Libro de Jaser · Capítulo 12
- 11. Y oyendo el rey las palabras de Abram mandó que lo aprisionasen; y yació Abram diez días en la cárcel.
- 22. Y cumplidos aquellos días mandó el rey congregar a todos los reyes, príncipes, gobernadores de las provincias y sabios para que compareciesen ante su presencia sentándose todos delante de él, permaneciendo Abram en la casa del encierro.
- 33. Y dijo el rey a los príncipes y sabios: ¿Habéis oído lo que hizo Abram hijo de Taré a su padre? De esta suerte procedió con él y mandé traerlo a mi presencia habiendo hablado con osadía; no vaciló su corazón ni tembló en mi presencia y he aquí yace confinado en prisión.
- 44. Dictaminad pues ahora qué sentencia corresponde a este hombre que ultrajó al rey, cometiendo y hablando cuanto habéis oído.
- 55. Respondieron todos al monarca diciendo: El que afrenta al rey debe ser colgado de un madero; mas habiendo cometido cuanto confesó y despreciando a nuestros dioses debe ser quemado vivo, pues esta es la ley en tal materia.
- 66. Si plugiere al rey hacer esto mande a sus siervos atizar fuego noche y día en su horno de ladrillos arrojando allí a este hombre; e hízolo así el rey ordenando encender fuego por espacio de tres días y tres noches en el horno real que está en Caldea, mandando sacar a Abram de la cárcel para ser quemado.
- 77. Y todos los cortesanos, magnates, gobernadores, jueces y moradores de la tierra, unos novecientos mil varones, congregáronse frente al horno para presenciar el suplicio de Abram.
- 88. Y apiñáronse las mujeres y los niños sobre los terrados y torreones mirando lo que acontecería con Abram apostándose todos a distancia, sin que faltase varón alguno que no acudiese aquel día a contemplar el espectáculo.
- 99. Y al llegar Abram reconocieron los astrólogos y sabios al varón clamando al rey: ¡Oh señor soberano!, ciertamente este es el hombre que sabemos fue el niño en cuyo nacimiento devoró la gran estrella a las cuatro estrellas, cual anunciamos al rey hace ya cincuenta años.
- 1010. Y he aquí su padre traspasó también tus mandamientos burlándose de ti entregándote a otro niño al cual quitaste la vida.
- 1111. Y oyendo el monarca sus palabras encendióse en furiosa cólera mandando traer a Taré ante él.
- 1212. Y dijo el rey: ¿Oíste lo que han declarado los astrólogos? Confiésame ahora la verdad de lo que hiciste, y si dijeres verdad serás absuelto.
- 1313. Y viendo que la ira del rey ardía con violencia dijo Taré: Señor y rey mío, has oído la verdad y lo que los sabios afirmaron es cierto. Replicó el rey: ¿Cómo osaste quebrantar mi mandato entregándome un hijo que no engendraste recibiendo precio por él?
- 1414. Respondió Taré: Porque se conmovieron mis entrañas paternales por mi hijo en aquella hora, tomando al hijo de mi sierva entregándotelo a ti.
- 1515. Díjole el rey: ¿Quién te aconsejó semejante cosa? Decláramelo sin encubrir nada y no morirás.
- 1616. Y sobrecogido de grande pavor dijo Taré al monarca: Fue Harán mi primogénito quien me aconsejó en esto; teniendo Harán treinta y dos años cuando nació Abram.
- 1717. Mas nada le había aconsejado Harán, sino dijo esto Taré para librar su vida temiendo en gran manera; dijo entonces el rey a Taré: Harán tu hijo que tal te aconsejó morirá en el fuego juntamente con Abram, pesando sobre él sentencia de muerte por rebelarse contra el mandato del rey.
- 1818. Y sentíase Harán inclinado en su ánimo a seguir los caminos de Abram mas guardaba silencio en su pecho.
- 1919. Diciendo en su corazón: He aquí el rey ha prendido a Abram por causa de estas cosas; si Abram prevaleciere sobre el rey le seguiré, mas si el rey triunfare iré en pos del rey.
- 2020. Y declarando Taré esto tocante a Harán su hijo mandó el rey prender a Harán juntamente con Abram.
- 2121. Y trajeron a entrambos, a Abram y a Harán su hermano, para arrojarlos al fuego, presenciándolo todos los moradores de la tierra, los cortesanos, príncipes, mujeres y niños apostados en derredor en aquel día.
- 2222. Y tomaron los criados del rey a Abram y a su hermano desnudándolos de todas sus vestiduras excepto las ropas interiores.
- 2323. Y atáronles las manos y los pies con cuerdas de lino, y los siervos del rey los levantaron y arrojaron a entrambos en el horno.
- 2424. Mas amó el Señor a Abram teniendo misericordia de él descendiendo a librarlo del fuego de manera que no fue quemado.
