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Libro de Jaser · Capítulo 11

  1. 11. Y Nimrod, hijo de Cus, permanecía aún en la tierra de Sinar, y reinó sobre ella y habitó allí, y edificó ciudades en la tierra de Sinar.
  2. 22. Y estos son los nombres de las cuatro ciudades que edificó, y llamó sus nombres conforme a los sucesos que les acontecieron en la edificación de la torre.
  3. 33. Y llamó a la primera Babel, diciendo: Porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra; y a la segunda llamó Erec, porque de allí Dios los dispersó.
  4. 44. Y a la tercera llamó Acad, diciendo que hubo una gran batalla en aquel lugar; y a la cuarta llamó Calne, porque sus príncipes y sus hombres valientes fueron consumidos allí, y provocaron a ira al Señor, rebelándose y transgrediendo contra Él.
  5. 55. Y cuando Nimrod edificó estas ciudades en la tierra de Sinar, puso en ellas al resto de su pueblo, a sus príncipes y a sus hombres valientes que habían quedado en su reino.
  6. 66. Y habitó Nimrod en Babel, y allí renovó su reinado sobre el resto de sus súbditos, y reinó con seguridad; y los súbditos y príncipes de Nimrod llamaron su nombre Amrafel, diciendo que en la torre cayeron sus príncipes y sus hombres por medio de él.
  7. 77. Y a pesar de esto, Nimrod no se volvió al Señor y perseveró en la iniquidad, enseñando la impiedad a los hijos de los hombres; y Mardón, su hijo, fue peor que su padre y continuó aumentando las abominaciones de su padre.
  8. 88. E hizo pecar a los hijos de los hombres; por eso se dice: De los impíos procede la maldad.
  9. 99. En aquel tiempo hubo guerra entre las familias de los hijos de Cam, pues habitaban en las ciudades que habían edificado.
  10. 1010. Y Quedorlaomer, rey de Elam, se apartó de las familias de los hijos de Cam, y peleó contra ellos y los sojuzgó, y fue a las cinco ciudades de la llanura y peleó contra ellas y las sometió, y quedaron bajo su dominio.
  11. 1111. Y le sirvieron doce años y le pagaron un tributo anual.
  12. 1212. En aquel tiempo murió Nacor, hijo de Serug, en el cuadragésimo noveno año de la vida de Abram, hijo de Taré.
  13. 1313. Y en el quincuagésimo año de la vida de Abram, hijo de Taré, salió Abram de la casa de Noé y fue a la casa de su padre.
  14. 1414. Y Abram conoció al Señor, y siguió sus caminos e instrucciones, y el Señor su Dios estaba con él.
  15. 1515. Y Taré, su padre, en aquel tiempo todavía era capitán del ejército del rey Nimrod, y todavía servía a dioses extraños.
  16. 1616. Y llegó Abram a la casa de su padre y vio allí doce dioses en sus aposentos; y la ira de Abram se encendió cuando vio aquellas imágenes en la casa de su padre.
  17. 1717. Y dijo Abram: Vive el Señor, estas imágenes no permanecerán en la casa de mi padre; así haga conmigo el Señor que me creó, si dentro de tres días no las quiebro todas.
  18. 1818. Y apartóse Abram de ellas y su ira ardía en su pecho; y apresuróse Abram y fue de la cámara al atrio exterior de su padre, y halló a su padre sentado en el patio y a todos sus siervos con él; y vino Abram y se sentó delante de él.
  19. 1919. Y preguntó Abram a su padre, diciendo: Padre mío, dime dónde está el Dios que creó el cielo y la tierra, y a todos los hijos de los hombres en la tierra, y quién te creó a ti y a mí; y respondió Taré a su hijo Abram y dijo: He aquí, aquellos que nos crearon están todos con nosotros en la casa.
  20. 2020. Y dijo Abram a su padre: Señor mío, muéstramelos, te ruego; y llevó Taré a Abram a la cámara del atrio interior; y vio Abram, y he aquí toda la estancia estaba llena de dioses de madera y de piedra: doce grandes imágenes y otras menores que ellas sin número.
  21. 2121. Y dijo Taré a su hijo: He aquí, estos son los que hicieron todo lo que ves en la tierra, y los que me crearon a mí y a ti, y a toda la humanidad.
  22. 2222. Y se postró Taré ante sus dioses y luego se apartó de ellos, y Abram su hijo se fue con él.
  23. 2323. Y cuando Abram se apartó de ellos, fue adonde estaba su madre y sentóse delante de ella, y dijo a su madre: He aquí, mi padre me ha mostrado a aquellos que hicieron el cielo y la tierra y a todos los hijos de los hombres.
