablóles José diciendo: ¿De dónde venís? Y respondieron todos diciendo: Tus siervos han venido de la tierra de Canaán a comprar trigo, pues arrecia el hambre por toda la tierra, y oyendo tus siervos que había grano en Egipto vinieron entre los demás a comprar trigo para su sustento.
  22. 2222. Respondióles José diciendo: Si vinisteis a comprar según decís, ¿por qué entrasteis por diez puertas de la ciudad? No puede ser sino que habéis venido a espiar la tierra.
  23. 2323. Respondieron todos a una a José diciendo: No es así, señor mío; tus siervos son hombres rectos y no espías, sino que vinimos a comprar trigo, siendo tus siervos todos hermanos, hijos de un mismo varón en la tierra de Canaán, habiéndonos mandado nuestro padre diciendo: Cuando llegareis a la ciudad no entréis juntos por una misma puerta a causa de los moradores de la tierra.
  24. 2424. Replicóles José diciendo: Esto es lo que os he dicho: habéis venido a espiar la tierra y por eso entrasteis por diez puertas de la ciudad; para ver la desnudez de la tierra habéis venido.
  25. 2525. Ciertamente todo el que viene a comprar trigo compra y se va, mas vosotros habéis estado ya tres días en la tierra, ¿y qué hacíais en los barrios de las rameras donde habéis andado por estos tres días? Ciertamente tales son las trazas de los espías.
  26. 2626. Dijeron a José: Lejos esté de nuestro señor hablar de esta suerte, pues somos doce hermanos hijos de nuestro padre Jacob en la tierra de Canaán, hijo de Isaac, hijo de Abraham el hebreo; y he aquí el menor está con nuestro padre hoy en la tierra de Canaán y el otro no aparece pues se perdió de nosotros, y pensando que tal vez estuviese en esta tierra le buscábamos por todo el país, llegando hasta las casas de las rameras para buscarle allí.
  27. 2727. Y díjoles José: ¿Y le habéis buscado por toda la tierra que solo os restaba Egipto para buscarle? ¿Y qué tenía que hacer vuestro hermano en las casas de las rameras aunque estuviese en Egipto? ¿No dijisteis que sois de los hijos de Isaac hijo de Abraham? ¿Y qué tienen que hacer los hijos de Jacob en las casas de las meretrices?
  28. 2828. Dijéronle: Porque oímos que los ismaelitas nos lo habían hurtado y nos fue dicho que lo vendieron en Egipto; y siendo tu siervo nuestro hermano muy hermoso y bien parecido pensamos que ciertamente estaría en las casas de las rameras, por lo cual fueron allá tus siervos a buscarle para dar rescate por él.
  29. 2929. Respondióles aún José diciendo: Ciertamente habláis mentira y proferís engaño llamándoos hijos de Abraham; ¡vive Faraón que sois espías!, y por eso entrasteis en las casas de las rameras para no ser conocidos.
  30. 3030. Y díjoles José: Y si le hallareis y su amo demandare por él gran precio, ¿lo daríais por él? Dijeron: Daríase.
  31. 3131. Y díjoles: Y si su señor no consintiere en soltarlo por ningún precio, ¿qué le haríais por causa de él? Respondiéronle diciendo: Si no lo entregare le mataremos y tomaremos a nuestro hermano y nos iremos.
  32. 3232. Díjoles José: Esto es lo que os dije: espías sois, pues venís a matar a los moradores de la tierra; pues oímos que dos de vuestros hermanos hirieron a todos los moradores de Siquem en Canaán por causa de su hermana, y vosotros venís ahora a hacer lo mismo en Egipto por causa de vuestro hermano.
  33. 3333. En esto solo conoceré que sois hombres veraces: si enviareis a uno de vosotros a traer a vuestro hermano menor de vuestro padre y me lo trajereis aquí, y haciendo esto sabré que decís verdad.
  34. 3434. Y llamó José a setenta de sus valientes y díjoles: Tomad a estos hombres y metedlos en la cárcel.
  35. 3535. Y tomaron los valientes a los diez varones y prendiéronlos metiéndolos en prisión, y estuvieron en la cárcel tres días.
  36. 3636. Y al tercer día sacólos José de la cárcel y díjoles: Haced esto y vivid si sois hombres de verdad: uno de vuestros hermanos quedará preso en la cárcel mientras vosotros vais y lleváis el trigo a vuestras casas en la tierra de Canaán, trayéndome a vuestro hermano menor para que conozca que sois hombres sinceros.