- 2525. Consumiéndose las cuerdas que le ataban en tanto Abram permanecía en pie paseándose en medio de las llamas.
- 2626. Mas Harán expiró al punto que lo arrojaron al fuego quedando reducido a cenizas por no ser su corazón perfecto con el Señor; y saltando la llama sobre los hombres que lo arrojaron perecieron abrasados doce de ellos.
- 2727. Y paseóse Abram por en medio del fuego tres días y tres noches viéndolo todos los siervos del monarca, acudiendo a referírselo al rey diciendo: He aquí hemos visto a Abram pasearse libremente en medio del fuego sin que sus vestiduras hayan sufrido daño alguno, habiéndose quemado únicamente las cuerdas que le aprisionaban.
- 2828. Y desfalleció el corazón del monarca no dando crédito a sus razones enviando otros próceres fieles a cerciorarse del hecho, los cuales fueron y comprobaron la maravilla refiriéndosela al rey; levantóse entonces el monarca para comprobarlo viendo a Abram pasearse de un lado a otro en medio del horno contemplando las cenizas del cuerpo de Harán, maravillándose en gran manera.
- 2929. Y mandó el rey que sacasen a Abram del fuego; y se acercaron sus siervos para sacarle mas no pudieron, porque el fuego estaba alrededor y la llama subía del horno hacia ellos.
- 3030. Huyendo sus criados reprendiólos el monarca diciendo: Daos prisa en sacar a Abram de las llamas o pereceréis.
- 3131. Allegáronse de nuevo para sacarlo mas las llamas los envolvieron abrasando sus rostros muriendo ocho de ellos.
- 3232. Y viendo el rey que sus siervos no podían acercarse al fuego clamó diciendo: ¡Abram, siervo del Dios que está en los cielos, sal de en medio del fuego y comparece ante mí! Y escuchando Abram la voz del rey salió del horno presentándose delante del monarca.
- 3333. Y contemplaron el rey y sus cortesanos a Abram que venía con sus vestiduras intactas sin que se hubiesen quemado, habiéndose consumido solamente las ataduras.
- 3434. Preguntó el rey a Abram: ¿Cómo es que no fuiste consumido por el fuego?
- 3535. Respondió Abram: El Dios de los cielos y de la tierra en quien confío y que todo lo sustenta me ha librado del fuego en que me arrojaste.
- 3636. Y Harán hermano de Abram quedó reducido a cenizas, buscando su cuerpo y hallándolo consumido.
- 3737. Y era Harán de edad de ochenta y dos años cuando pereció en el fuego de Caldea; y viendo el rey, los príncipes y los moradores de la comarca que Abram fue librado postráronse ante él.
- 3838. Y Abram les dijo: No os inclinéis delante de mí, sino inclinaos ante el Dios del mundo que os creó, y servidle, y andad en sus caminos, pues fue Él quien me libró de este fuego, y fue Él quien creó las almas y los espíritus de todos los hombres, y formó al hombre en el vientre de su madre, y lo trajo al mundo, y es Él quien librará de todo dolor a los que en Él confían.
- 3939. Y pareció admirable a los ojos del rey y de los próceres que Abram fuese preservado mientras Harán perecía; colmó entonces el monarca de dádivas a Abram otorgándole dos de sus principales mayordomos llamados Oni y Eliezer.
- 4040. Y enriquecieron a Abram todos los magnates con dones copiosos de plata, oro y perlas despidiéndolo en paz.
- 4141. Y Abram salió de la presencia del rey en paz, y muchos de los siervos del rey le siguieron, y cerca de trescientos hombres se juntaron con él.
- 4242. Y volvió Abram en aquel día a la casa de su padre con sus hombres sirviendo al Señor su Dios todos los días de su vida andando en sus sendas.
- 4343. E inclinaba Abram desde aquel día los corazones de los hombres al servicio del Señor.
- 4444. Y desposáronse en aquel tiempo Nacor y Abram con las hijas de su hermano Harán: la mujer de Nacor era Milca y el nombre de la de Abram Sarai; y Sarai era estéril no teniendo descendencia.
- 4545. Y al cabo de dos años de haber salido Abram del fuego, a los cincuenta y dos años de su vida, soñó Nimrod hallándose en su trono en Babel que acampaba con sus ejércitos frente al horno real.
- 4646. Y alzando sus ojos vio a un varón semejante a Abram salir del horno avanzando con la espada desenvainada arremetiendo contra el rey, huyendo el monarca con espanto; y al huir arrojóle el varón un huevo a la cabeza tornándose el huevo en un caudaloso río.
- 4747. Soñando el rey que todas sus huestes se anegaban y perecían en el río escapando él con tres de sus caudillos.
- 4848. Y mirando a estos hombres hallólos vestidos con régios ropajes de príncipes ostentando aspecto de monarcas.