  24. 2424. Ahora pues, apresúrate y trae un cabrito del rebaño y prepara de él viandas sabrosas, para que yo las lleve a los dioses de mi padre como ofrenda para que coman; tal vez de este modo pueda ser acepto ante ellos.
  25. 2525. E hizo su madre así: tomó un cabrito y preparó de él viandas sabrosas y las trajo a Abram; y tomó Abram las viandas sabrosas de su madre y las llevó ante los dioses de su padre, y acercóse a ellos para que pudiesen comer; mas Taré su padre no sabía nada de esto.
  26. 2626. Y vio Abram en el día en que estaba sentado entre ellos que no tenían voz, ni oído ni movimiento, y ninguno de ellos podía extender su mano para comer.
  27. 2727. Y burlóse Abram de ellos y dijo: Ciertamente las viandas sabrosas que preparé no les agradaron, o tal vez les pareció poco, y por esa causa no comieron; por tanto mañana aderezaré viandas frescas y regaladas, mejores y más abundantes que estas, para ver el resultado.
  28. 2828. Y aconteció al día siguiente que mandó Abram a su madre tocante a las viandas; levantóse su madre y tomó tres hermosos cabritos del rebaño y aderezó de ellos manjares regalados como a su hijo le gustaba, y los dio a su hijo Abram; mas Taré su padre nada sabía de esto.
  29. 2929. Y tomó Abram las deliciosas viandas de su madre y las llevó ante los dioses de su padre en la cámara, y acercóse a ellos para que comiesen poniéndolas delante de ellos; y estuvo Abram sentado delante de ellos todo el día, pensando que tal vez comerían.
  30. 3030. Y mirólos Abram, y he aquí no tenían voz ni oído, ni extendió ninguno de ellos su mano para comer de la carne.
  31. 3131. Y al atardecer de aquel día, en aquella estancia, fue revestido Abram del espíritu de Dios.
  32. 3232. Y clamó en alta voz diciendo: ¡Ay de mi padre y de esta inicua generación cuyos corazones están inclinados a la vanidad, que rinden culto a estos ídolos de madera y de piedra que no pueden comer, ni oler, ni oír ni hablar; que tienen bocas y no hablan, ojos y no ven, orejas y no oyen, manos y no palpan, y pies que no pueden andar! Semejantes a ellos son los que los fabrican y cuantos en ellos ponen su confianza.
  33. 3333. Y viendo Abram todas estas cosas encendióse su ira contra su padre; apresuróse y tomó un hacha en su mano, entró en la cámara de los dioses y despedazó a todos los dioses de su padre.
  34. 3434. Y cuando acabó de hacer pedazos las imágenes puso el hacha en la mano del dios más grande que estaba allí ante ellos y salió fuera; y volvía Taré su padre a casa, pues oyó en la entrada el ruido de los golpes del hacha, entrando para averiguar qué sucedía.
  35. 3535. Y oyendo Taré el estrépito del hacha en la sala de las imágenes corrió hacia la estancia, encontrando a Abram que salía fuera.
  36. 3636. Entró Taré en la cámara hallando todos los ídolos caídos y hechos pedazos con el hacha en la mano del más grande que no había sido roto, y las viandas que Abram su hijo había preparado estaban aún delante de ellos.
  37. 3737. Y viendo esto Taré encendióse en viva cólera, y saliendo apresuradamente de la sala fue hacia Abram.
  38. 3838. Y halló a Abram su hijo todavía sentado en la casa diciéndole: ¿Qué obra es esta que has hecho con mis dioses?
  39. 3939. Respondió Abram a Taré su padre diciendo: No fue así, señor mío, pues yo traje viandas sabrosas delante de ellos, y cuando me acerqué con la comida para que comiesen todos a una extendieron sus manos para comer antes de que el grande extendiese la suya.
  40. 4040. Y viendo el grande las obras que hacían en su presencia encendióse en furiosa ira contra ellos, fue y tomó el hacha que estaba en la casa arremetiendo contra ellos y haciéndolos pedazos a todos; y he aquí el hacha está todavía en su mano, como bien ves.
  41. 4141. Y encendióse la ira de Taré contra Abram su hijo al oír esto, y dijo a Abram en su enojo: ¿Qué patraña es esta que me has contado? Falsedad y mentira hablas delante de mí.
  42. 4242. ¿Acaso hay en estos dioses espíritu, alma o poder para obrar todo lo que me has dicho? ¿No son madera y piedra hechas por mis propias manos? ¿Y osas hablar tales mentiras diciendo que el dios grande los hirió? Fuiste tú quien puso el hacha en sus manos afirmando luego que él los quebrantó a todos.
