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Jubileos · Capítulo 49

  1. 1Acuérdate del precepto que el Señor te ordenó respecto a la pascua, mandando que la celebres en su sazón señalada a los catorce días del primer mes, sacrificando la víctima antes de la caída de la tarde para comerla de noche en el decimoquinto día a partir de la puesta del sol.
  2. 2Por cuanto en aquella noche, principio de la solemnidad y colmo del regocijo, comíais la pascua en Egipto cuando salieron las potestades de Mastema a herir de muerte a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón en el trono hasta el de la sierva del molino y las crías del ganado.
  3. 3Y esta fue la señal que el Señor os prescribió: en toda casa donde viesen la sangre del cordero de un año puesta en los postes y en el dintel de la puerta, no entrarían para herir sino pasarían de largo, quedando salvos cuantos estaban dentro por virtud de la señal de la sangre en el dintel.
  4. 4Y cumplieron las huestes del Señor cuanto se les había mandado pasando de largo ante los hijos de Israel, sin que cayese mortandad alguna sobre ellos ni padeciese quebranto hombre, ganado ni perro de su linaje.
  5. 5Mas tremendo fue el estrago en todo Egipto, sin que hubiese casa donde no yaciese un difunto con amargo luto y desconsolado llanto.
  6. 6Y comía todo Israel la carne del cordero pascual bebiendo vino con júbilo solemne, bendiciendo y alabando al Señor Dios de sus padres, prestos a sacudir el yugo de Egipto y la opresión inicua.
  7. 7Conmemora pues este día en todos los días de tu vida guardándolo de año en año perpetuamente, celebrándolo una vez al año según la prescripción legal sin diferirlo de día en día ni mudarlo de mes en mes.
  8. 8Porque estatuto perpetuo es grabado en las tablas celestiales para todos los hijos de Israel, obligados a celebrarlo cada año en su propio día por todas sus generaciones, sin término jamás por ser ordenanza sempiterna.
  9. 9Y el varón libre de inmundicia que dejare de celebrarlo en su día sin traer la oblación prescrita ante el Señor para comer y beber en su presencia en la solemnidad, ese tal sea cortado de en medio de su pueblo por cuanto no ofreció la ofrenda del Señor en su tiempo señalado, cargando con su pecado.
  10. 10Concurran pues los hijos de Israel a celebrar la pascua en su fecha establecida, a los catorce días del primer mes entre dos luces, desde la tercera parte del día hasta la tercera parte de la noche; por cuanto dos partes del día son de luz y la tercera del crepúsculo vespertino.
  11. 11Esto es lo que el Señor te prescribió que guardes rigurosamente entre las dos tardes.
  12. 12Y no se permite degollar la víctima en hora de plena luz, sino al caer de la tarde, comiéndola desde el crepúsculo hasta la tercera parte de la noche; y cuanto sobrare de la carne pasada la tercera parte de la noche, quémese en el fuego.
  13. 13Y no la cocerán en agua ni la comerán cruda, sino asada enteramente al fuego, comiéndola con presteza; su cabeza con sus entrañas y sus patas asarán al fuego sin quebrar hueso alguno, pues ningún hueso de la víctima ha de quebrarse en Israel.
  14. 14Por esta razón mandó el Señor a los hijos de Israel que celebren la pascua en su día propio sin quebrar hueso alguno; por cuanto es festividad sagrada prescrita que no ha de postergarse de día en día ni de mes en mes, guardándola en su sazón instituida.
  15. 15Manda pues a los hijos de Israel que observen la pascua en sus días cada año en su tiempo señalado, siendo por agradable memorial delante del Señor sin que plaga alguna los hiera en aquel año en que celebraren la pascua con fidelidad conforme al precepto.
  16. 16Y no la comerán fuera del santuario del Señor sino en presencia del tabernáculo de Dios, congregándose toda la asamblea de Israel para celebrarla a su tiempo.
  17. 17Y todo varón de veinte años arriba concurrirá a comerla en el santuario de su Dios delante del Señor; pues así está consignado y ordenado que la coman en el recinto santo.
  18. 18Y cuando entraren los hijos de Israel en la posesión de la tierra de Canaán asentando el tabernáculo del Señor en medio del país en una de sus tribus, hasta tanto se erija el santuario definitivo, acudan a celebrar la pascua junto al tabernáculo del Señor ofreciendo el sacrificio año tras año.
  19. 19Y en los días en que fuere levantada la casa a nombre del Señor en la tierra de su heredad, allí acudirán a degollar la pascua entre dos luces, al ponerse el sol en la tercera parte del día.
  20. 20Rociando la sangre sobre el zócalo del altar y quemando la grosura en el fuego del altar, comiendo la carne asada en el atrio de la casa consagrada al nombre del Señor.
  21. 21Y no celebrarán la pascua en sus ciudades ni en paraje alguno fuera del tabernáculo o de la casa donde more su santo Nombre, para no apartarse jamás del Señor.
  22. 22Manda tú, Moisés, a los hijos de Israel que guarden la ordenanza de la pascua celebrándola año tras año, y la fiesta de los panes ázimos comiendo ázimos durante siete días con regocijo solemne, trayendo sus ofrendas cada día de los siete ante el altar de su Dios.
  23. 23Por cuanto con apresuramiento celebrasteis esta solemnidad al salir de Egipto camino del desierto de Sur, completándola a la orilla del mar.