LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

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Historia de José el Carpintero · Capítulo 30

Y nosotros los apóstoles, cuando oímos estas cosas de nuestro Salvador, nos levantamos gozosos y nos postramos en reverencia a Él, y dijimos: Oh Salvador nuestro, muéstranos tu gracia. Ahora ciertamente hemos oído la palabra de vida; con todo, nos maravillamos, oh Salvador nuestro, de la suerte de Enoc y de Elías, por cuanto no tuvieron que pasar por la muerte. Porque verdaderamente moran en la habitación de los justos hasta el día de hoy, ni sus cuerpos han visto corrupción. Sin embargo, aquel anciano José el carpintero fue, a pesar de todo, tu padre según la carne. Y tú nos has mandado ir por todo el mundo y predicar el santo Evangelio; y has dicho: Relatadles la muerte de mi padre José y celebradle con solemnidad anual una fiesta y día sagrado. Y quienquiera que quitare algo de esta narración, o le añadiere algo, comete pecado. Nos maravillamos en particular de que José, desde el día en que naciste en Belén, te llamó su hijo según la carne. ¿Por qué razón, pues, no le hiciste inmortal al igual que a ellos, diciendo que era justo y escogido?

Palabras de este capítulo

Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.

Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), History of Joseph the Carpenter, Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.

Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), History of Joseph the Carpenter, Alexander Walker (1886) · dominio público