  37. 3737. Y apartóse José de ellos y entró en su cámara y lloró amargamente conmoviéndose sus entrañas por ellos; y lavó su rostro y volvió a ellos y tomó a Simeón de entre ellos mandando atarlo, mas rehusaba Simeón dejarse atar por ser hombre fortísimo y no podían sujetarle.
  38. 3838. Y llamó José a sus guerreros y vinieron setenta hombres valientes delante de él con espadas desnudas en sus manos, espantándose los hijos de Jacob de ellos.
  39. 3939. Y dijo José a ellos: Prended a este varón y aprisionadle en la cárcel hasta que vengan sus hermanos; y arremetieron los valientes de José para sujetar a Simeón, mas dio Simeón un grito tan grande y espantoso que se oyó el alarido desde lejos.
  40. 4040. Y aterrorizáronse todos los esforzados de José al estruendo de su clamor y cayeron rostro en tierra llenos de miedo y huyeron.
  41. 4141. Y huyeron todos los que estaban con José temiendo por sus vidas, quedando solo José y Manasés su hijo; y viendo Manasés hijo de José la fuerza de Simeón encendióse en gran furor.
  42. 4242. Y levantóse Manasés hijo de José contra Simeón y descargó un golpe recio con el puño sobre la cerviz de Simeón aplacando su furia.
  43. 4343. Y trabó Manasés fuertemente de Simeón y atóle y llevóle a la cárcel, maravillándose todos los hijos de Jacob de la proeza de aquel joven.
  44. 4444. Y dijo Simeón a sus hermanos: Ninguno de vosotros piense que este golpe es golpe de egipcio, sino que es golpe de la casa de mi padre.
  45. 4545. Y mandó José después llamar al encargado del almacén para que llenase sus sacos de trigo cuanto pudiesen llevar restituyendo el dinero de cada uno en su saco, dándoles vianda para el camino, e hízolo así con ellos.
  46. 4646. Y mandóles José diciendo: Guardaos de no traspasar mi orden trayendo a vuestro hermano como os dije; y cuando trajereis a vuestro hermano acá sabré que sois hombres rectos y comerciaréis en la tierra, restituyéndoos a vuestro hermano para que volváis en paz a vuestro padre.
  47. 4747. Respondieron todos diciendo: Conforme a lo que mi señor habla así haremos; e inclináronse a tierra delante de él.
  48. 4848. Y cargó cada uno su trigo sobre su asno y salieron para volver a la tierra de Canaán a su padre; y llegando al mesón abrió Leví su saco para dar pienso a su asno y vio que su dinero estaba entero en la boca de su costal.
  49. 4949. Y espantóse el varón y dijo a sus hermanos: Mi dinero me ha sido devuelto y helo aquí en mi saco; y sobrecogióse su corazón de espanto y dijeron: ¿Qué es esto que Dios nos ha hecho?
  50. 5050. Y decían todos: ¿Y dónde está la misericordia del Señor con nuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que nos ha entregado hoy en manos del rey de Egipto para tramar ocasión contra nosotros?
  51. 5151. Y dijo Judá a ellos: Ciertamente somos culpables delante del Señor nuestro Dios por haber vendido a nuestro hermano, carne de nuestra carne, ¿por qué pues decís: Dónde está la misericordia del Señor con nuestros padres?
  52. 5252. Y dijo Rubén a ellos: ¿No os hablé yo diciendo: No pequéis contra el mozo, y no me escuchasteis? Ahora Dios lo demanda de nosotros, ¿y cómo osáis decir: Dónde está la misericordia del Señor con nuestros padres habiendo vosotros pecado contra el Señor?
  53. 5353. Y posaron aquella noche en aquel lugar, y levantándose muy de mañana cargaron sus asnos con el trigo prosiguiendo su camino hasta llegar a la casa de su padre en la tierra de Canaán.
  54. 5454. Y salieron Jacob y su familia al encuentro de sus hijos y vio Jacob que su hijo Simeón no estaba con ellos, y dijo Jacob a sus hijos: ¿Dónde está vuestro hermano Simeón a quien no veo? Y contáronle sus hijos todo lo que les había acontecido en Egipto.