- 4949. Y mientras ellos corrían, el río se convirtió de nuevo en un huevo delante del rey, y salió del huevo un ave joven que vino delante del rey, y voló sobre su cabeza y arrancó el ojo del rey.
- 5050. Y el rey se entristeció por la visión, y despertó de su sueño y su espíritu se turbó en gran manera; y sintió un grande terror.
- 5151. Y por la mañana el rey se levantó de su lecho con temor, y mandó que todos los sabios y magos viniesen delante de él, y el rey les contó su sueño.
- 5252. Y respondióle un siervo entendido llamado Anuki diciendo: No es otra cosa sino la simiente de Abram que se levantará contra mi señor y rey en los postreros tiempos.
- 5353. Y he aquí que vendrá el día en que Abram y su simiente y los hijos de su casa combatirán contra mi rey, y herirán a todos los ejércitos del rey y a sus tropas.
- 5454. Y en cuanto a lo que dijiste acerca de tres hombres que viste como tú mismo y que escaparon, esto significa que solamente tú escaparás con tres reyes de los reyes de la tierra que estarán contigo en la batalla.
- 5555. Y lo que viste del río que se transformó en un huevo como al principio, y la avecilla sacando tu ojo, esto no significa sino la simiente de Abram que matará al rey en los postreros días.
- 5656. Este es el sueño de mi señor y rey, y esta es su interpretación, y el sueño es verdadero, y la interpretación que tu siervo te ha dado es recta y verdadera.
- 5757. Ahora pues, mi señor y rey, ciertamente sabes que ya han pasado cincuenta y dos años desde que tus sabios vieron esto en el nacimiento de Abram; y si mi rey consiente que Abram viva sobre la tierra, será en perjuicio de mi señor y rey, pues todos los días que Abram viviere ni tú ni tu reino seréis afirmados, por cuanto esto fue conocido con anterioridad en su nacimiento; ¿y por qué mi rey no le quitará la vida para que su mal quede apartado de ti en los postreros días?
- 5858. Y prestando oído Nimrod a las razones de Anuki envió secretamente esbirros para prender a Abram y quitarle la vida.
- 5959. Y Eliezer, el siervo de Abram que el rey le había dado, estaba en aquel momento en presencia del rey, y oyó lo que Anuki había aconsejado al rey, y lo que el rey había ordenado para causar la muerte de Abram.
- 6060. Y dijo Eliezer a Abram: Date prisa, levántate y salva tu vida, para que no mueras por mano del rey; porque así vio él en un sueño acerca de ti, y así lo interpretó Anuki, y así también aconsejó Anuki al rey respecto de ti.
- 6161. Y escuchó Abram la voz de Eliezer, y apresuróse Abram huyendo en busca de seguridad a la casa de Noé y de su hijo Sem, y escondióse allí hallando amparo seguro; y los siervos del rey fueron a la casa de Abram a buscarle mas no pudieron hallarle, y buscaron por todo el país y no fue hallado, y fueron y buscaron por todas las direcciones y no fue hallado.
- 6262. Y cuando los siervos del rey no pudieron hallar a Abram, tornaron adonde estaba el rey; mas la ira del rey contra Abram fue aplacada por cuanto no le hallaron, y el rey apartó de su memoria este asunto tocante a Abram.
- 6363. Y Abram permaneció oculto en la casa de Noé por un mes, hasta que el rey se olvidó de este asunto, mas Abram aún temía al rey; y Taré vino a ver a Abram su hijo secretamente a la casa de Noé, y Taré era muy grande a los ojos del rey.
- 6464. Y dijo Abram a su padre: ¿Acaso no sabes que el rey piensa en matarme y en aniquilar mi nombre de la tierra por el consejo de sus malos consejeros?
- 6565. Ahora pues, ¿a quién tienes tú aquí y qué tienes en esta tierra? Levántate, vayamos juntos a la tierra de Canaán, para que seamos librados de sus manos, a fin de que no perezcas tú también por causa de él en los postreros días.
- 6666. ¿Acaso no sabes o no has oído que no es por amor que Nimrod te colma de toda esta honra, sino solamente para su propio provecho te concede todo este bien?
- 6767. Y si él te hiciere un bien mayor que este, ciertamente estas son tan solo vanidades del mundo, pues las riquezas y los bienes de nada pueden servir en el día de la ira y del furor.
- 6868. Ahora pues, oye mi voz, y levantémonos y vámonos a la tierra de Canaán, fuera del alcance del daño de Nimrod; y sirve al Señor que te crió en la tierra y todo te irá bien; y desecha todas las cosas vanas que buscas.
- 6969. Y cesó Abram de hablar, y entonces Noé y su hijo Sem respondieron a Taré diciendo: Verdadera es la palabra que Abram te ha dicho.
- 7070. Y prestó Taré oído a la voz de su hijo Abram, e hizo Taré todo lo que Abram le dijo, pues esto procedía del Señor, para que el rey no causase la muerte de Abram.