Jubileos · Capítulo 15
- 1En el primer año de la cuarta semana de este jubileo, en el tercer mes a mediados del mes, celebró Abram la fiesta de las primicias de la siega del grano.
- 2Y presentó ofrendas nuevas sobre el altar, primicias de la tierra para el Señor: una ternera, una cabra y una oveja en holocausto con libaciones e incienso grato.
- 3Y aparecióse el Señor a Abram diciéndole: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
- 4Y pondré mi pacto entre mí y ti, multiplicándote en gran manera.
- 5Postróse Abram rostro en tierra, y habló Dios con él diciendo:
- 6He aquí mi concierto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes.
- 7Y no se llamará más tu nombre Abram, sino será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchas naciones.
- 8Y te multiplicaré en gran manera, haciendo de ti pueblos enteros, y reyes procederán de tus lomos.
- 9Y estableceré mi pacto entre mí y ti y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza sempiterna, para ser tu Dios y el de tu descendencia.
- 10Y te daré a ti y a tu linaje la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en posesión perpetua, y seré el Dios de ellos.
- 11Y dijo Dios a Abraham: Tú pues guardarás mi pacto, tú y tu simiente: circuncidaréis a todo varón de entre vosotros cortando el prepucio de vuestra carne, por señal de alianza perpetua entre mí y vosotros.
- 12Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón por vuestras generaciones, el nacido en casa y el comprado por dinero a cualquier extranjero que no fuere de tu linaje.
- 13Debe ser circuncidado el nacido en tu casa y el comprado por tu dinero, estando mi pacto en vuestra carne por mandamiento eterno.
- 14Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio al octavo día, aquella alma será cortada de su pueblo por haber quebrantado mi alianza.
- 15Y dijo Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, sino Sara será su nombre.
- 16Y la bendeciré y te daré hijo de ella; y la bendeciré siendo madre de naciones, y reyes de pueblos brotarán de ella.
- 17Postróse entonces Abraham sobre su rostro y regocijóse diciendo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo, y Sara de noventa años ha de dar a luz?
- 18Y dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá Ismael viva delante de ti!
- 19Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo al cual llamarás Isaac, y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su descendencia.
- 20Y en cuanto a Ismael también te he oído: he aquí le bendeciré haciéndole fecundo y multiplicándolo en gran manera; engendrará doce príncipes y haré de él una gran nación.
- 21Mas mi pacto estableceré con Isaac, el cual Sara te parirá en este mismo tiempo en el año venidero.
- 22Y habiendo cesado de hablar con él, ascendió Dios de cabe Abraham.
- 23Y cumplió Abraham puntualmente lo mandado por Dios, tomando a su hijo Ismael y a cuantos nacieron en su casa o fueron comprados por dinero, todo varón de su servidumbre, circuncidando la carne de sus prepucios.
- 24Y en aquel mismo día fue circuncidado Abraham juntamente con todo varón de su casa y los extranjeros adquiridos por dinero.
- 25Esta ley rige perpetuamente por todas las generaciones sin adelantar ni omitir día alguno fuera de los ocho días señalados, mandamiento grabado en las tablas celestes.
- 26Y todo varón nacido cuyo prepucio no fuere circuncidado al octavo día no pertenece a los hijos de la alianza de Abraham sino a los hijos de perdición, careciendo de señal de pertenencia al Señor y debiendo ser extirpado de la tierra por haber quebrantado el pacto del Señor Dios.
- 27Porque los ángeles de la faz y los de la santificación fueron así formados desde su creación, santificando Dios a Israel en su presencia para morar en su divina comunión.
- 28Manda pues a los hijos de Israel que guarden la señal del pacto por sus linajes como estatuto perpetuo, para no ser exterminados de la tierra.
- 29Porque este mandamiento concierne a la santa alianza que guardarán eternamente los hijos de Israel.
- 30Mas a Ismael, a sus hijos y a su hermano Esaú no los allegó el Señor a sí, ni los escogió por ser carnalmente hijos de Abraham, por cuanto los conoció; mas escogió a Israel para ser su pueblo santo.
- 31Y santificólo apartándolo de en medio de los moradores del orbe; pues aunque muchas son las naciones y todas suyas, sobre ellas puso ángeles rectores que las apartaron de Él.
- 32Mas para Israel no asignó ángel ni príncipe alguno por ser Él solo su Soberano, preservándolos y amparándolos de mano de toda potestad para bendecirlos, a fin de que sean suyos y Él sea su Dios por siempre jamás.
- 33Y ahora te anuncio que los hijos de Israel descuidarán esta santa ordenanza no circuncidando a sus hijos según la Ley; preterirán la circuncisión de sus tiernos hijos dejándolos en incircuncisión a la manera en que nacieron como hijos de Beliar.
- 34Y encenderán grande indignación del Señor contra Israel por quebrantar su pacto y blasfemar su palabra no obedeciendo este precepto; viviendo a semejanza de los gentiles para ser esparcidos y consumidos de la tierra sin hallar perdón en su extravío.