  43. 4343. Respondió Abram a su padre diciéndole: ¿Y cómo pues puedes servir a estos ídolos en quienes no hay poder para hacer cosa alguna? ¿Acaso pueden librarte esos dioses en que confías? ¿Pueden escuchar tus ruegos cuando los invocas? ¿Podrán librarte del poder de tus enemigos o pelear tus batallas, para que sirvas a leños y piedras que ni hablan ni oyen?
  44. 4444. Ciertamente no es bueno para ti ni para los hombres allegados a ti obrar de esta suerte; ¿tan insensato, necio y falto de juicio eres para rendir culto a maderas y piedras procediendo de este modo?
  45. 4545. ¿Olvidando al Señor Dios que formó los cielos y la tierra y que te crió sobre el suelo, atrayendo tremendo mal sobre vuestras almas al servir a troncos y piedras?
  46. 4646. ¿Acaso no pecaron en esto nuestros padres en la antigüedad y trajo el Señor Dios del universo las aguas del diluvio sobre ellos asolando toda la tierra?
  47. 4747. ¿Y cómo persistes en obrar esto sirviendo a dioses de madera y de piedra que no oyen ni hablan ni te libran de la angustia, atrayendo la ira del Dios del universo sobre tu persona?
  48. 4848. Ahora pues, padre mío, apártate de semejante locura y no acarrees mal sobre tu alma ni sobre las almas de toda tu casa.
  49. 4949. Y abalanzóse Abram con presteza ante su padre y arrebatando el hacha de manos del mayor ídolo de su padre lo quebrantó en pedazos y huyó.
  50. 5050. Y viendo Taré cuanto Abram había hecho salió apresuradamente de su casa y fue adonde estaba el rey presentándose ante Nimrod inclinándose ante él; y dijo el rey: ¿Qué demandas?
  51. 5151. Y respondió él: Suplico a mi señor que me escuche: hace cincuenta años nacióme un hijo y de esta suerte ha hecho con mis dioses hablando de este modo; ruego pues a mi señor y rey que mande llamarlo ante tu presencia juzgándolo conforme a la ley, para que seamos librados de su maldad.
  52. 5252. Y envió el rey tres varones de sus siervos los cuales trajeron a Abram delante del rey; y hallábanse sentados Nimrod con todos sus príncipes y siervos en aquel día, sentándose Taré también delante de ellos.
  53. 5353. Y dijo el rey a Abram: ¿Qué es esto que has hecho con tu padre y con sus dioses? Respondió Abram al rey con las mismas palabras que habló a su padre diciendo: El dios grande que estaba con ellos en la casa les hizo lo que has oído.
  54. 5454. Y dijo el rey a Abram: ¿Acaso tenían ellos facultad para hablar, comer y proceder conforme has dicho? Respondió Abram al rey diciendo: Si no hay poder alguno en ellos, ¿por qué les sirves haciendo descarriar a los hombres en pos de tus desvaríos?
  55. 5555. ¿Imaginas que pueden salvarte u obrar cosa pequeña o grande para que les rindas pleitesía? ¿Y por qué no temes al Dios de todo el universo que te formó y en cuya mano está la vida y la muerte?
  56. 5656. ¡Oh rey insensato, necio e ignorante, ay de ti para siempre jamás!
  57. 5757. Pensé que enseñarías a tus vasallos el camino de la rectitud mas no lo hiciste, sino llenaste la tierra entera con tus rebeliones y con los pecados de tu pueblo que sigue tus sendas.
  58. 5858. ¿No sabes o no has oído que en este mismo pecado prevaricaron nuestros mayores en la antigüedad trayendo el Dios eterno las aguas del diluvio destruyéndolos a todos y asolando la tierra por causa de ellos? ¿Y os levantáis ahora tú y tu pueblo para hacer semejante obra atrayendo el furor del Señor Dios del universo sobre ti y sobre toda la tierra?
  59. 5959. Desecha pues ahora esta mala acción que perpetras y sirve al Dios del universo, pues tu alma está en su mano, y entonces prosperarás.
  60. 6060. Mas si tu corazón contumaz no prestare oído a mis razones para dejar tus perversas sendas sirviendo al Dios eterno, morirás cubierto de ignominia en los postreros días tú, tu pueblo y cuantos a ti están unidos escuchando tus palabras o andando en tus extravíos.
  61. 6161. Y acabando Abram de hablar en presencia del rey y de los príncipes alzó sus ojos a los cielos diciendo: El Señor contempla a todos los impíos y ejecutará juicio sobre ellos.