Judit · Capítulo 10
- 11. Después que cesó de clamar al Dios de Israel y acabó todas estas palabras,
- 22. se levantó de donde estaba postrada, y llamó a su criada, y descendió a la casa donde moraba en los días de sábado y en sus días de fiesta,
- 33. y se quitó el cilicio que vestía, y se despojó de las ropas de su viudez, y lavó todo su cuerpo con agua, y se ungió con ungüento precioso, y trenzó los cabellos de su cabeza, y puso sobre ellos una toca, y vistió sus vestidos de alegría, con que se vestía en vida de Manasés su marido.
- 44. Y calzó sandalias en sus pies, y se puso sus brazaletes, y sus collares, y sus anillos, y sus zarcillos, y todos sus atavíos, y se adornó espléndidamente, para atraer los ojos de todos los hombres que la viesen.
- 55. Entonces dio a su criada un odre de vino y una vasija de aceite, y llenó una alforja de grano tostado, y de pasta de higos, y de pan fino; y envolvió todo esto junto y lo puso sobre ella.
- 66. Así salieron a la puerta de la ciudad de Betulia, y hallaron allí a Ozías y a los ancianos de la ciudad, Cabrís y Carmís.
- 77. Y cuando la vieron, con el semblante mudado y los vestidos cambiados, se maravillaron en gran manera de su hermosura, y le dijeron:
- 88. El Dios, el Dios de nuestros padres te dé gracia, y cumpla tus propósitos, para gloria de los hijos de Israel y exaltación de Jerusalén. Entonces adoraron a Dios.
- 99. Y ella les dijo: Mandad que me abran las puertas de la ciudad, para que salga a cumplir las cosas de que me habéis hablado. Entonces mandaron a los jóvenes que le abriesen, como ella había dicho.
- 1010. Y hecho esto, salió Judit, ella y su criada con ella; y los hombres de la ciudad la siguieron con la vista hasta que descendió el monte y pasó el valle, y no la pudieron ver más.
- 1111. Así siguieron derecho por el valle; y la primera guardia de los asirios le salió al encuentro,
- 1212. y la prendió, y le preguntó: ¿De qué pueblo eres? ¿Y de dónde vienes? ¿Y adónde vas? Y ella dijo: Soy una mujer de los hebreos, y he huido de ellos, porque os serán entregados para ser consumidos;
- 1313. y vengo a la presencia de Holofernes, general de vuestro ejército, para declararle palabras de verdad; y le mostraré un camino por donde irá y conquistará toda la región montañosa, sin perder el cuerpo ni la vida de ninguno de sus hombres.
- 1414. Cuando los hombres oyeron sus palabras y contemplaron su semblante, se maravillaron en gran manera de su hermosura y le dijeron:
- 1515. Has salvado tu vida, por haberte apresurado a descender a la presencia de nuestro señor; ahora, pues, ven a su tienda, y algunos de nosotros te acompañarán hasta entregarte en sus manos.
- 1616. Y cuando estés delante de él, no temas en tu corazón, sino declárale conforme a tu palabra; y él te tratará bien.
- 1717. Entonces escogieron de entre ellos cien hombres para acompañar a ella y a su criada; y la llevaron a la tienda de Holofernes.
- 1818. Entonces hubo concurso en todo el campamento; porque su venida se divulgó entre las tiendas; y vinieron alrededor de ella, mientras estaba fuera de la tienda de Holofernes, hasta que le hablaron de ella.
- 1919. Y se maravillaban de su hermosura, y admiraban a los hijos de Israel por causa de ella, y cada uno decía a su prójimo: ¿Quién menospreciará a este pueblo, que tiene entre sí tales mujeres? Ciertamente no es bueno dejar de ellos un solo hombre, porque si fueren dejados, podrían engañar a toda la tierra.
- 2020. Y los que dormían cerca de Holofernes salieron, y todos sus siervos, y la introdujeron en la tienda.
- 2121. Y Holofernes descansaba en su lecho, debajo de un dosel tejido de púrpura, y de oro, y de esmeraldas, y de piedras preciosas.
- 2222. Así le hablaron de ella; y él salió a la entrada de su tienda, con lámparas de plata que iban delante de él.
- 2323. Y cuando Judit llegó delante de él y de sus siervos, todos se maravillaron de la hermosura de su semblante; y ella se postró sobre su rostro y le hizo reverencia; y sus siervos la levantaron.